Tania Franco Klein es una especie de neorevolucionaria de la imagen, de ello dan cuenta no solo los premios internacionales a su trabajo sino la dureza de su disparo para retratar momentos de  lo que el filósofo Byung-Chul Han ha denominado como la ‘sociedad del cansancio’.

Franco Klein (Ciudad de México. 1991) se vale de lo cotidiano para entregar piezas visuales de una belleza extraña. Sensual, violenta, melancólica  y llena de claves sobre la mujer que florece y se marchita, esta serie representa la agonía de la belleza, de ahí su nombre: ‘Desintegración positiva’.

 “Pude ver a mi alrededor en mi generación, tengo 28 años, que no estaba sóla sintiéndome de esta manera. Me di cuenta de que no era mi culpa. Esto es algo que está sucediendo. Está ahí afuera en el mundo. Me siento sola. La gente se siente sola”, ha dicho Franco Klein sobre las motivaciones de esta serie.

*Ruleta Rusa te sugiere escuchar lo atronante de la música de Blur y la poesía novísima de Mijail Lamas.

Nevermind

No recuerdo muy bien que pasó aquel día en que te volviste un amasijo informe la cabeza de Colosio también voló en pedazos un mes antes todo apuntaba a que la cúpula del PRI lo había planeado todo a las 17:12 horas de ese 22 de marzo una mano se alza con un revólver Taurus 38 lo recuerdo porque a ella la besaba en la calle y yo sus caderas sus pechos la saliva y aquel tipo que siempre vestía de traje a pesar del calor nos lo dijo a quema ropa mataron al candidato como si nos importara más que la fiebre pero a ti te encontraron un mes después y en el MTV la policía concluyó que había sido una escopeta Remington M-11 calibre 20 la que te dio el pase de entrada al concurrido club de los 27 luego Ruanda un exterminio del 75 % de la población tustsi que nadie recuerda pero sí que volaron tus sesos por toda la sala de esa mansión en Seattle y Richard Lee acusado de asesinato y violación fue ejecutado en Texas tampoco nadie lo recuerda y los pasamontañas se volverían un artículo de moda para los activistas del mundo simpatizantes con la revolución en Latinoamérica y la reivindicación de los pueblos indígenas disculpen las molestias esto es una revolución pero yo no me acuerdo donde estaba yo y al cruzar por primera vez la frontera el mamón del migra y los días aburridos en San Diego escuchando In Bloon en la casetera de mi primo y ni por asomo el Tratado de Libre Comercio que entraba en vigor ante las dudas de los firmantes la crisis mercaderes privatizadores y ni la devaluación dios mío me robaban el sueño y no saber lo que se va persiguiendo “que ya lo imaginé que lo presiento ahora” que leeré después como un vestigio brillante de aquel año de cráneos hechos polvo la memoria en que tú te morías de tanta fama y tal vez sólo tal vez por no querer saber con quien durmió tu mujer la noche anterior…

Mijail Lamas