En noviembre pasado el periodista Luis M. López visitó Austin, Texas con el propósito de  consultar el archivo personal de Gabriel García Márquez que ahora reposa en el Harry Ransom Center. El resultado es este reportaje.

Aquí, en el cumpleaños 90 del más grande autor de América Latina, Ruleta Rusa mx ofrece la segunda parte y última de este ‘stalkeo’ en la vida de Gabo, el Nobel que jamás deseó ‘que se vieran los hilos’ de su vida.

Gabo 2

I.- Gracias por esperarme

Leo por horas la correspondencia de Gabriel García Márquez en una biblioteca que no huele a nada. Admiro su obra y agradezco que sus esfuerzos por hacer reporteros mejor preparados hayan tocado también mi vida (de manera metafórica y literal).

Pienso que no le gustaría para nada que yo escribiera esta historia y menos publicarla. Odiaba la intromisión en su vida privada (he llegado a leer reportajes completos solo de su ficha de registro en el dentista: goo.gl/HAXMSY). Pero también imagino que él mismo se ‘reportearía’ al ver los documentos de tanta trascendencia.

Elijo solo algunos y otros me los quedo en la memoria. Elijo lo que creo que no le molestaría que se supiera

Han pasado seis horas y una paciente mujer me espera afuera del Harry Ransom Center, con tolerancia impecable; y quizá se pregunta qué demonios hago encerrado en nuestras vacaciones mientras le da por ir a pasear en bicicleta por ribera del Lady Bird Lake.

 

II.- El olor de Juvenal

Farina coloniaGabo se convirtió literalmente en un Rey Midas. Su sola presencia o recomendación eran suficientes para otorgarle un valor desmedido a algo.

Leo una carta que me provoca una sonrisa de nueva cuenta

Los dueños de la famosísima agua de colonia Farina gegenüber  (la fábrica de perfumes más antigua del orbe) le escriben para agradecer la mención de su producto en El amor en los tiempos del cólera.

 

“(…) El doctor Juvenal Urbino usaba agua de colonia de la legitima Farina gegenüber lo que nos alegró muchísimo así como enojó a nuestra competencia. Su editor alemán tuvo la amabilidad de declararse dispuesto a transmitirle a usted, venerado maestro, un frasquito de agua de colonia legítima”, y firma Johann Maria Farina Gegenüber heredero de la milenaria fabrica de perfumes que han perfumado, entre otros, a célebres personajes de la historia como Simón Bolívar, Thomas Mann, Mozart, Oscar Wilde.

III.- Cuando Gabo se ‘elevo’

AscensoTomás Eloy Martínez, el célebre periodista argentino, aseguró que fue testigo del momento exacto de la ascensión de Gabo al limbo de las leyendas.

Era agosto de 1967. Semanas atrás se había publicado en Argentina Cien Años de Soledad y las ventas eran una locura (hoy estiman 60 millones de copias vendidas y se sigue imprimiendo). Gabo y su esposa Mercedes Barcha entraron a un teatro ese día. En el audio del lugar se escuchó, “demos la bienvenida a Gabriel García Márquez, autor de Cien Años de Soledad”. El público comenzó a aplaudir y a felicitarlo por su novela. La gloria y con ella la fama desmedida, desesperante, habían llegado.

Gabo comenzaría justo en ese instante a sufrir la intromisión eterna de los seguidores de su obra. Nunca volvería a pisar Argentina. Nunca volvería a ser un mortal

Me encantaría saber que piensa de que todo, o gran parte, de su vida privada está expuesta en el Harry Ransom Center de la Universidad de Texas. La ‘carpintería’ de su oficio. Eso por lo que él luchaba que no se viera jamás, ahora todos lo pueden ver. “Que no se vean los hilos”, decía Gabo.

 IV.- El realismo mágico del salsero

El salsero Rubén Blades en otra carta le cuenta a Gabo el dolor que pasa por la enfermedad de su mamá. Lo hace en un estilo de realismo mágico hermoso:

(Mi madre) me ha contado que últimamente llora mucho. Yo solo atiné a decir que eso era bueno (…) pero no confesé mi angustia ante su dolor ni lo impotente que me sentía al no poder abrazarla y sobarle el seno y decirle ‘sana, sana, colita de rana’, y verle otra vez brotar una teta mejor que la anterior”.

Además le adelanta que ya trabaja en las canciones basadas en sus cuentos y que nombrará a ese disco Agua de Luna. La carta está fechada en 1986 y fue enviada desde Panamá. El disco salió un año después y los medios lo recuerdan como un rotundo fracaso.

V.- Gabo y el cine

Kurosawa

Akira Kurosowa, el célebre cineasta japonés también sostenía correspondencia con García Márquez. En una misiva que puede leer con el membrete Kurosowa Production, el cineasta le pide que le dé su impresión sobre su más reciente película Rapsodia en agosto. Está fechada en abril de 1991.

Gabo tenía una obsesión con el cine. Instauró en San Antonio de los Baños, en Cuba, la Fundación para el Nuevo Cine Latinoamericano. Su carrera en el periodismo está marcada por sus inicios como crítico de cine y varios fueron sus intentos (casi todos fallidos) como guionista.

Veo entre sus hojas una papeleta que le envía la Academia Mexicana de Cine para votar por las películas que representarían a México en los Premios Goya 2009.

Entre las nominadas figura Sangre la opera prima del cineasta guanajuatense Amat Escalante. No se puede ver por cual votó Gabo

En otro pequeño trozo de papel la letra de Jane Fonda, dos veces ganadora del Óscar. Le envía borradores de Gringo Viejo, la película basada en el libro de Carlos Fuentes:

“Querido Gabriel: Aquí está uno de los cinco borradores de ‘Gringo Viejo’. Podría ser informativo para tus participantes en el proyecto del guion para televisión, para que veas la evolución de los guiones. Espero que esto sea un paso adelante y no hacía atrás. Jane.”

 VI.- Niños y antigua moradora

Cartas de niños

Niños de todo el mundo le mandan cartas a Gabo. Leo una de Rumania, otras de Estados Unidos, algunas de México y una más de Ucrania. Le preguntan por sus libros, le agradecen por escribirlos. Parejas envían fotos de sus pequeños hijos con los libros de García Márquez en las manos.

Una carta, con un papel hermoso, llama mi atención. Se trata de la antigua moradora de la célebre casa de la calle Fuego, en San Ángel, en donde el Nobel habitó hasta su muerte

“Usted ha llegado a esta casa que es maravillosa. Tiene todo el encanto para que ahora sea usted el que la aprecie. En esta casa pasé la mejor parte de mi infancia: solía pasar las tardes asomada a uno de los balcones escuchando los conciertos de Brandemburgo”. 

La carta la firma Rosa María Hernández Soto que también le cuenta que escribe y que desearía pasar a charlar con él.

VII.- La novela inédita: Nos vemos en agosto

Ana Magdalena Bach viaja cada 16 de agosto a una isla donde su madre quiso que la enterraran”,  leo así, escueto el argumento sobre uno de los borradores de Nos vemos en agosto, la novela inédita de Gabriel García Márquez.

A estas hojas no se le pueden tomar fotos pero trato de anotar aspectos que no deseo que se me olviden. Jorge Manzanilla, el editor de la agencia Balcells le hace varias anotaciones. Le pide que sustituya “bañado en lágrimas” que ya usó en el capítulo 4, página 2 y en el capítulo 1 página 8. Le recuerda que el esposo de la protagonista sí usaba bigote (un detalle que olvida en una parte Gabo. “Solo entonces cayó en cuenta que no lo reconoció porque el bigote de mosquetero que no llevaba…”).

Pese a una observación dura de Manzanilla: “se queda a la mitad de un relato o una novela”, el editor asegura que “con todo, también nos encontramos con una novela llena de aciertos (…) en suma, creo que un admirador de Gabo reconocerá aquí mucho de su oficio como autor y de su talento para narrar, y que la obra, aún por pulir, puede figurar sin desentonar en la biblioteca de García Márquez y ser otra obra maestra. Está muy bien”.

La historia termina aquí. O mejor dicho. Inicia una nueva.

A partir de 2018 su archivo completo estará digitalizado y podrá consultarse en línea

Final

 

  • Fotos: Especial