Mario Molina murió ayer a la edad de 77 años a causa de un infarto, según informaron sus familiares.

México perdió ayer al último de sus ganadores del Premio Nobel que continuaba aún vivo. Con Mario Molina se cierra un capítulo de grandeza intelectual de un país en el que hoy se desprecia a la ciencia, la paz y las letras.

Nos deja un ejemplo y rigor académico y de la importancia que tiene para la humanidad la investigación, nos deja un ejemplo de la entrega cotidiana a la búsqueda de la verdad y de la importancia de compartir los conocimientos”, es el videomensaje que emitió el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Grau, tras mencionar que las ciencias y México están de luto por la muerte del eminente científico egresado de la UNAM.

Mario Molina fue uno de los impulsores el Protocolo de Montreal, instaurado en 1987 como un acuerdo ambiental internacional que logró ratificación universal para proteger la capa de ozono de la tierra, con la meta de eliminar el uso de sustancias que agotan la capa de ozono.

El Sistema de la ONU en México ofrece sus condolencias a la familia, colaboradores y amigos del doctor Molina y se compromete a continuar su legado y su lucha incansable en defensa del medio ambiente y contra el cambio climático”, tuiteó Christian Skoog, coordinador residente de la ONU en México.

Molina fue un científico pionero en la investigación del cambio climático y junto con F. Sherwood Rowland y Paul Crutzen realizó el descubrimiento de que los gases CFC (clorofluorocarbonos) eran los responsables de dañar la capa de ozono. Descubrimiento que les hizo ganadores del Premio Nobel de Química en 1995. Tras el Protocolo de Montreal, con el aporte de Molina la emisión de los CFC se han reducido a la fecha hasta 98 %.

Los únicos tres galardonados mexicanos con el prestigioso premio que entrega cada año la Academia de Suecia han sido  Alfonso García Robles (Nobel de la Paz en 1982), Octavio Paz (Nobel de Literatura en 1990) y Mario Molina (Nobel de Química  en 1995)

Aspecto del momento en que Mario Molina recibe el Premio Nobel de la Paz en 1995, en Estocolmo, Suecia.

En un comunicado, el Centro Mario Molina agradeció las muestras de afecto para su esposa, sus hijos y sus hermanos.

El Dr. Mario Molina parte siendo un mexicano ejemplar que dedicó su vida a investigar y a trabajar en favor de proteger nuestro medio ambiente. Será siempre recordado con orgullo y agradecimiento“, se expresa en parte del comunicado.

José Mario Molina Pasquel y Henríquez (Ciudad de México, 1943-2020), nombre completo del científico mexicano, fue un ingeniero químico egresado de la Facultad de Química de la UNAM y uno de los descubridores de las causas del agujero de ozono antártico.

Justo al cumplir 25 años de haber recibido el Premio Nobel de Química 1995, galardón que marcó de manera especial su vida, falleció hoy el Doctor Mario Molina, universitario excepcional que vistió de gloria a la ciencia mexicana y uno de los pocos científicos que han logrado que sus investigaciones se traduzcan en políticas públicas a nivel global”, lamentó la UNAM en un comunicado.

Molina recibió 105 premios internacionales, entre condecoraciones y 39 doctorados honoris causa, fue miembro de 70 academias científicas, asociaciones, colegios, consejos y comités, además de ser profesor, catedrático e investigador en 8 de las más prestigiadas universidades e institutos del mundo, entre las que se destacan la UNAM y el Massachussetts Institute of Technology (MIT).

Escribió varios libros y publicó más de alrededor de 200 trabajos especializados. También colaboró con capítulos para al menos 8 libros. Impartió más de 500 conferencias selectas e innumerables pláticas en las que de manera generosa compartió su vasto conocimiento, según reseña la UNAM.

  • Fotos: Especial/Centro Mario Molina
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