Rimel Neffati ha elegido el autorretrato como punto nodal para sus representaciones simbólicas donde la muerte y el erotismo se fusionan.

Neffati (Rouen, Francia. 1984) hace de su cuerpo un tratado nocturno de estremecimientos, nos ofrece una ritualidad oscura, un misterio sensual que devela el engarce gozoso con la muerte, una alegoría del dulce amor secreto.

Cargada de una gran teatralidad la obra de Neffati abreva de lo onírico y atmósferas alteradas, se apropia de lo oculto, nos sofoca mientras contemplamos la belleza extraña.

*Ruleta Rusa te sugiere escuchar los oscuros acordes de Corpus Delicti y la mítica poesía abismada de Emily Dickinson.

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Contempla esta pequeña Ruina –

que impulsa todo lo que vive –

tan vulgar como desconocido,

su nombre es Amor–

 

su ausencia es Aflicción–

su posesión, Herida –

En ningún sitio  –salvo en el Paraíso

se encontrará un Equivalente –

Emily Dickinson

Traducción de Rubén Martín