Esther Horvath registra, con poesía visual, la actividad en un pueblo del Círculo Polar Ártico donde convergen en armonía científicos -hombres y mujeres- de 10 países, entregados al estudio de los efectos del cambio climático, bajo un clima extremo.
Horvath (Hungría) crea una oda a la estación científica internacional de Ny-Ålesund, en Svalbard, Noruega, y a sus integrantes que comparten comunidad y un profundo amor por el futuro del planeta que a diario devastamos; con su gesto noble son estrellas de la noche polar.
“El objetivo del proyecto es crear una narrativa visual que promueva la comprensión y la concienciación sobre el cambio climático y la investigación crucial que se lleva a cabo en este entorno remoto y en rápida transformación. Se busca crear un conjunto de obras que documente la historia de las personas que trabajan incansablemente para informar a la humanidad sobre el estado del Ártico, el futuro de la región polar y el impacto del cambio climático en el planeta”, describe Horvath sobre esta serie en curso.
Ruleta Rusa te sugiere escuchar, mientras observas las imágenes y lees, la sonoridad experimental de Ordinary People y la poesía clásica de Christina Rossetti.
En pleno invierno
En el crudo invierno, el viento helado gemía,
la tierra estaba dura como el hierro, el agua como una piedra;
había caído nieve, nieve sobre nieve, nieve sobre nieve,
en el crudo invierno, hace mucho tiempo…
Christina Rossetti









