Un detalle azul liláceo sobresale entre el verde del pasto y el marrón oscuro de la tierra.

Detenemos nuestra caminata en medio del bosque brooklynense en Prospect Park, observamos con cuidado y reconocemos tres flores de croco (crocus) con sus divinos pétalos lila y estambres dorados.

Una ya se ha abierto al mundo por entero, otra sigue su ejemplo y la tercera, más tímida y precavida, apenas deja entrever su corazón de oro y pasión. Ésta es la más atractiva para mí.

Es un domingo de mirada azul zafiro y aliento frío de invierno tardío. Sin embargo, Primavera ya se anuncia en los brotes de árboles y arbustos y en los frutos de los acebos.

Estas tres florecillas de croco son las primeras que encontramos en el parque. Observamos el entorno y entonces atisbamos muchas otras chicas vestidas de lila con accesorios dorados. ¡Qué guapas andan!

Nos deleitamos en silencio. Han llegado las primeras hijas de Primavera. Ya llegarán los narcisos, los jacintos y los lirios. Continuamos nuestra caminata con el corazón rebosante de colores, olores y amores

Medito entonces sobre la fuerza creadora que hace brotar toda esta vida y belleza primaveral.

El capítulo 6 del Tao Te Ching de Lao Tzu (traducción de Alejandro Bárcenas) versa sobre «lo femenino»:

La fuerza vital del valle no fallece;

se le conoce como el misterio femenino.

La puerta del misterio femenino;

se le conoce como la raíz de los cielos y la tierra.

Sutil y delicada;

está sólo ahí;

produce y no se agota.

Procuro captar lo esencial de estos versos. Lo femenino: sutil fuerza vital, inagotable raíz de la tierra.

No se refiere esto a la mujer. No se trata de confundir entre la mujer y lo femenino, y atrubuirle una esencia femenina a un solo género. Lao Tzu se refiere a lo femenino como matriz productiva e impulso creativo en todas las personas, en la naturaleza, en el universo.

Al menos eso me parece mientras caminamos por el bosque. Aunque lo femenino me resulte un misterio inefable, puedo percibir su acción creativa: es lo que hace brotar a las florecillas de croco del suelo boscoso después del largo invierno.

*Ruleta Rusa agradece a nuestro aliado editorial  Suburbano.net las facilidades para la publicación de este texto.

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