Lisa Murray ha encontrado en el arte de la fotografía una forma de sanación psíquica, un remanso a los tortuosos eventos que le han marcado desde su niñez, con secuelas visibles, y nos recuerda que todos no siempre vivimos en modo ‘encendido’, que ‘apagado’ también es válido.  

Murray (Australia) muestra sus dolores físicos y psicológicos para exorcizar los demonios que la han atormentado por las violentas migrañas, el devastador cáncer de mama que se llevó uno de sus senos, la incertidumbre y el trauma de la enfermedad, un collage del dolor.   

“La fotografía me permite plasmar en el papel lo que veo en mi mente. El proceso creativo me resulta muy meditativo y sanador, porque si no lo creo, las imágenes se quedan en mi cabeza”, ha expresado Murray sobre esta serie.

Ruleta Rusa te sugiere escuchar, mientras observas las imágenes y lees, la etera sonoridad de Deradoorian y la poesía profunda de Mía Gallegos.

En mi habitación tejo el viento…

En mi habitación tejo el viento.
Ignoro si son remotas mis lágrimas
o si están guardadas al lado de amarillas
                fotografías,
junto a dedales y agujas que sollozaron.

Cavilo uniendo las puntas de la aguja
                con la lana.
Desatiendo la espera.
Tejo y olvido.

De pronto pierdo el punto
y un agujero se deshace sobre el sillón
               y mis manos.
Quedo entrelazada toda
en un ovillo de amor y lumbre.

No sé
si tejo para esperarte
o si trazo en círculos
el viento
y mi mortaja.

Mía Gallegos