La matanza de pollos machos días luego de nacer es un acto que ha generado repudio en muchas partes del mundo pues los pollitos son muertos con gas -si les va bien- y luego triturados, pues no ponen huevos y su carne no es aprovechada para el consumo.

En Alemania cada año se sacrifican 45 millones de pollitos machos al no ser ‘aprovechables’ para la industria alimentaria avícola que se soporta en el consumo de huevos y carne de pollitos hembras. A partir del 2022 esta práctica está prohibida en ese país.

Con ello se suma a Suiza, el primer país del mundo que ha aprobado una enmienda a su Ley de Protección Animal que prohíbe esta práctica de crueldad animal desde el 1 de enero de 2020.

El bienestar de los animales supera los intereses económicos. Matar a los pollitos por ser de un determinado sexo es éticamente inaceptable”, declaró ayer la ministra federal de Agricultura Julia Klöckner, según registra la DW.

Esta medida ha sido celebrada con reservas por grupos ambientalistas y pro-derechos de los animales, pues consideran que debió aprobarse antes de causarse tanto sufrimiento.

La prohibición es correcta, pero no lo suficientemente consistente, demasiado desalentadora, y llega tarde”, dijo ayer el presidente de la Liga de Protección de los Animales en Alemania, Thomas Schröde.

La Ministra de Agricultura de Alemania presentó en 2020 una propuesta de ley para garantizar la protección de los pollitos machos y evitar su sacrificio, algo que se ha convertido en una realidad a medias y por ello el reclamo de los grupos en defensa de los animales

Todos los pollitos machos terminan siendo sacrificados, días luego de nacer, en maquinas trituradoras pues la industria avícola mundial considera que ‘no son útiles’ al no venderse su carne para consumo humano.

La nueva ley impulsada por el Ministerio de Agricultura prohibe la matanza de pollitos machos, pero garantiza a los avicultores otro método para evitar el sacrificio masivo con la posibilidad de que se determine desde el origen el sexo de los embriones en el huevo. Esta selección puede darse después del noveno día de incubación del huevo y al registrarse -tras una prueba- si los embriones son machos, se dejarán de incubar.

La determinación del sexo dentro del huevo solo debe ser una solución provisional”, ha considerado Olaf Bandt, presidente de la Asociación para el Medio Ambiente y la Conservación de la Naturaleza, (BUND, por sus siglas en alemán), quien aboga por métodos de producción menos invasivos, una agricultura sostenible y mejor trato a los animales de crianza para consumo humano.

De acuerdo a datos del Partido Animalista Contra el Maltrato Animal de España (PACMA) según cada año son sacrificados entre 4 mil y 6 mil millones de pollitos que tras ser triturados terminarán convertidos, previo tratamiento, en fertilizantes o alimento para peces y réptiles.

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