Delphine Diallo hace una alegoría visual sobre el empoderamiento de la mujer, su capacidad de transgresión o de fuente de vida, la libertad absoluta para decidir qué y quién desea ser.

Diallo (Francia) eleva, como corresponde, a la categoría de lo divino a la mujer en sus múltiples advocaciones terrenales, pues es el ser nutricio fundamental, vestal y madre, celeste y oscura, bendita por sobre todo siempre.

“Desarrollo una nueva perspectiva sobre la mitología tradicional y los símbolos espirituales, que utilizo para empoderar a las mujeres: la energía femenina es sinónimo de colaboración, unidad e integración”, ha dicho Diallo sobre el carácter simbólico de su obra.

Ruleta Rusa te sugiere escuchar, mientras observas las imágenes y lees, la poderosa sonoridad de Muse y la poesía erótico-amorosa de Enrique Rangel.

La noche estrellada en Uruk

Apareces desnuda

como una flor perfumada

haciendo que en mi boca conciba y muera

un canto de sol

el poder de un toro alado

las profundas aguas de Abzu

una fiebre de luz

Tengo en mi memoria recuerdos del porvenir

un rito de resplandores que se multiplica

infinitos ojos en la oscura noche de los tiempos

sagrada ramificación como árbol de huluppu

mis manos entrelazadas a tus manos

Deseo darte lo inmaculado

tierra fértil para que siembres estrellas

como esta noche en Uruk

donde otra vez nos encontramos frente a la muralla

como en un sueño que de pronto se apaga y nace

Eres mi amor sagrado

constelación de engarce único

caderas que despiertan

cabellos revueltos salvajes

que atrapan mi alma y ahogan mi corazón

en silencio

me ofreces el fuego vivo

despiertos soñamos

una y otra vez hasta perdernos y encontrarnos

Enrique Rangel