Frankie entra de golpe a la Sala del Consejo de las Naciones Unidas ante el asombro de los asistentes. El poderoso dinosaurio bufa frente a un hombre negro que tiembla, antes de preguntarle amablemente: “Todo bien ¿Necesitas un minuto?”.

A partir de la animación computarizada la ONU ha lanzado un llamativo video donde el dinosaurio protagonista, un orador más en la Asamblea General, alerta sobre la autoextinción humana de seguir haciendo uso de los combustibles fósiles para generar energía.

Frankie sube a tribuna, acomoda el micrófono y comienza con su discurso donde menciona que sabe de extinciones y que la pandemia actual es un buen momento para reflexionar sobre un cambio de rumbo en el mundo, antes de que los humanos se autoextingan. Mensaje que terminará por arrancar el aplauso de todos los asistentes.

No elijan la extinción es el título del corto -con la voz de la actriz mexicana Eiza González, en su versión en español-, que dura apenas dos minutos y medio con el mensaje del dinosaurio que evidencia la contradicción de subsidiar el uso de combustibles fósiles que están ahogando literalmente al mundo, en lugar de apoyar a las personas con hambre, por ejemplo.

La ONU asegura que por cada cuatro dólares que se gastan en subvenciones para apoyar la producción de combustibles fósiles -petróleo, carbón, etc.-, apenas se destina un dólar para apoyar las acciones contra el cambio climático, una paradoja

Al final de su discurso, Frankie logra el aplauso general en la Asamblea General de la ONU.

Ayer el organismo internacional presento una nueva investigación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo donde critica que las subvenciones para producir energía a partir de combustibles fósiles alientan además la desigualdad social.

Según las investigaciones disponibles en la página web de la campaña (dontchooexictinction.com) anualmente se gastan 423 mil millones de dólares anuales en subvencionar los combustibles fósiles destinados a los consumidores: el petróleo, la electricidad generada por la quema de otros combustibles fósiles, el gas y el carbón.

Esta cantidad es cuatro veces superior a la que se pide para ayudar a los países pobres a hacer frente a la crisis climática y podría cubrir el coste de todas las vacunas contra la Covid-19 para cada persona en el mundo, o pagar tres veces la cantidad anual necesaria para erradicar la pobreza extrema mundial”, criticó la ONU a través de un comunicado en su página web.

Actualmente, según el informe de la ONU, el sector energético mundial produce el 73 por ciento de las emisiones de gases con efecto invernadero que están provocando el cambio climático.

El mensaje final de Frankie es de antología: es un absurdo que el ser humano pague por su aniquilación.