En la primera sesión del Seminario Violencia de Género en los Espacios Universitarios, inmerso en los Seminarios Permanentes “Reflexiones Universitarias desde el Género y los Feminismos”, se desarrolló el tema ‘Panorama de la violencia de género en tiempos de COVID y retos universitarios’.

En esta ocasión, participaron como ponentes Rosalba Vázquez Valenzuela, colaboradora de la Oficina de Enlace de Género del Campus Guanajuato de la Universidad de Guanajuato (UG), Lucía Núñez Rebolledo, profesora investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y Edna Ángeles Hernández, quien cuenta con una especialidad en periodismo político.

Vázquez Valenzuela comenzó la exposición del tema que tiene muchas aristas, entre ellas el aumento en la violencia de género en los hogares por el estrés ante el confinamiento, y el papel que deben asumir las universidades. La pregunta, dijo en su intervención, es si puede prevenirse y evitarse la violencia de género desde acciones y espacios universitarios, ante un panorama de desigualdad estructural, condiciones económicas dispares, acceso a la salud imposible para algunos y poco eficiente para otros.

Es un hecho que la violencia de género no ha disminuido ante el aislamiento, abundó, porque este obliga a mayor tiempo de convivencia, por lo que las instituciones deben prever acciones para esta “nueva normalidad”.

Las transmisiones se pueden desde la página de Facebook del Campus Guanajuato (https://www.facebook.com/CampusGTOUG/) o en la página de Facebook de SIRTH, Ciudad UG (https://www.facebook.com/ciudadUG/)

Cartel publicitario sobre uno de los programas del Seminario organizado por la UG.

A su turno la periodista Edna Ángeles Fernández, habló sobre el concepto de “sobrecarga mental” de la mujeres en cuarentena por el COVID-19 debido a las condiciones socio culturales asociadas a la cuestión de género, en las que se considera que son ellas quienes deben estar en atención del ámbito doméstico.

Esto lleva, dijo Fernández, a que la profesionista y académica se vea obligada a cumplir sus “deberes” en el hogar, en ámbito doméstico de limpieza y atención de la casa,  además de sus actividades profesionales; con lo cual ellas enfrentan doble y hasta triple jornada, a diferencia de las contrapartes masculinas, que poco o nada contribuyen a las labores domésticas.

Hoy, según dijo la periodista, la cuarentena ha sacado a flote el trabajo excesivo de las mujeres, afirmó, y hay mujeres intentando ganar puestos laborales, abrumadas por el cúmulo de actividades, sin darse cuenta de que el piso no es parejo y sobrellevando crisis emocionales y de salud.

En su oportunidad, Lucía Núñez Rebolledo, coincidió en que la cuarentena ha evidenciado las desigualdades sociales y derivado en formas de violencia de género que no afectan por igual a hombres y mujeres; por lo cual las políticas públicas y universitarias deben tener en cuenta estos contextos diferenciados.

Y recordó que la violencia de género se empieza a denunciar en contexto universitario desde el año 1990, con temas como discriminación y hostigamiento y es hasta los años 2016 al 2019, cuando la Universidad Nacional Autónoma de México  emitió su primer protocolo en ese sentido.

Aún falta, extendió en sus comentarios Núñez, la armonización con leyes y reglamentos, oficializar la reparación del daño y darle carácter oficioso a la investigación, incluso que se establezcan en las normas universitarias las medidas de rehabilitación y remedición, entre otras.

La conclusión general fue la necesidad de contar con datos propios para generar acciones y políticas más efectivas, y aunado a ello, que las instituciones educativas adapten protocolos y procedimientos por medios digitales para adaptarse a estas nuevas interacciones entre la comunidad universitaria.

La siguiente fecha de estos Seminarios, es el 12 de agosto a las 10 de la mañana, con el inicio del tercer Seminario Permanente de Cultura Institucional Universitaria con Perspectiva de Género.

  • Ilustraciones: Especial/UG
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