El Festival Gabo 2020 puso en diálogo a pensadores y periodistas contemporáneos para avizorar la urgencia de un periodismo incisivo y de calidad.

El periodismo en entredicho, la democracia y libertad cuestionadas una y otra vez. ¿Cuál es la realidad? ¿Cuáles son los hechos reales y los ficticios? ¿Cómo moverse en el intrincado mundo de las noticias y con ayuda de qué fórmulas, qué plataformas? ¿Para qué carajos insistir en el buen periodismo, la investigación exhaustiva o informar a la par de escribir tremendamente bien?

Como parte de la octava edición del Festival Gabo, que se realizó por primera vez de manera virtual en Colombia a finales de este 2020, el suculento programa puso en la mesa, entre otros y otras, a dos pesos pesados del periodismo y la escritura, cuyos ensayos, crónicas y novelas se han paseado en los ámbitos literarios y académicos, como del gran público.

Con charlas magistrales, talleres y un agasajo de lo que puede suponer hoy por encima de todo, ser un buen periodista como lo fue el Nobel Gabriel García Márquez, el festival trajo a la pantalla a Caparrós para hablar de la crónica.

“¿Para qué sirve la crónica?, lanza la invectiva Caparrós, autor de ‘El hambre y Los living

Esta pregunta es engañosa, son provocaciones, ¿qué define a una crónica?”, incitaba el escritor en la tertulia digital para ir destronando los mitos como la objetividad del cronista, la elección de los títulos, el punto de vista, el cuidado en la selección de las palabras (desde el artículo hasta cada una de las letras y su acomodo minucioso en el texto, así de exquisito).

La crónica es fundamentalmente un ejercicio de la mirada”, terqueó el periodista para quien los medios piden a los cronistas escribir en tercera persona en pos de una aparente neutralidad, para “vender una supuesta verdad de lo que ocurre”.

Caparrós recomendó robar, copiar, apropiarse de todo para recombinar y tener la actitud de un cazador atento a cualquier cosa que pueda servir a la crónica.

Yo me confieso un cazador de principios, tratar de definir y saber cómo empieza mi texto; escribir y reescribir las primeras tres líneas para plantear la situación y definir el tono”.

El argentino ganador del Premio Herralde de Novela despotricó contra la tendencia de que solo son atractivos para el público los hechos o de extrema violencia o de extrema pobreza o escándalo de las figuras públicas, pues afirmó que no se puede polarizar al mundo de esa manera.

¿Cómo hacemos para contar la vida entonces?”, insiste Caparrós en un lance que invita a responder su pregunta

Sin dar conclusiones o recetas para ser un buen cronista, Martín Caparrós deslizó que lo más importante de la crónica, a diferencia de cualquier otro género, es vital la puesta en escena.

Entre decir y mostrar, la crónica decide mostrar”.

Somos ya una ‘Nube’

El escritor todo terreno y multipremiado novelista italiano, Alessandro Baricco, puso la vara en alto del Festival Gabo y desgranó algunos de los postulados que ya habían causado revuelo internacional desde la publicación de sus ensayos Los bárbaros (2006)  y  The Game (2018), donde traza toda una cartografía de la irrupción digital, el despliegue de formas, los teléfonos inteligentes, las aplicaciones y el uso de la web o el internet y cómo todo ese complejo caldo de cultivo ha supuesto una revolución cultural y de ecosistema social en los últimos veinte años.

Para Baricco, estamos viviendo la irrupción de la inteligencia artificial.

La idea de la revolución digital es implantar un mundo nuevo (…) la revolución digital implica que llegará una nueva élite”, avizoraba el autor en charla remota con Jean-François Fogel.

Baricco, también filósofo, ha dicho que el periodismo no ha evolucionado a la velocidad de la era digital

Son tantas publicaciones que siguen registrando los hechos del mundo con una lógica y lenguajes propios del siglo pasado. Este tipo de mensajes me parecen muy anticuados”.

Por lo anterior, Baricco recomendó experimentar con formas fragmentarias de escritura, probar todos los formatos, deshacerse de los moldes que imponen los medios, separar los hechos de las múltiples realidades circundantes, además de ‘olfatear’ los hábitos de los ciudadanos.

Para el escritor de Seda, de alguna manera estamos viviendo un mundo esquizofrénico, mutable.

Cuestionado al respecto de la democracia, afirmó que ésta ya estaba agonizando incluso antes de la revolución digital, pero que dicha revolución ha dado mayor visibilidad y poder incluso a los más escépticos.

Comparó también a la pandemia del coronavirus como la primera crisis digital del siglo, que además generará nuevas formas de pensamiento aún en construcción.

Baricco sostuvo que el periodismo siempre ha tenido la gran tarea de establecer un consenso entre los hechos y las mentiras que se fabrican a todos niveles, de ahí la importancia de que los ciudadanos estén informados con calidad y se pongan los elementos necesarios que les ayuden a discernir.

  • Ilustración: Fran Insua

Predial 2021