Kevin Fletcher aguza la mirada y ofrece en esta serie titulada ‘Avenida de las Rosas’ -la peculiar 82nd Ave. de Portland, Oregon- el descubrimiento de una belleza rara que subyace entre los anuncios de neón y una épica kitsch.

Fletcher (Estados Unidos) desnuda el sueño americano de sus oropeles, mostrando con crudeza las realidades chocantes que acompañan al desarrollo acelerado y la marginalidad que produce de facto; aunque paradójicamente devela lo sublime entre la vulgaridad.

La 82nd Ave. solía ​​ser el límite rural de la ciudad. Hoy es una línea sociopolítica que divide las partes internas de la ciudad, personificadas por la modernización ‘verde’ y el aumento de la riqueza, de los barrios perimetrales que no se benefician de la misma manera”, ha explicado Fletcher sobre esta serie.

Ruleta Rusa te sugiere escuchar, mientras observas las imágenes y lees, la versión de un clásico sublimado por Johnny Cash y la poesía revolucionaria de William Carlos Williams.

El descenso

El descenso nos llama
como nos llamó el ascenso
La memoria es como
un logro,
una especie de renovación
casi
una iniciación, nuevos espacios abiertos
habitados por hordas
y por tanto, no implica
nuevas especies—
pues su movimiento
se dirige hacia destinos nuevos
(aunque hayan sido abandonados)

Ninguna derrota se compone sólo de derrota— pues
el mundo que abre siempre es un lugar
hasta entonces
insospechado. Un
mundo perdido,
un mundo insospechado,
nos llama a nuevos lugares
y ninguna blancura (perdida) es tan blanca como
el recuerdo de la blancura

Con la tarde, el amor despierta
aunque sus sombras
vivas por el brillo
del sol—
somnolientas ahora se abandonen
al deseo
El amor sin sombras surge ahora
comienza a despertar
conforme la noche
avanza.

El descenso
hecho de desesperanza
sin logros
cae en la cuenta
del nuevo despertar:
que es el revés
de la desesperanza.
Así, lo que no logramos,
lo negado al amor,
lo que hemos perdido antes—
se hace descenso
sin fin, indestructible.

William Carlos Williams

BICI