Élène Usdin se vale de una larga data de arte deslumbrante, desde el Quattrocento pasando por la escuela flamenca, el Ukiyo-e y las vanguardias de los ismos hasta el graffiti neoyorkino, para vestir literalmente a su modelos y fotografías.
Usdin (Francia) elabora quimeras visuales, salvajes mitologías, exuberantes y caóticos diálogos de color que contrastan con el silencio de los adolescentes que son lienzo vivo para exaltar una rebelión irrepetible, un vértigo florido.
En los neoretratos atemporales de Usdin podemos encontrar destellos de la belleza que lograron capturar Otto Dix, Ángel Zárraga, Picasso, Ucello, Goya, Caravaggio, Brueghel el Viejo, Keith Haring, Magritte, Pisanello o Kuniyoshi.
Ruleta Rusa te sugiere escuchar, mientras observas las imágenes y lees, el after dark de Orión y la poesía neosimbolista de Bozidar Petrac–
El plan de los planes
se debería vivir lo más calladamente posible, vivimos en tiempos peligrosos;
las puertas del balcón están matando a los pájaros.
vivimos rodeados por jubilados, y estar rodeados es
un paso hacia la derrota.
cada vez que estamos por decir algo, la campana extractora absorbe el humo,
algo blanco, como un avión de papel, vuela lejos.
después de un accidente
los vecinos desentierran la caja negra de los escombros,
intentando asir la esencia.
el mundo es lo que vemos desde las ventanas.
cuando vemos desde las puertas del balcón luce más grande.
se duplica afuera si contamos el cristal.
los pájaros muertos por la inexistencia del cielo.
se debería vivir lo más calladamente posible, andar sobre los pies.
cuando se endurecen en pezuñas, cubrirlos con una esponja.
agacharse, preparar las axilas para que no se doblen.
presionar los audífonos en las orejas, como pequeñas regaderas
lavando el ruido adentro
para que no escuchemos el tumulto y encontremos un pájaro
y pensemos: los vecinos nos atacan con los bienes chinos.
y si casualmente escuchamos lo que pasa afuera,
será el silencio,
como sucede antes de cualquier accidente.
Martina Vidaić
Traducción de Raúl Durán









