David LaChapelle es más que el fotografo de celebrities, y más que un transgresor es un artista revolucionario que plantea sus disquisiciones espirituales a través de la fotografía pintada mano, maestro en el dominio del color y la narrativa visual, plantea mundos utópicos y bellos, arrobado por su religiosidad.

LaChapelle (Estados Unidos) recuerda que su madre le enseñó que la Naturaleza es la catedral de Dios, y que su padre le enseñó la devoción y el rezo a Cristo, por ello en su obra más íntima, el alumno de Warhol y amante de Boticelli, profesa su fe haciendo del arte una provocación espiritual.

Podemos ser un prisma y no sólo un reflejo de la sociedad. Este es el verdadero significado de ser un artista. Podemos iluminar a las personas a través de nuestro trabajo y llamar la atención sobre el retorno a la naturaleza. Estamos en una época oscura y necesitamos iluminación, un nuevo Renacimiento”, ha dicho LaChapelle sobre el carácter de su obra.

Ruleta Rusa te sugiere escuchar, mientras observas las imágenes, la sonoridad onírica de Jay-Jay Johanson y la poesía mística de Concha Urquiza.

Aunque tu nombre es tierno como un beso…



Aunque tu nombre es tierno como un beso
y trasciende como óleo derramado,
y tu recuerdo es dulce y deseado,
rica fiesta al sentido y embeleso;

y es gloria y luz, Amor, llevarlo impreso
como un sello en el alma dibujado,
no basta al corazón enamorado
para alcanzar la vida todo eso.

Ya sólo, Amor, perdido en tus abrazos,
cabe tu pecho detendrá su empeño:
no aflojará las redes y los lazos,

verá la paz ni gozará del sueño,
hasta que tenga paz entre tus brazos
y duerma en el regazo de su Dueño.

Concha Urquiza