Una gran manzana de metal da la bienvenida a Villaviciosa una población encantadora enclavada en los acantilados con vista al mar, en la provincia de Asturias.

Paisajes hermosos, un caserío casi espiral que asciende por peñascos, burbujeante como la famosa sidra de este pueblo que se ha convertido en destino obligado para el turismo internacional dan la bienvenida a este sitio de encanto antiguo.

En este viaje a Villaviciosa la experimentación es fundamental y los sentidos tienen un papel predominante. Escuchar, oler, ver, tocar y degustar

El aroma de los manzanares, la belleza del río y su molino, la arquitectura pre-románica, el majestuoso faro La Luz, una plaza vivaz y las ventanas que dan a la costa bulliciosa son parte de esta experiencia. Apenas parte uno y ya dan ganas de volver.

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