Barbara Cole hace del movimiento una fiesta, divertimento, gozo por el gozo mismo de dejarse llevar, y nos arrastra con ella cuadro a cuadro en un hermoso y pitagórico beat.
Cole (Canadá) captura el movimiento, la esperanza, la resiliencia con una celebración visual que rinde amor al cuerpo que danza dentro del agua, con la que se funde, en un fluir etéreo y lúdico.
“Elegí un enfoque minimalista. Bailarines. Camisas blancas. Diversión (…) Estaba buscando un enfoque minimalista, y todos se sintieron listos para soltarse. Fue divertido volverse loco bajo el agua”, ha dicho Cole sobre esta serie.
Ruleta Rusa te sugiere escuchar, mientras observas las imágenes y lees, la música pitagórica dadá de Angine de Poitrine y la poesía desbordada de Elizabeth Smart.
Canto: Las cantarinas calles de verano
Nada muere, salta al nacimiento
Antes de la mitad del requiem,
Antes de que las lágrimas apropiadas sean derramadas
O el duelo por los impuros
Regañe su curso, la muerte está muerta.
Los suspiros disparan a través del largo trombón
Sopla tan fuerte que sacude la tierra.
Las flores en una corrida jadeante se abren paso;
Si una ha colapsado, entonces saltan dos nuevas,
Insaciable en las cosas por hacer.
Es innecesario expiar
El pecado: él es el perdedor;
Con todos sus disfraces baratos de conjurador
Ningún ganso vuela al norte a causa de sus mentiras
Ninguna causa se pierde, y nada muere.
Elizabeth Smart









