Gaël Bonnefon tiene un dominio pleno sobre la sensación de la inmediatez. En su obra brilla la sinceridad, hay vibraciones y asombros, una novedosa traducción de lo cotidiano. Aunque en esa simpleza reflejada existe sin embargo una obra artística digna de admirar y sentir.

Bonnefon (Francia) hace del azar una contemplación gozosa, de lo simple un pequeño misterio, su visión contemporánea del mundo en derrumbe tiene aires poéticos pues en sus imágenes destella la belleza soterrada, una elegía para lo mundano.

Para Bonnefon el mundo es una sucesión vertiginosa de caídas y esplendores. Un espacio en donde vale la pena intentar vivir plenamente, pese a su decadencia evidente.

Ruleta Rusa te sugiere escuchar, mientras observas las imágenes y lees, la exquisita sonoridad musical de Madeleine Peyroux y la poesía intimista de Adam Zagajewski.

Oda a la suavidad

Los amaneceres son ciegos como gatitos.
Las uñas crecen confiadamente, aún
saben qué tocarán. Suaves
son los sueños y la ternura como niebla
suspendida sobre nosotros, igual que la campana de Sigismundo
antes que el frío la abrazase.

Adam Zagajewski

Versión de Elzbieta Bortkiewicz