Hélène Vallas nos ofrece un hermoso viaje, a través de una mirada serena, que nos permite arrobarnos ante la belleza, sin más.
Vallas (Francia) compone encantadores versos de colores, exaltaciones luminosas, gozos agridulces donde la naturaleza en plenitud nos revela lo hermoso -pese a lo efímero- de la existencia. La suya es una poética del paisaje.
“Mi trabajo fotográfico representa una gran parte de mi forma de ver. Entre poesía y surrealismo. Mi práctica ilumina mi vida diaria, encanta mi visión del mundo que me rodea”, dice Vallas sobre el simbolismo su obra.
Ruleta Rusa te sugiere escuchar, mientras observas las imágenes y lees, la belleza vocal de Giua y la poesía refrescante de Eleonora Rimolo.
Sin título
Envuelta en fragancias de limones me gustaría,
tú con el suéter a cuadros, en la cocina
me sonríes del otro lado del hilo
en el bolsillo tienes todas las llagas del juicio
dobladas están en medio del pañuelo
sobre la mesa candil sin viento
aroma de café, desusadas ternuras
de viejo, la luna se eleva por encima del techo
no se ve más que el velo del otro
rostro suyo, en tus ojos,
como un florero adornado sin flores:
entre los dibujos y las charlas
han muertos numerosos otros
ídolos pero solo en ti, en tus huesos,
yo vuelvo a ver el mantel, los papeles, las tijeras
en fila india, el frutero,
en principio.
Allí donde nací ya estaban en camino
tus pasos, una y otra vez
destrozan las esperanzas
y ―solo― tu amor hace rugir
a mi tempestad dentro.
Nos volvemos a abrazar aquí bajo la cama,
ayuda, he tirado el as
de oros, realmente he sido, he hecho
justo la movida equivocada: tú
aplaudes, vencedor, el vino
te colorea arrugas nuevas y las Erinias
finalmente
abandonan el verano.
Eleanora Rimolo
Traducción de Antonio Nazzaro









