Adrián Markis nos entrega con humor negro las rutinas de la vida en la muerte.

Markis (Buenos Aires, Argentina.1979) muestra la ironía de la ausencia, ese dolor de saber que se han ido los sueños, la esperanza, pero que pese a todo permanece con sardónica actitud el amargo e irremediable paso del tiempo, esa la belleza de la vida agonizante.   

Humanos al fin y al cabo en la muerte no dejamos de manifestar los deseos, la estulticia, los deseos soterrados, la ruina y la locura. Ese gesto único de sabernos condenados irremediablemente al dejar de ser.  

*Ruleta Rusa te sugiere escuchar a Yann Tiersen y la poesía más allá de la muerte que nos legó Francisco de Quevedo.

Amor constante más allá de la muerte


Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra, que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora, a su afán ansioso linsojera;

mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria en donde ardía;
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa;

Alma a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
médulas que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejarán, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrán sentido.
Polvo serán, mas polvo enamorado
.

Francisco de Quevedo