A las cuatro de la tarde la Mega Velaria de la Feria de León comienza a verse ya con gente dentro. Es el último acto de campaña de Ricardo Anaya y Diego Sinhue, los candidatos del Frente, y se espera un lleno total. Guanajuato es tierra panista, por eso Anaya viene a cerrar su gira proselitista antes de la elección.

La historia política contemporánea de Guanajuato es sui géneris. De aquí salió Vicente Fox, quien logró sacar al PRI de Los Pinos en el año 2000. De aquí salieron el millón doscientos mil votos que en 2006 le dieron la victoria a Felipe Calderón contra Andrés Manuel López Obrador.

De aquí se espera que ocurra otra vez lo mismo este año y que Ricardo Anaya repita la hazaña. Otra vez contra López Obrador.

Cinco pantallas colgantes, varias hileras de poderosos altavoces, redes suspendidas que contienen globos azules, blancos, naranja y amarillos, cuatro espacios de gradas, un pasillo central y al fondo el ciclorama con los eslogans de los candidatos: “La victoria es la paz. Anaya”. “Diego Sí. Vamos a ganar”, son parte del escenario principal en este evento.

Llama la atención la foto de ambos candidatos con la mano derecha extendida, sonrientes, y el puño derecho al frente con la V de la victoria

Los dogmas partidistas ya no aplican. El panista Jorge Luis Ruiz Rocha con su hija Zayeccy de Jesús.

Ricardo Anaya viene de cerrar su gira proselitista en el país con eventos multitudinarios, como en el Ángel de la Independencia, el malecón de Veracruz o el estadio Marte R. Gómez en Ciudad Victoria. Y regresa a terminar donde arrancó: Guanajuato. El gran bastión del PAN.

De aquí Anaya va a salir con el triunfo. Mire, yo soy panista de toda la vida, me tocó un día que hasta me detuviera el Ejército por defender una urna cuando ganó Carlos Medina (la Presidencia Municipal de León). Sólo le digo que desde aquí le vamos a ganar a López Obrador. Ya verá si no”, me dice emocionado don J. Refugio Olmos López, un hombre recio que a los 72 años aún tiene fuerzas para agitar como cualquier adolescente la bandera del PAN que aprieta celosamente en su mano derecha. Un soldado del ejército panista que se congrega para lanzar su grito de guerra.

Desde los estacionamientos, en los pasillos, en las afueras de la Mega Velaria, otro ejército, con chalecos caqui, smartphone en mano y credencial del INE, registran minuciosamente todo lo que tiene que ver con propaganda electoral.

Ahora todos los partidos están obligados a rendir mejores cuentas. En algunos lugares hemos encontrado cierta resistencia, pero en general ha estado tranquilo (…) es una nueva experiencia para todos”, me confía Álvaro Barrón López, auditor senior del INE, quien comanda una legión de fiscalizadores electorales. Le comento que no había visto antes tantos auditores en un evento, me responde que ahora se notan más –mientras con su pulgar derecho jala su chaleco caqui- porque ahora van identificados.

Personas de todas las edades, desde adultos mayores hasta niños, portan banderas del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano. Los militantes del Frente comienzan a llenar el recinto alrededor de las cinco de la tarde. Una tarde soleada luego que la ciudad amaneció cubierta por la lluvia. Quizá un indicio de buena suerte o una analogía respecto a lo que puede ocurrir electoralmente el domingo. Es difícil saberlo aún.

Espero para mi hija lo mejor, más oportunidades de educación. No quiero que gane López Obrador por las ideas que tiene, no son buenas y no me gusta ese futuro (que plantea) para mi hija. Yo confío ciegamente en el PAN, es mi partido. Y aquí estamos para apoyar y (para) que ganen nuestros candidatos”,  expresa Verónica Mancera, una mujer de 45 años, que viene a sumarse al ejército panista para la gran batalla electoral.

Como ella miles de panistas se aglutinan en torno a sus candidatos. Para muchos la experiencia de tener que apoyarse en partidos tan dispares como el PRD o Movimiento Ciudadano, ya no representa un dogma

La propuesta del Frente logró el apoyo de los jóvenes como Ernesto Amaya, un panista que ondeaba ayer una bandera del PRD.

Jorge Luis Ruiz Rocha, un panista de 60 años de edad, carga con la bandera del PAN y una playera de Movimiento Ciudadano, mientras su hija Zayeccy de Jesús hace lo mismo con una bandera del PRD y del PAN. Los tiempos han cambiado, las nuevas generaciones también.

Apoyo a quienes nos apoyan como jóvenes. Veo con Anaya un futuro para nuestro país. De aquí seguro (Anaya) sale con fuerza para ganar, porque Guanajuato es un estado muy panista. López Obrador es lo mismo de siempre”, dice Ernesto Amaya González, un joven panista 23 años que no tiene vergüenza de ondear ahora una megabandera del PRD, uno de los partidos del Frente.

Algo similar piensa Tania Paola Mendoza Hernández, una perredista de toda la vida que viene desde Comonfort para apoyar a los panistas, o Guadalupe Ortiz Ramírez, militante de Movimiento Ciudadano que acude desde Valle de Santiago para apoyar una misma causa: que Anaya gane la Presidencia de México.

La mezcla de partidos, colores, ideas y emociones también se manifiesta en los ropajes, en el olor a campo, a trabajo o a Calvin Klein o Dior, en el color de piel que va desde el blanco hasta el moreno intenso, en un evento donde suena cumbia, banda y música disco, donde no hay distingos entre ricos o pobres pues todos ocupan, al menos simbólicamente, el mismo espacio donde se pelea por el mismo objetivo.

A las 6:37 de la tarde se agitan las banderas, la multitud se vuelca en grito colectivo -uno que recuerda lo ocurrido en el Inforum de Irapuato hace unas semanas- cuando aparece Ricardo Anaya acompañado de Diego Sinhue, de Héctor López Santillana, otros candidatos y figuras nacionales del PAN.

¡Presidente!” es el mantra sonoro que repite una comunidad de decenas de miles de gargantas acompasadas que reciben a su líder, al hombre que enfrentará la madre de todas las batallas electorales este domingo 1 de julio

Las banderas del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano ondearon juntas otra vez en Guanajuato.

Anaya se deja querer. Se toma la selfie con un madre y su hijo que porta un paliacate naranja con el emblema de Diego Sinhue, saluda a todos los que le extienden la mano, abraza a otro niño, se deja llevar por la marea panista.

Héctor López Santillana, alcalde de León que busca la reelección, es el anfitrión y el primero en abrir los discursos. Enérgico se desgañita, parafrasea la frase mundialista del ‘Chicharito’ que hoy está en boca de todos los mexicanos: “¡Para Guanajuato, México y León. Vienen cosas chingonas!”. Logra el efecto y la algarabía se desborda.

A su turno, Diego Sinhue, que se ha convertido en una especie de nuevo insurgente de Guanajuato, se muestra generoso nuevamente con Anaya. Ha logrado llenos totales en las visitas de Anaya, ha cosechado lo necesario para lograr la hazaña y entregarle 1.4 millones de votos y con ello tratar de inclinar la balanza electoral en la elección presidencial.

¡Ricardo. Este arroz ya se coció! Gracias por todas sus muestras de apoyo, sus muestras de cariño, quiero decirte Ricardo seas bienvenido a este estado que por supuesto te va a dar gran cantidad de votos para que seas ¡El próximo Presidente de México!”, arenga Diego Sinhue provocando nuevamente el ondear de las banderas y el mantra acuñado para Anaya ex profeso en Guanajuato: “¡Presidente!”.

Agradece a cada persona que ha dado el apoyo al PAN, agradece a Luis Felipe Bravo, su coordinador de campaña, a las figuras como Diego Fernández de Cevallos, Dante Delgado, Josefina Vázquez Mota, a los líderes de cada partido del Frente, a los nietos de Manuel Gómez Morin –fundador del PAN-. Ahí están también en la gradas Jesús Zambrano, Santiago Creel y la leonesa Ana Teresa Aranda.

La mano derecha de los militantes del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano asemeja un pistón con el movimiento que hacen para batir el aire con fuerza mientras secunda al mantra de “¡Presidente!” el grito colectivo de “¡Diego!”

Diego Sinhue logró llenar la Mega Velaria para apoyar a Ricardo Anaya en el cierre de campaña.

Diego Sinhue recuerda que en Guanajuato surgió la Independencia de México, que aquí se decidió la Revolución Mexicana con las Batallas de Celaya y de Santa Ana del Conde –entre Villa y Obregón-, que de aquí salió Vicente Fox para lograr la transición, los votos para el triunfo de Calderón en 2006, y que de aquí saldrán nuevamente los votos para hacer de Anaya el Presidente de México.

¡No nos vamos a arrodillar!”, arenga Diego Sinhue en su última intervención para dar paso al mensaje final de Anaya.

En su cierre de campaña Anaya llamó al voto útil.

El candidato presidencial se muestra sólido y sonriente. Guanajuato le sienta bien. Y más el aglutinamiento de personas que son votantes seguros. Reconoce en principio a Diego Sinhue como amigo y como “próximo Gobernador de Guanajuato”, a Miguel Márquez, a los líderes políticos del Frente; a las mujeres que atruenan con su grito en el evento.

Se defiende de lo que considera una persecución política en su contra por pretender llevar a la cárcel al presidente Enrique Peña Nieto, se empeña en llamar a cambiar el país, a que todos los asistentes convenzan a otros de no dejar de ir a votar, de sumar contra López Obrador.

Hoy desde Guanajuato hago un llamado a toda la gente que milita en otros partidos, a los ciudadanos sin militancia partidista que quieren un cambio, que en este proyecto cabemos todos los que queremos lo mejor para México. Hago un llamado expreso al voto útil, ¡Hagámoslo todos, y estoy seguro que este domingo vamos a ganar!”, arenga Anaya mientras la multitud se vuelca otra vez en el mantra de “¡Presidente!” y todos elevan el puño con la V de la victoria.

María Paulina Burgos Palomino es una leonesa y panista de ‘hueso colorado’ que porta un ‘escudo’ con el eslogan de campaña de Diego Sinhue. Ha venido a dar muestra de su militancia, de su fe en los candidatos, de que Anaya se convierta en Presidente de México.

María Paulina Burgos, parte del ejército panista que se congregó para apoyar a Anaya.

Anaya va a ganar porque tiene más poder que López Obrador, tiene más propuestas, mejores, para el país. De aquí, Anaya va a salir listo para ganar”, dice María Paulina con una convicción que es digna de registrarse. El escudo o rodela que porta bien aplica como símbolo del muro de contención con que se encontró López Obrador en Guanajuato.

Lo que ocurra este domingo en el país todavía es un misterio.

  • Fotos: Ruleta Rusa/SDP