¿Teatro del Siglo de Oro de forma virtual en tiempos de pandemia? La Compañía Nacional de Teatro Clásico Fénix Novohispano ha organizado con éxito un festival barroco que nos muestra la forma de reinventarse ante la tragedia que ha traído consigo el Covid.

¿Quién pensaría que Lope de Vega, Sor Juana Inés de la Cruz o Pedro Calderón de la Barca se volvieran virales en un festival de teatro?

Para Francisco Hernández Ramos, director de la Compañía Nacional del Teatro Clásico Fénix Novohispano, el Festival Internacional de Teatro del Siglo de Oro (FITSO), que se pudo ver en línea del 1 al 10 de julio pasados, tuvo una respuesta contundente del público que se apropió del discurso de la época.

Tuvimos más de 200 mil visitas, varias interacciones, logramos traducir el discurso del Siglo de Oro a otros lenguajes de las redes sociales. Dentro de esta pandemia todo el mundo tenemos celulares, la parte lúdica se logró, todos los que participamos logramos transmitir el discurso.

Me da mucho gusto que la gente que nos vio no fue gente exclusivamente de teatro, sino que llegamos a una población muy diversa, diferente”, sostiene el director.

La propuesta que en su inicio podría sonar descabellada, reunió a actores, conferencistas, músicos, investigadores y especialistas en el teatro del Siglo de Oro español y mexicano – nueve españoles y treinta mexicanos-

Que pudiéramos realizar este festival de forma independiente fue muy importante, en 10 días tuvimos 104 actividades, había conferencias que fueron trabajadas desde un nivel muy amplio para que el público pudiera conocer quiénes son los autores o la importancia de la vida barroca, eso fue darle otra perspectiva”.

Hernández Ramos precisa que con el FITSO se inauguró también el primer museo virtual del teatro mexicano.

Juan Francisco Hernández, un mexicano con mucho talento que logró reinventar la forma de ver, literalmente, el teatro clásico del Siglo de Oro al organizar el FITSO de forma virtual.

Hicimos algunos vídeos del vestuario barroco, explicamos para qué sirve, los actores leyeron documentos antiguos donde fuimos hablando de su importancia y aporte de estos a la cultura universal, los sonetos, los cuentos, el periodo del Virreinato”.

La programación que pudo verse en el FITSO, abordó la obra de Miguel de Cervantes Saavedra, Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza, Sor Juana Inés de la Cruz, Lope de Vega, Pedro Calderón de la Barca, Francisco de Quevedo y Villegas, Catalina de Eslava y Tirso de Molina.

Logramos reflejar que en esta pandemia no hay que confinarnos a que todo sea una tragedia, sino volver a esa parte lúdica e importante de la creación. (…) El cuerpo es una cárcel para tratar de entender el mundo en su totalidad”.

Juan Francisco Hernández ejemplifica que hubo casos en que los vídeos de una representación alcanzaron las 8 mil reproducciones, un caso inédito si se considera que el público habitual de las salas de teatro no rebasa las mil personas en foros cerrados, además de que hubo espectadores de Japón. Ecuador, Argentina, Chile y España

El conocer cómo surge el teatro griego y los espacios abiertos me hizo investigar la parte novohispana y ese ha sido mi parámetro siempre, hay que hacerlo vivo (el teatro), la interpretación de sus personajes y decir los textos”, resume.

Hernández Ramos afirma que el público está ávido de volver a los teatros y asistir a las representaciones en espacios abiertos.

La reciente muerte de uno de los grandes formadores del teatro del Siglo de Oro en México, José Luis Ibáñez, da pauta al director de Fénix Novohispano para afirmar que la partida de Ibáñez es una oportunidad de continuar con su legado.

No se pierde nada, se gana mucho, todas las generaciones que nos formamos con José Luis Ibáñez tenemos la dicha de preservar sus enseñanzas, porque en ellas está reproducido su espíritu, es un logro, un mérito.

Ibáñez no muere del todo. No solamente es padre el que engendra, si no el que forma generaciones. Esto mismo aprendí de Ibáñez , que está presente y vivirá en muchas generaciones”, asegura Hernández.

  • Ilustración: Fénix Novohispano
  • Foto: Esteban Ramírez
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