Olivier Richon es un artista conceptual que retoma del período barroco la fórmula del bodegón para trasladarlo a la fotografía con gran arte.

Richon (1956, Suiza) aborda desde la naturaleza muerta el florecimiento de lo oculto. Su obra es un muestrario de emociones simbólicas, desde el ‘memento mori’ hasta la festividad sofisticada de vivir derramado. Encontramos en sus imágenes también un muestrario de la belleza simple. Sin más.

¿Si ver viene antes que las palabras, ¿qué hay antes de ver? “, se pregunta Richon cuya obra es un sutil engarce de colores.

*Ruleta Rusa te sugiere escuchar la música de New Order  y la poesía de Amaranta Caballero.

Vanitas #7
pájaro muerto

De él me quedo con el canto (amarillo dijo María
   Negroni que dijo Borges) y con la pequeña ala.
Vengo caminando de un atropellamiento. Miento.
Vengo desde el centro mismo del hambre. Dejar de
regodearme para no engordarme tanto. Estoy a dieta
de palabras. Vuelo.
A este pájaro lo atropellaron y lo dejaron sin pico. El
hombre sentado en la esquina, el mismo que a diario
pasa por aquí, vio el momento cuando el auto pasó
sobre el pájaro pero ya no lo recuerda. Sólo el ruido:
un leve crujir. Ese hombre cada día baja la persiana
de su tienda a las ocho y media de la noche.
Puedes ver la palpitación acelerada y violenta del
último rumor del pájaro. Puedes ver el aleteo. Las
minúsculas garras. La perfección diseccionada de las
plumas. La ligereza del cadáver que apesta. Nunca
la gusanera como ahora. Festín.
Este pájaro me gusta para muestra de cerámica. Este
pájaro me gusta para cueva. Este pájaro me gusta para
una colección de objetos donde la premisa en materiales
abarque desde los periodos Preclásico Tardío hasta
el Clásico Terminal. Este pájaro quiso llamarse Fénix
pero solo fue ave. Un gorrión sin pena ni gloria.
Taxonomía y nomenclatura: Capodacus mexicanus.
House Finch, english. Pinzón mexicano, spanish. Roselin
familier, french. Este pájaro muerto que ahora tengo
en mis manos era descendiente directo de los gorriones
salvados por el profesor Hermon Bumpus en la
tormenta del 1o. de febrero de 1898 en Providence,
Rhode Island. “Selección natural” decía la regla; por
aquí pasó una sombra alada.

 

Amaranta Caballero