La obra de Elena Kalis tiene un aire de niñez perpetua y juego. Ha hecho de ‘Alicia en el país de las maravillas’ un elemento sustantivo en su obra fotográfica, una peculiar que se basa en el agua y el movimiento suspendido.

Kalis (Moscú, Rusia) es una narradora visual de ensueños líquidos. Abre puertas a la contemplación misteriosa de personajes que han escapado de algún libro maravilloso, como Alicia, las sirenas o pequeñas princesas de cabellos rojizos e inciertos reinos.

Afincada en una pequeña isla de Bahamas, Kalis ha refinado el arte de la fotografía bajo el agua al grado de ser considerada un referente mundial en esta técnica. La suya es la obra de una mujer que sigue soñando despierta una niñez de juegos espirales y transparentes risas. Representa la inocencia desbordada.

*Ruleta Rusa mx te sugiere escuchar el áureo cántico de Stoa y leer la resplandeciente poesía de Rabindranath Tagore.

Nubes y olas

Madre, los que viven allá arriba, en las nubes, me llaman: ‘Nosotros jugamos desde que despertamos hasta el anochecer’, dicen.
‘Jugamos con el alba de oro y con la luna de plata.’ Yo les pregunto: ‘Pero ¿cómo subiré hasta
vosotros?’ Y me contestan: ‘Ven hasta el borde de la tierra, levanta entonces las manos al cielo y te
subiremos con las nubes’.
Pero yo les digo: ‘Mi madre me espera en casa, ¿cómo podría dejarla para venir?’ Entonces sonríen y se van flotando.
Pero conozco un juego más bonito que ése.
Yo seré la nube y tú la luna.
Yo cubriré tu rostro con mis dos manos y el techo de nuestra casa será el cielo azul.
Los que viven en las olas me llaman: ‘Nosotros cantamos desde el alba al crepúsculo; avanzamos
siempre, siempre, sin saber por donde pasamos.’ Yo les pregunto: ‘Pero, ¿cómo me uniré a vosotros?’
‘Ven’, dicen, ‘ven hasta la orilla de la playa, cierra los ojos y serás arrebatado por las olas’.
Yo respondo: ‘Pero cuando llega la noche mi madre me quiere a su lado; ¿cómo podría dejarla para
venir?’ Entonces sonríen, y se van bailando.
¡Pero yo conozco un juego más divertido que ése! Yo seré las olas y tú una playa lejana.
Yo rodaré, rodaré, y como una ola que se rompe, mi risa rodeará tus rodillas.
Y nadie sabrá, en todo el mundo, dónde estamos tú o yo.

Rabindranath Tagore