Es apenas una adolescente sueca de 16 años, pero eso no le ha limitado para alzarse como una figura mundial ante el cambio climático.

Greta Thunberg ha tomado un velero zarpando de Plymouth, Reino Unido, con destino a Nueva York para protestar por el calentamiento global. La odisea cobra relevancia al ser una niña de 16 años con síndrome de Asperger, ir un velero de energía solar, y ser la ecoactivista más importante del mundo contra el cambio climático.

La gente (necesita) unirse y presionar a las personas en el poder para que tengan que hacer algo“, dijo Greta antes de zarpar ante decenas de periodistas de todo el mundo y una multitud que acudió a despedirla, registra The Guardian.

Thunberg se convirtió desde agosto de 2018 en una líder mundial ecoactivista al participar en las huelgas estudiantiles en las afueras del Riksdag (parlamento) sueco, para luego encabezar el movimiento Juventud por el clima y ofrecer una conferencia en la ONU sobre el cambio climático.

La travesía de Greta y sus tres acompañantes -entre ellos su padre- en el velero para cruzar el Atlántico, será de dos semanas

Greta se ha erigido como un ejemplo mundial del ecoactivismo.

Thunberg intenta llamar la atención de los líderes mundiales que acuden a la Cumbre de Acción Climática, a celebrarse en Nueva York el próximo 23 de septiembre, y a los que participarán en la conferencia climática de la ONU, a desarrollarse en Santiago de Chile, a principios de diciembre.

La ecoactivista más famosa del mundo ha descartado reunirse con Donald Trump, pues considera que el presidente de Estados Unidos no tiene remedio al ignorar a todos los expertos y científicos que tratan de convencerlo de hacer cambios importantes para atenuar el cambio climático. De hecho Trump, quien no cree en el calentamiento global, ya amenazó con retirarse del Acuerdo de París.

El velero, llamado Malizia II,  es un yate de carreras de 18 metros, genera la energía para la iluminación y la comunicación a través de paneles solares y turbinas submarinas. No hay inodoro o ducha en el bote, solo cubos de plástico azul. Dentro de las cabañas, las luces son tenues, por lo que Thunberg necesitará un faro o una antorcha para leer y mantener su diario, explica The Guardian.

También es probable que el acceso a Internet sea irregular, por los 883 mil  seguidores en Twitter de Greta deberán ser pacientes. La dieta de la ecoactivista consistirá en comidas veganas liofilizadas, pues ha renunciado a comer carne, que es fuente importante de las emisiones que están provocando el calentamiento global.

A las penurias del viaje para cruzar el Atlántico, se van sumando las críticas contra la adolescente sueca por parte de sus detractores, quienes la consideran sólo un “adolescente títere ignorante del clima”, como la definió esta semana Steve Milloy, ex colaborador de Trump y actual colaborador de la cadena Fox News.

Siempre habrá personas que no entiendan o acepten la ciencia. Los ignoraré (…)  Quieren cambiar el enfoque de la crisis climática a otra cosa. No me preocuparé por eso. Haré lo que necesito”, ha declarado Thunberg ante las críticas en su contra.

INFORME