Nelson Garrido reinterpreta clásicos de la pintura a través de la fotografía, aunque también crea cuadros propios con violentaciones profundas donde asoman la ironía o el humor negro, en una estética del horror cotidiano.
Garrido (Venezuela) es un gran fotógrafo contemporáneo que rompió con los moldes, hizo los propios y creó una iconografía convulsa donde el sexo, la religión y la violencia se entremezclan produciendo una poderosa transgresión visual.
“Nelson Garrido es un agitador profesional. Ante todo es un agitador. No me gusta la palabra fotógrafo, sino me gusta más la palabra hacedor de imágenes. Y la palabra artista me parece sumamente pavosa. Siempre seguí mi intuición en lo que yo quería hacer (…) con la estética de lo feo, el erotismo revisado en términos de sacrificio religioso y la violencia como detonante de reacciones”, decía Garrido.
Ruleta Rusa te sugiere escuchar, mientras observas las imágenes y lees, la oscura sonoridad de Harley Poe y la poesía molotv de Enrique Rangel.
Baladas para tiempos de crisis
La desesperanza lo está minando todo en México
¿No te parece extraño que mueran niños por desnutrición mientras los
banqueros, esa raza inmunda, se infla groseramente como un ex secretario de Finanzas
cuya familia maneja un banco y con un café te hace menos grave la estafa?
La muerte lo está cubriendo todo aquí
¿No te parece extraño que los narcotraficantes controlen casi todo y que el
discurso oficial es que aquí no pasa nada, que es un hecho aislado o que
son sucesos desafortunados, que Colombia está muy lejos, que, bueno, pese
a millares de bajas colaterales y vejaciones constantes vamos avanzando?
La corrupción es la gran ramera que nos ha parido
¿No te parece extraño que todo se resuelva con una cuota, con un el que no transa no
avanza y los billetes en la mano, con vamos haciendo como si no
pasara nada, con ese gesto de que todos tenemos un precio en el mercado?
El país se está yendo al abismo
¿No te parece extraño que haya matanzas todos días, que desaparezcan
gentes como por arte de magia, que vengan a tu casa con usura de por
medio, que pierdas el trabajo por cualquier motivo, que no haya a dónde ir
y todo sea un derrumbadero?
La revolución clama por salir de nuestras casas
Y ya no habrá entonces tiempo para cantar baladas en estos tiempos de crisis
Enrique Rangel









