Esther Honing logró con las redes sociales un click perfecto. Esta periodista norteamericana independiente dio luz a un nuevo mito en la era digital.

Honing (San Francisco, 1990) se atreve a lanzar una invectiva inteligente, y hacernos pensar ¿cómo vemos la belleza que deseamos? Con este ejercicio de aparente simpleza se ofrece un complejo calidoscopio de formas en que una imagen se transforma en modelo aspiracional. La periodista lanzó su foto y el reto: ‘Hazme bella’. El resto es esta historia.

¿No es la mujer el misterio principal de todo el universo? Esto no lo dice Esther Honig, se infiere por el tapiz contemporáneo de rostros con variantes de lo que es la belleza en diversas partes del mundo. Diseñadores profesionales y novatos hicieron en esta muestra de transformar a la modelo original (foto principal en Planeta Pixel). Todo un ejercicio glocal.

*Ruleta Rusa te sugiere escuchar la poderosa música que nos entrega Sonic Youth en tiempos de furia y la poesía demoledora de José María Fonollosa.

Broadway

El amor es un juego apasionante
y el mejor sustituto del amor.
De aquel amor inmenso, el amor único,
que uno halla varias veces por el tiempo.

El recíproco amor es lo más bello.
Lo sabemos los dos. Pero es muy grande
el vacío que se abre entre el amor
que se ha ido y el amor que aún no ha llegado.

¿Por qué llenarlo, pues, con la tristeza
si es posible colmarlo de sonrisas?

Si se ha ocultado el sol pueden los faros
del coche iluminar la carretera.
Mientras llega otro amor buscando el nuestro
juguemos, sólo juego, a enamorarnos.

Juguemos a querernos, sin querernos,
hasta el día en que alguno de los dos
vuelva a sentir amor por cualquier otro.
El amor es hermoso aun como juego.

José María Fonollosa