“Imagínate que de pronto, alguien inesperado llegue a tu vida y la ponga de cabeza”. Este mensaje es parte de ‘Konrad, el niño que salió de una lata de conserva’, una obra maravillosa para que los niños puedan pensar sobre el sentido de las relaciones humanas.

¿Te ha pasado que tienes que tolerar y adaptarte a las necesidades de otra persona que es muy diferente a ti? ¿O tal vez que por tratar de hacer lo correcto tus compañeros te odian? ¿O que tengas que defender al más débil? Estas son algunas de las cosas que les suceden a los personajes de Konrad, el niño que salió de una lata de conservas, una novela para niñas, niños y también para gente más grande, escrita por Christine Nöstlinger en 1975, que en ese tiempo causó polémica por su visión liberal y poco tradicional de la familia.

¿De qué se trata? Berti Bartolotti es una mujer independiente que trabaja desde su casa como tejedora de alfombras, le importa poco lo que otra gente piense de ella (todos dicen que es rara), vive sola y feliz en medio de su colorido caos; tiene un novio que la visita dos veces por semana para no complicarse la vida, pues ya tuvo un marido que le daba órdenes.

Berti también es adicta a los cupones, a las compras por Internet y televisión; un día, la inesperada llegada de Konrad, un niño hecho en fábrica que no recuerda haber pedido, le cambiará la vida. Berti se enfrentará a necesidades que nunca imaginó que el pequeño podría tener: ropa, juguetes, escuela, comida sana, útiles, una cama para dormir… además, las preguntas de Konrad pondrán de cabeza a la señora Bartolotti.

Con las actuaciones de Olga González, Meraqui Pradis, Pedro Mira, Valeria Fabbri, Sergio Bátiz  y Silvestre Villarruel, dirigidos por Andrea Salmerón Sanginés y producida por Teatro en Fuga y Armar Media a través del Estímulo Fiscal EFIARTES; la obra se presentará en Guanajuato, en colaboración con el IEC, el 7 y 8 de diciembre

Las relaciones humanas son complejas y eso es algo que se expresa de forma sencilla en una obra maravillosa para generar largo aliento en los niños.

El novio de Berti, Egon, cree que Konrad necesita un padre y se involucra más de lo que Berti quisiera: ella no cree que los niños necesiten tan urgentemente un padre. Berti en realidad no entiende a Egon ni entiende a Konrad, ese niño perfecto incapaz de adaptarse a una comunidad imperfecta. Estos personajes deberán ceder, conocer y aceptar al otro para formar una familia única que los enriquezca como individuos

El novio de Berti, Egon, cree que Konrad necesita un padre y se involucra más de lo que Berti quisiera: ella no cree que los niños necesiten tan urgentemente un padre. Berti en realidad no entiende a Egon ni entiende a Konrad, ese niño perfecto incapaz de adaptarse a una comunidad imperfecta. Estos personajes deberán ceder, conocer y aceptar al otro para formar una familia única que los enriquezca como individuos.

Konrad, el niño que salió de una lata de conservas tiene diferentes niveles de lectura, es una realista y también clownesca historia que NO está hecha solamente para público infantil. Las mamás, los papás y otras personas de todas las edades, se sentirán reflejadas; así lo pensó la directora, porque los niños no están solos en el mundo, sino rodeados de adultos y las acciones de cada quién afectan de alguna manera a los que se encuentran alrededor.

Quienes llevan a los niños y niñas al teatro son personas adultas y se busca que todos se diviertan y hablen entre sí. Un momento familiar para desconectarse de las pantallas y conectarse entre las personas

‘Konrad, el niño que salió de una lata de conservas’, permite a las familias una reflexión sustantiva sobre los ‘otros’ y la relación cotidiana con ellos.

Los personajes son contrastantes: por un lado, la excéntrica Berti y su abigarrado mundo colorido; en contraparte el rígido farmacéutico Egon, convencional y concentrado en el deber ser y desde luego Konrad, un niño muy raro creado en una fábrica, adiestrado para ser perfecto (¿qué significa eso?) y salido de la nada… (perdón, de una lata de conservas). Kitti, la pequeña y ruidosa vecina, ayudará a Konrad, el niño perfecto a adaptarse a esta sociedad tan imperfecta.

Estos personajes coexisten con dos narradores músicos que rescatan el espíritu literario de la obra original y que son la conciencia de Berti: Migo y Misma, porque como dice ella: “No hablo sola, hablo con MigoMisma”.

Una obra divertida e inteligente dirigida para todo público a partir de 5 años, que cuestiona los roles impuestos por la sociedad y nos permite entender que la igualdad empieza por la aceptación de otros estilos de vida:  Las diferencias nos complementan como personas y nos hacen madurar como sociedad.

Konrad, el niño que salió de una lata de conservas ha tenido dos exitosas temporadas en la CDMX y fue nominada a Mejor obra para público joven en los Premios ACPT 2018, y en los Premios Metro 2019, además de esa categoría estuvo nominada a Mejor música original, mejor diseño de animación y Mejor vestuario. En esta última categoría resultó ganadora, gracias al brillante trabajo de su diseñadora Jerildy Bosch.

 

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