Allan Baillie busca y encuentra entre las flores cantos amorosos, testimonios de lo hermoso, signos o premoniciones de paraísos ocultos.
Baillie (Estados Unidos) ejerce un embrujo instantáneo al completar el encanto de sus estampas que irradian luz, un muestrario botánico de lo ordinario convertido en poemas visuales que nos hablan del enigma de la belleza.
“Cuando nuestro corazón y nuestros ojos se alinean, la belleza del mundo se revela (…) La belleza tiene el poder de conmover nuestras emociones. Cuando nos dejamos llevar por el hechizo de la belleza, nos vemos transportados a un lugar atemporal y sentimos que tenemos todo lo que necesitamos”, ha dicho Baillie sobre su obra.
Ruleta Rusa te sugiere escuchar, mientras observas las imágenes y lees, la sonoridad áerea de Telemann y la poesía vital de Manuel María.
Guirnalda
Los versos son las flores que el alma del poeta
de la gentil Belleza derrama en el altar;
yo cuelgo de mi lira guirnaldas de violeta
a vuestros pies, hermosas, las vengo a deshojar
Manuel María









