Muchos habitantes de la zona Noreste del estado de Guanajuato han recibido, principalmente las mujeres, con festejos, abrazos, rituales indígenas y apoyo directo a la candidata panista Libia García, quien busca convertirse en la primera Gobernadora en la historia de un estado que ha cumplido oficialmente ya 201 años.
Llegar al Noreste en auto obliga a transitar por la carretera a San Luis de La Paz -la opción más utilizada-, de donde se desprenderán luego vías a Xichú y otros municipios enclavados entre montañas rocosas, sahuaros, matorrales, curvas, muchas curvas y un paisaje silencioso que oscila entre el verde olivo y el amarrillo mostaza, cantera rosa y cielos de un azul celeste salpicado de nubes altísimas como los cirros.
En el Noreste, Libia García está haciendo campaña aunque con una peculiaridad. Va acompañada de su familia. Su esposo, el médico Juan Carlos Montesinos, y los hijos de ambos, Mateo y Elisa, quienes en esta segunda semana de campaña con visitas a diversos municipios de la zona, son parte activa también.
Santa Catarina, cuyo eslogan municipal es ‘Bello Rincón de Guanajuato’ se alza al pie del impresionante Cerro de la Faja donde está inscrito, con piedras blancas, el nombre de la ciudad fundada en 1580, donde hoy habitan poco menos de 6 mil personas. Aquí en la pequeña y pintoresca plaza principal decenas de mujeres esperan a Libia para manifestarle su apoyo político.
Marlene Reséndiz Martínez, una joven madre de familia de 30 años de edad, ha venido desde la comunidad rural de El Zapote. Es panista desde los 18 años. Y hoy está contenta por volver a ver a Libia, pues pudo estar también en su primera visita a Santa Catarina como precandidata.
“Estoy contenta de que Libia vaya a ser la Gobernadora, porque se ve que trae mucho entusiasmo, porque nos está apoyando a todas las mujeres (…) tengo más esperanza, más confianza. Entre mujeres sabemos lo que uno sufre y siente y necesita”, dice la señora Reséndiz, quien va acompaña de su hijo Ethan Rodríguez, de apenas 3 años edad, pues el otro está en la escuela primaria a esas horas de la mañana.
Como ella, la señora Silvia Rebeca Hernández, una líder social de la comunidad de Llano Blanco, quien hoy tiene 42 años edad y una militancia panista desde los 18 años, es una de las más activas porristas. Porta además una cartulina donde invita a votar por su partido.
“Libia es el símbolo de las mujeres. Por que las mujeres somos luchadoras, nos preocupamos por la familia, por el pueblo, por la comunidad (…) Libia es una luchadora, por eso tiene mi voto y el de mi familia, de la mayoría de mi comunidad”, asegura la señora Hernández, quien ha participado en muchos eventos multitudinarios de mujeres para manifestar el apoyo a su candidata.
Libia viste el ‘uniforme reglamentario’ de la campaña: pantalón de mezclilla, camisa blanca, chaleco azul y unos tenis sneakers azul marino -que alterna con los ‘libiapapos’ blancos-, cabello recogido en coleta de caballo y ahora unas discretas arracadas de plata, además de una delicada pulsera turca contra el ‘mal de ojo’.
La candidata de la coalición PAN-PRI-PRD está feliz. Se nota en su rostro, en su metalenguaje, en la forma en que se expresa ante las decenas de asistentes al mitin en Santa Catarina. Libia está acompañada de su familia -algo inusual en una campaña política en Guanajuato-: un fuerte y claro mensaje de sus valores

Su discurso político, aunque metódico, tiene calidez. Y traza líneas sustantivas en cada evento en la zona del Noreste: Tarjetas Rosas para todas las mujeres guanajuatenses -con un apoyo mensual de 1 mil pesos-, regreso de las estancias, guarderías infantiles y escuelas de tiempo completo en Guanajuato, mejores servicios de salud, mejoras en los caminos rurales y más servicios básicos, créditos para iniciar negocios pequeños, mejores escuelas y más equipadas, más infraestructura y más porgramas para impulsar el deporte, el regreso de la paz y la seguridad y el rescate de espacios públicos.
Además de la petición del voto para la candidata presidencial Xóchitl Gálvez y el desmentido de que la oposición está en contra de los apoyos sociales a los adultos mayores que ha instaurado el gobierno federal morenista.
“Soy una mujer chambeadora que, igual que ustedes, viene de abajo. No se me va a olvidar que quiero ser Gobernadora, pero que quiero ser la Gobernadora de la gente”, expresa Libia ante el griterío de las mujeres que se han convertido en la fuerza motora de su campaña política.
En Tierra Blanca, otro municipio del Noreste, la concentración de personas es mayor que en Santa Catarina. Son centenares quienes ocupan ya su lugar en el Parque Infantil Deportivo de El Salitrillo. Hay más algarabía, vendimia, mantas, banderas, y la presencia de la ‘ola rosa’ -mujeres con playeras y gorras rosa con los eslogans de campaña y el nombre de Libia-.
El evento tendrá dos particularidades, la recepción a Libia con el ritual indígena de la Ceremonia del Permiso, donde integrantes de la comunidad otomí de la comunidad de Cieneguilla le harán entrega de un bastón de mando elaborado con rosas rojas, además de sahumarla con copal mientras la flauta y un tambor evocan con su ritmo musical la cosmogonía prehispánica.
Otro momento especial es el breve y emotivo mensaje de Mateo, un niño de 10 años tierno y amoroso, que por segunda ocasión -la primera fue en el cierre de campaña de Libia, en la ciudad de León-, toma el micrófono para llamar a todos a que voten por su madre. La mujer a la que adora junto con su pequeña hermana Elisa

“Me siento muy bien porque me quiere mucho y siempre, aunque tiene trabajo, intenta tener un lugar para nosotros, y Elisa y yo nos sentimos muy contentos cuando sí puede, aunque tenga trabajo intenta llevarnos a todos los lugares a donde va”, me confiará Mateo más tarde mientras disfruta de una paleta de hielo para atemperar el calor, durante una pausa en el recorrido -de varios días- en el que acompaña a su madre por la zona Noreste.
Además de las mujeres, también acuden algunos hombres. Como don Salvador García Chávez, un hombre duro de campo de 74 años de edad. Curtido en la vida y bajo el sol en la siembra de maíz y frijol, este hombre con la imagen clásica del campesino con un sencillo sombrero blanco vaquero, dice algo impensable hace unos años. Y menos en la zona rural.
“Estoy de acuerdo en que nuestra candidata sea mujer. Y va a ser Gobernadora, porque ya es el tiempo de las mujeres”, asegura convencido don Salvador, quien es padre de 6 hijas y abuelo además de ser panista ‘de toda la vida’.
Otro hombre ‘duro’ entre los presentes, es Carmelo Félix Ramírez, quien a sus 56 años de edad también está contento y satisfecho de que ahora una mujer sea la candidata a la Gubernatura de su partido, en el cual milita desde que inició su vida como adulto.
“Yo pienso que una mujer puede hacer buen gobierno, creo que sí. Mire, las mujeres trabajan mucho y yo creo que Libia nos lo va a demostrar”, dice este campesino de la comunidad rural de La Estancia, mientras se disculpa por la prisa para contestar, pues ya lo está llamando su mujer.
Un motivo que llama la atención en la propaganda de la campaña por la zona Noreste, es la imagen de la candidata panista en los cicloramas que se colocan en los tapancos para los mitines, donde se observa su rostro a través de las letras de su nombre (Libia) con un fondo de cielo celeste coronado de nubes; como la zona que visita.
En Tierra Blanca, Libia vuelve a su mensaje general, aunque enfatizando que viene a pedir el voto hablando con la verdad.
“En mí, tienen a una mujer que siempre les va a hablar con la verdad. Cuando algo se pueda, lo vamos a hacer posible. Cuando algo lleve tiempo, vamos a hablarlo claro. Y cuando algo no se pueda, pues también lo vamos a hablar con la verdad. Pero siempre, siempre dando la cara (…)
“Porque soy una mujer como muchas de las que hoy están aquí, que viene de abajo, que ha trabajado, que ha luchado, una madre que sabe que lo más importante es que nuestras familias vivan mejor”, dice Libia mientras la brisa de viento que refresca a la multitud bajo el enorme domo del Parque Infantil Deportivo de El Salitrillo, hace ondear centenares de banderas del PAN que levantan con orgullo los militantes de esta región.
Entrando a Doctor Mora, otro municipio del Noreste, lo primero que uno huele es el aroma a vaca, a establo, a campo. La entrada principal a la ciudad esta tapizada de mantas en apoyo a Libia, bardas con pintas como “Ya llegó el PAN” o “Con el PAN las penas son menos”, y se escucha la música pegajosa que han diseñado para la campaña de Libia, a través del perifoneo desde un ‘vochito’ negro y ajado que recorre la calle principal que divide literalmente la pequeña ciudad, llamando al mitin.
La explanada de la Plaza Unión, espacio para el comercio y los alimentos en Doctor Mora, comienza a llenarse lentamente, como la tarde que ya comienza su avance rumbo al crepúsculo, con la ‘ola rosa’, hombres, y jóvenes como Brandon Ariel Ontiveros, quien pese a que está lesionado de una pierna y usa muletas para desplazarse, no se ha privado de acudir para apoyar a su candidata

“Está muy bien que ahora una mujer vaya a ser nuestra Gobernadora. Las mujeres ya pueden ser lo que quieran, ellas tienen mucha fuerza”, comenta Brandon, quien a sus 16 años de edad estudia la prepa y es ya un panista convencido, pues en su famiia ha crecido con esta ideología política.
A la multitud, se ha sumado una joven también de 16 años de edad, con short verde olivo y blusa blanca holgada, botas militares y cabello lacio, quien habla de lo que ahora ocurre en Guanajuato y porqué está apoyando a una mujer para que sea la próxima Gobernadora.
“Nos dicen que ahora son los tiempos de la mujer, pero yo digo que los tiempos siempre han sido nuestros”, dice desafiante Daniela Orduño. jovencita preparatoriana integrante de la Generación Z.
En Doctor Mora la candidata panista recibirá muestras de apoyo y un guaje tradicional de la zona, pintado a mano en negro con motivos herbales multicolor, presente que la señora Carmen Cabrera Álvarez, una artesana del municipio, presume que ella misma lo ha hecho a mano para honrar a quien será “la próxima Gobernadora” de Guanajuato.
Antes de su mensaje general, que va adecuando con particularidades de cada municipio, Libia no desaprovecha para enfatizar la presencia de su familia, a quienes se refiere amorosamente como “mi chulo y mis chulitos”, incluso antes de hablar le ha dado un pequeño beso a su esposo que le acompaña en esta campaña, en la vida diaria.
“Para mí la familia es lo mejor, la empresa más importante, siempre estar juntos con ella es lo que va a demostrar la fuerza. Nosotros trabajamos por las familias de Guanajuato”, me confía ya en un comentario personal, el médico pediatra Juan Carlos Montesinos, un hombre discreto y afable de 41 años de edad, quien está orgulloso de su esposa e hijos, con quienes reparte en cada evento entre la multitud calcomanías con los nombres de los municipios y la leyenda ‘Libia. Gobernadora’.
- Fotos: Especial/Ruleta Rusa