No hay claridad sobre si fue la tía Licha o la tía Socorro. Una maestra y la otra monja. Hay quien dice que fue la llamada telefónica de una de ellas la que cambió la vida de Miguel Márquez Márquez y le hizo virar el rumbo: cambiar su aspiración de ser sacerdote para convertirse en político.
“Si quieres cambiar las cosas no vas a poder hacerlo como sacerdote. No como quieres. Tienes que hacer política”, cuentan que le dijo una de las tías (o quizá ambas) mientras Miguel cursaba sus estudios en el Seminario Conciliar de León. Eso le sacudió internamente. Lo conmocionó y le llevó hasta donde está hoy. Y quizá más allá. Aún es pronto para saberlo. Todavía no lo decide. Le da vueltas. Una y otra vez. Puede que esté esperando otra llamada.
El actual Gobernador de Guanajuato es un político con fuertes raíces familiares y un apego a la religión y al campo que se manifiesta en su carácter. Siempre escuchó a su padre hablar de lo injusto de las cosas. Otra idea que a buen seguro influyó en el talante recio de un hombre que se animó a ser panista en una época donde el PRI era omnipotente, señor de horca y cuchillo.
“Mucha gente nos dice que somos rancheros, vaqueros, y yo les digo que a mucho orgullo, bendito Dios. ¿Qué comerían los del pueblo si no fuéramos rancheros? (…) Mi primo es gente honesta. Eso nos enseñaron en la familia, en el rancho (…) Mi tío (Elías) hablaba siempre de las injusticias y eso marcó a Miguel”, dice mientras entorna los ojos Herminia Márquez Muñoz, una mujer amable y con rasgos típicos de alteña: güera y risueña. Orgullosa prima hermana del Gobernador. Sin más pretensiones. Como ella, Ignacio, Jaime y Alfredo saben que no es sencillo tener un pariente querido metido en la política. Ellos están bien enterados, hablan de lo que ocurre en el mundo, en el país, en el estado, en su ciudad. Son personas con argumentos y preguntas afiladas. Quizá porque tienen un primo hermano que ahora gobierna Guanajuato y con el que hablan con frecuencia.
“Mi primo es gente honesta. Eso nos enseñaron en la familia, en el rancho. Mi tío (Elías) hablaba siempre de las injusticias y eso marcó a Miguel”, cuenta Herminia Márquez, prima hermana del Gobernador
“Aunque en las reuniones familiares siempre le digo: No te olvides que eres nuestro empleado, eh”, ríe Herminia mientras se apresta para atender a su padre, Don Cristóbal. Un patriarca que también habla de lo injusto que sigue siendo el salario para los obreros y de la situación convulsa del país. “Hay que empujar al sobrino para ser Presidente de México”, dice Don Cristóbal sentado en un sillón donde pasa los días recordando la vida. Le falta una pierna, pero le sobran palabras para sentirse orgulloso de su origen y de lo que hizo mientras tuvo fuerzas para cambiar lo que estaba a su alcance. Extraña trabajar en el campo que le dio vida.
La familia Márquez emigró de los Altos de Jalisco siguiendo a Don Cristóbal Márquez Padilla para probar suerte en Purísima del Rincón. La gente recuerda que Don Cristóbal y Don Elías, tío y padre del Gobernador, llegaron en un momento difícil pues una sequía terrible azotaba la zona y no había maíz. Ellos ayudaron a mucha gente del pueblo, incluso poniendo en riesgo su propia integridad: “contrabandeaban para surtir a los necesitados”. Había aduanas y prohibición gubernamental de pasar maíz de un estado a otro. A los Márquez les ganó la problemática del lugar a dónde emigraron. Y se la jugaban a diario.
Miguel Márquez Márquez recibió una temprana influencia del padre Felipe, a cuya escuela acudía. Aunque la vida lo llevó, antes del Seminario, a probar suerte como migrante. Pero ya traía en la mente, desde pequeño, la intención de seguir los pasos de su padre, de su familia. “Un día le pregunté a Miguelito, cuando salía de la escuela, qué quería ser de grande. Y me dijo que licenciado, porque quería defender a la gente (…) Y mire lo que es ahora Purísima. Hay gente que habla mal de él, pero ahora el pueblo ha crecido bien, aunque digan que no (…) Hace poco le pregunté en el Santuario, porque viene a misa todos los domingos, si se acordaba de lo que le pregunté y me dijo que sí”, relata casi a gritos Jesús Martínez Echeveste, un hombre rudo que usa lentes de sol y agita las manos cada que habla de Márquez.
Quizá todo nació a raíz del futuro que eligió: licenciado. La familia lo recuerda igual que siempre, con principios, raíces morales, formación. Y fue sembrando. Inició una especie de apostolado. Pero en el mercado de Purísima hay quien confiesa lo inconfesable. Piden que se guarde su anonimato. El pueblo es chico y las palabras desatan siempre infiernos grandes. Por ello se guardan sus apellidos, su identidad. Como marca la ética periodística. “Mire, yo soy priísta. Y no me gustó cuando Miguel fue Presidente Municipal de Purísima. No hizo nada, a mi ver. Pero como Gobernador sí ha hecho cosas buenas para el pueblo. Dicen que quiere ser Presidente de México… Le voy a decir algo, pero por favor no ponga mi nombre, no quiero problemas. Aquí todo se sabe. Yo sí votaría por él si va para Presidente (de México). Porque es de aquí y está haciendo cosas”, cuenta la señora Cecilia, una mujer entrada en años que sentada en una silla de plástico cuestiona antes de responder si la pregunta es ordenada por algún partido político.
La escuela Agustín Medrano, en pleno centro de Purísima, tiene quizá respuestas veladas. Frente a este espacio, que hoy se remoza para ser el Centro Cultural Hermenegildo Bustos, está la iglesia. Ambos son símbolos del origen ideológico de Miguel Márquez Márquez. Quizá son ecos de la tía Licha o la tía Socorro, o de ambas. La escuela era estatal y federal. Otro símbolo quizá.
Fox lo destapó para ser presidenciable, luego dijo que siempre no, que era Margarita Zavala. En una visita a Guanajuato, Diego Fernández de Cevallos dijo que sí era el bueno. Luego ‘Cocoa’ Calderón, hermana del ex Presidente de México, dijo que la buena era su cuñada Margarita. En marzo de este año hasta la televisora oficial del Estado (TV4) reportó que no todos los panistas de Guanajuato estaban con Márquez rumbo al 2018. Una audacia del oficialismo. Algunas encuestas nacionales dicen que Miguel Márquez sí es presidenciable, otras que no pinta. Analistas de diversos medios opinan que puede, otros que no figura, algunos otros que ya llegó tarde. Pero para la elección presidencial aún falta tiempo.
En febrero de 2016 la casa encuestadora Consulta Mitofsky, de Roy Campos, declaraba en su encuesta ‘Guanajuato: Evaluando a su Gobierno’ : “Mientras que la evaluación promedio de los gobernadores a nivel nacional ha sufrido una permanente caída reflejada en 24 puntos porcentuales netos menos de aprobación en tres años, en Guanajuato su gobernador Miguel Márquez se recupera de la caída durante el proceso electoral de 2015 y alcanza en 2016 un punto más (63%) respecto a su aprobación tres años antes”.
De la fecha referida en esa encuesta que encumbra a Márquez, adicionada con la importante atracción de inversiones a Guanajuato, la consolidación del clúster automotriz y otros logros, al día de hoy las cosas parecen cambiar a cada instante. La brújula presidencial apunta al dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya, o vira hacia Margarita Zavala. E incluso hace guiños a Rafael Moreno Valle, gobernador de Puebla. Márquez aguarda. Se cumple lo que Zygmunt Bauman denomina como “modernidad líquida”.
Alfredo Márquez Muñoz es un hombre culto y con una visión inteligente. Habla de parábolas y de política internacional. Sabe de historia y filosofía. Es ingeniero químico y primo hermano de Miguel Márquez. “Si le toca (ser Presidente de México) su esfuerzo va a ser muy interesante”, dice lacónico este hombre que ve a su pariente como alguien que sigue ejerciendo un apostolado. Quizá porque la tía Licha o la tía Socorro siguen presentes en el carácter del Gobernador de Guanajuato.
Pero llegar no va a ser fácil. El hijo pródigo de Purísima, que ya fue diputado local, alcalde de su pueblo, director general del DIF estatal, secretario de la Gestión Pública, secretario del Comité Directivo Estatal del PAN, y secretario de Desarrollo Social y Humano, además de Gobernador de Guanajuato, va a enfrentar muy pronto una implacable auditoría federal, según confía a Ruleta Rusa uno de sus allegados. El fuego amigo y enemigo arrecia. En la política siempre hay cuentas pendientes por cobrar.
7 comments
Me gusta el artículo, es ágil y atractivo. Felicidades.
Muchas gracias, Ángela. Saludos desde Ruleta Rusa.
Me agrada el contenido, el que la gente de los gobernantes hable de lo que son y como son, eso es diferente a decir todo lo que hace el personaje. En hora buena y felicidades por el artículo
Gracias por tus comentarios, Felipe. No dejes de recomendarnos.
Mis paisanos Márquez, gente trabajadora, de ley, buenos cristianos y mejores personas. Colorida crónica, bien documentada y de agilidad sin par, la Historia se encargará de hacer su trabajo, Miguel,¡ el propio!
Gracias por tus comentarios Eulalio Nava.
excelente trabajo; con un gran equipo de trabajo…de RULETARUSA.MX