Con apenas 120 dólares en el bolsillo una tarde dejó atrás el sofocante cielo gris rata que se ceñía sobre la ciudad de Lima y su cabeza llena de ideas. Quería ser escritor y tenía en las manos un boleto de vuelo con rumbo a Miami, sin regreso.

Pedro Medina León (Lima, Perú. 1977) encontró hace años en Miami su tierra prometida. Hoy es uno de los escritores más influyentes en la cultura local de la ciudad donde se engarzan el neón, los colores pastel y el art decó. La suya es una literatura tropical noir, una que abreva del cine negro y los folletines pulp de los años 30. Es parte del New Latino Boom en la Miami Vice.

Menudo, de voz azucarada, con aire de ensoñación y una narrativa dura como un bofetón directo al rostro, Medina León ha entrado -armado hasta los dientes con historias envueltas entre las sombras, los bares de mala muerte y outsiders– en la nueva ola hard-boiled que recorre el mundo, y especialmente Miami. Es una especie de Charles Willeford latino.  

Llegué a una Miami muy diferente en la que vivo ahora, era una Miami muy anglo-cubana. No tenía intención de quedarme, pero terminé haciéndolo. Cuando llegué no tenía computadora, nada, así que me iba a leer a la biblioteca pública, comencé a leer la historia de Miami, mucha ficción, veía cine, mucho cine. Y con el paso de los años terminé escribiendo cosas inéditas sobre la ciudad”, confía Pedro, a quien no satisfizo la carrea de Derecho en su natal Lima y fue tras del sueño de la escritura; la biblioteca de su abuelo -un hombre culto y educado- le significó el primer tesoro en la vida y el indicio de su destino.

Pedro Medina León se sacudió pronto el estigma de ser sudaca, de ser migrante, de no tener a nadie en un país extraño, de apenas tener para sobrevivir, de no saber hablar inglés; hoy, es el cronista más pop de Miami y uno de sus principales gestores culturales

Su esfuerzo ha sido titánico. Su recompensa inmensa. Hoy Pedro Medina León es director de Suburbano.net, un portal y editorial enfocados a la difusión de la literatura y autores latinoamericanos, hispanos y norteamericanos, un crisol de cultura como es Miami que se ha convertido en su segunda patria.

Pocos han sabido narrar la vida de una ciudad que emergió de entre los pantanos, apostada en una península que llevó en el siglo XV a Juan Ponce de León a buscar la fuente de la eterna juventud y a Julia Tuttle, una agricultora de cítricos, a fundar en 1896 la metrópoli donde hoy se alza imponente la arquitectura de Zaha Hadid con el One Thousand Museum, por ejemplo.

Tour: una vuelta por la cultura popular de Miami, una de las obras más emblemáticas de Pedro Media León, ha sido un hit. En sus páginas desfilan Al Capone, Jim Morrison, Eagles, Bob Marley, Allen Ginsberg y una larga lista de personajes que terminaron en algún momento de sus vidas por recalar en la ciudad del vicio.

En su literatura abunda sin embargo la veta oscura, esa que le llevó a crear Marginal, Varsovia -ganadora del Florida Book Award 2017-, Mañana no te veré en Miami, Lado B o la explosiva Americana donde el periodista Wild Cat, que escribe para la revista Revólver, se perfila como alter ego de Medina León. En esta novela bien se podría definir con una frase contundente la realidad en turno de la hermosa y turbulenta ciudad donde reside el autor: “El peor enemigo de un latino es otro latino”.

Columnista de El Nuevo Herald, co-creador de los programas Pido la Palabra #CuentoManía, Miami Film Machine, Miami Literario y Escribe Aquí –galardonado con una beca Knight Arts Challenge por la Knight Foundation Center-, es parte del staff de speakers del Florida Humanities Council, además de haber estudiado literatura en la Florida International University.

En su relatoría tropical noir Pedro Medina León expone en spanglish la condición humana, los ambientes entristecidos por la derrota, el exilio, la supervivencia, el amor amargo y el crimen, un realismo sucio que salta rabiosamente como rata de entre las alcantarillas, con telón de fondo art decó y luces neón

Su vida es un soundtrack entre Andrés Calamaro y Los Rodríguez, una explosión de letras que van de Bryce Echenique, pasando por Vargas llosa, García Márquez, Fuguet, Elmer Mendoza, Javier Marías, Lobo Antunes, Charles Willford, Elmore Leonard, Russell Banks, Padura y Pedro Juan Gutiérrez.

Relatar la realidad es la frontera más cercana al ‘noir’. Me gusta  la Miami marginal, el choque de culturas, el cómo se va transformando la ciudad, conocer el submundo, me encanta lo marginal… son cosas geniales”, dice Medina León, un hombre que ahora es funcionario bancario, que se despierta a las 5 de la mañana, que escribe por las noches, que se aplica para romper con la monotonía, que se erige como un faro del New Latino Boom.

En su última obra, La chica más pop de South Beach hay una concatenación de personajes en los relatos donde la tristeza, la soledad, la adversidad, pero también un eco de esperanza, se imbrican, se entrelazan, y nos muestran con el corazón en flor que pese a todo vale la pena estar vivo. Y pelear, desperadamente, con fuerza hasta el final.

Desde que lo atrapó Coral Gables, Pedro Medina León se ha convertido en un relator del side B de Miami, la nueva capital de Latinoamérica.

Es el nuevo maestro del tropical noir. Una especie de Pachacuti oscuro.

  • Foto: Isabella Medina