La acendrada moral judeo-cristiana no ha permitido evolucionar a un México hundido en la ignorancia y el desprecio por ‘los otros’. No de los que hablaba Sartre, sino de los que aman distinto.

I

La homofóbia en nuestro país tiene, de manera dolorosa, raíces muy profundas que se enraízan en el imaginario colectivo desde hace siglos. «El baile de los cuarenta y uno» ocurrido en 1901 podría significar una de las primeras denostaciones públicas de las que se tenga registro a la comunidad homosexual en el México.

En la calle La Paz, en la Ciudad de México, 41 personas fueron detenidas: 22 vestidas de hombre y 19 de mujeres. Era el tiempo de la dictadura de Porfirio Díaz. La nota periodística publicada en aquella época está plagada de ignorancia y crueldad. Pocas cosas han cambiado en 116 años:

La noche del domingo fue sorprendido por la policía, en una casa accesoria de la 4.ª calle de la Paz, un baile que 41 hombres solos verificaban vestidos de mujer. Entre algunos de esos individuos fueron reconocidos los pollos que diariamente se ven pasar por Plateros. Estos vestían elegantísimos trajes de señoras, llevaban pelucas, pechos postizos, aretes, choclos bordados y en las caras tenían pintadas grandes ojeras y chapas de color. Al saberse la noticia en los boulevares, se han dado toda clase de comentarios y se censura la conducta de dichos individuos. No damos a nuestros lectores más detalles por ser en sumo grado asquerosos”.

Los detenidos en esta fiesta privada fueron obligados a enlistarse en el ejército y puestos a hacer trabajos forzados en el Valle Nacional, en Oaxaca

«El baile de los cuarenta y uno» ocurrió el 18 de octubre de 1901 y fue un antecedente para que el gobierno autorizara  redadas continuas, chantajes policíacos, torturas, palizas, envíos a la cárcel e incluso al penal de las Islas Marías por “atentar a la moral y a las buenas costumbres”.

Sería bueno conmemorar esta fecha para que jamás olvidemos el peligro de vivir sin dar espacio la diversidad.

 

II

Le pregunté a mi amigo cómo se había dado cuenta de que era homosexual. Me dijo que tenía 11 o 12 años. En la tele, en un programa de notas sensacionalistas llamado Primer Impacto, transmitían una nota sobre las olimpiadas homosexuales, o algo así. En una escena, tras terminar un partido de vóley, dos hombres festejaban abrazándose y besándose en los labios a través de la red.

Descubrió de esa forma HC que era gay. Le gustó verlo y saber que era posible amar a otro hombre. Su madre lo apoyó, su familia en general lo hizo.

Él es un tipo brillante y exitoso en un mundo complicado que involucra celebridades, ropa costosa, autos de lujo, fotografía, ediciones impresas caras. Un día me recibió en su ciudad y salimos de fiesta. Me mostró que la ropa se ve mejor si te queda a la medida. Desde entonces, aunque muchas veces sin éxito, trato de vestirme mejor.

 

III

El poeta mexicano Salvador Novo, homenajeado con un ‘doodle’ por Google.

Salvador Novo (1904-1974) es uno de los más célebres poetas, ensayistas, cronistas, dramaturgos e historiadores mexicanos. Su obra es dulce y rápida. Vanguardista para la época en la que comenzó a figurar en el mundo literario: los primitivos años 20 en los que fue perseguido; como el resto de su vida.

Aunado a su brillante trayectoria, sin embargo, destaca su lucha permanente por las libertades sexuales. Carlos Monsiváis decía de él que era «el homosexual belicosamente reconocido y asumido en épocas de afirmación despiadada del machismo».

Ya se acerca el invierno, dueño mío/ estas noches solemnes y felices/ se ponen coloradas las narices/ y se parten las manos por el frío/… Y hazme después la consabida cosa/ mientras un Santa Claus de utilería/ cava un invierno más en nuestra fosa.

Fragmento de Nuevo amor/ Salvador Novo

En julio de 2014 Google, en conmemoración de su natalicio 110, le brindó un homenaje colocando un doodle con una caricatura de su imagen. Fue un tipo sin miedo a la polémica. Sin miedo a su forma de amar. Sin temor a las vacas sagradas (le escribió diatribas en forma de versos a Diego Rivera en –La Diegada-). Un hombre que ejerció con total plenitud su libertad a amar. Que con orgullo vivió la frase “love is love”.

 

IV

En mi país existe aún una terrible y peligrosa ignorancia sobre las libertades sexuales. Aún podemos ver a un conductor de televisión, Esteban Arce, por ejemplo, diciendo que ‘lo natural’ es la unión de hombre y mujeres (2010). La religión ha contribuido en gran medida a que esta peligrosa intolerancia se propague. Arce, por ejemplo, es un fanático religioso del ala más radical.

La homosexualidad en mi país se caricaturiza. Ni hablar del tan citado grito en el estadio. Ni hablar del rechazo que aún se manifiesta latente en las calles y en la gente, en las organizaciones y en las iglesias de todo tipo. Ni hablar del peligro que resulta ser homosexual en este país, el segundo a nivel mundial con más crímenes de odio después de Brasil.

No hemos entendido nada, pareciera. Preferimos el odio y la intolerancia a los besos y las caricias. Preferimos dividir que compartir. Preferimos no entender nada.

  • Ilustración: José Guadalupe Posada