‘Disintegración’ cumple 30 años. Es el disco emblemático y más perfecto que ha logrado hacer The Cure en sus 43 años de existencia.

-Hace tanto frío…-, dijiste.
Y me perdí en los infinitos cristales de agua azul zafiro mientras te depositabas en mi interior.
E.R.

 

Para A.B.

En mayo, The Cure comienza una nueva gira mundial donde tocarán íntegro este álbum que vio la luz, desde las sombras más profundas, en 1989. Este es un pequeño tributo a las canciones-poema de Robert Smith que cambiaron mi vida para siempre, desde hace 30 años.

 

Plainsong

Una caída triste de hielo o lluvia, como vernos directamente con una sonrisa fría o un deseo soterrado. Es la primera canción que abre el universo lleno de estrellas y carne palpitante. Ese gesto primitivo de abrazarnos y devorarnos en un beso.

Pictures of you

Lentamente y a la vez como un dínamo o las mareas o el curso de las olas, yo qué sé, te depositaste como el sueño de Morel. Y yo soñé fotografías tuyas, juntos, en la nieve o en el desierto, en la sencilla forma de encontrarnos.

Tenías el mar y el cielo en tu ropa. Y Robert Smith cantaba un romance de trovador provenzal moderno con poesía oscura: “Y nos besamos mientras el cielo caía abrazándote”.

Closedown

Nos golpearon violentas las gotas de la lluvia. Premonición del escape del tiempo, del cansancio por esas vacías horas de inutilidad. Esa caída agridulce entre tus brazos.

Lovesong

Y te vi entonces como un resplandor entre la oscuridad. Tenías entre la multitud elegante gesto de princesa indomada y ojos abismales que me perdieron para decirte siempre tres veces: te amaré por siempre. El grito abierto de mi amor por ti.

 

 

Last Dance

Bailar. Que poderosa palabra. Desee quedarme prendido a ti. Tu mejilla en mi mejilla y el suave ritmo de nuestra respiración. Los pasillos escolares donde nos encontramos.

Lullaby

Vienes oscura y dentada con alargados gestos que provocan en mí estertores. Depositas en mi boca tu boca.

El tambor suena grave. Todo es como un gemido. Largo. Doloroso. Como nuestra primera vez. Devorando uno al otro. Murmullo donde te encuentro entrampando mi alma y mi cuerpo. Devorándonos.

Fascination Street

Vienen anticipados ecos de oscuros vapores. El golpe preciso de la desesperación. Perderse en la oscuridad. Ennublecer los ojos ante lo que se desvanece con el tiempo. Aguardarnos, agazapados en la noche.

Prayers for Rain

Cae la lluvia como un lamento grave gris e irisado a un mismo tiempo. Arrastra mi cuerpo y mi alma el grito de la desesperación porque respiro suciamente esperando la lluvia, salmodiándote mientras suena intermitente esa caída de agua celeste para purificar mi corazón, para purificar mi alma cuando tus manos me toquen, me tomen, acaricien mi interior, me revienten.

The Same Deep Water As You

La canción más sagrada bella y luminosa es cuando veo tu torcida sonrisa y en tus ojos el universo y entonces se qué ya no me importa la muerte pues vive en mí y eres también tú y entonces me pierdo y me deslizo, dentro, tuyo, profundo como el océano… es lo absoluto. ¿Qué importancia tiene el vivir sin amor?

Disintegration

Por ello saltan como esquirlas arañando mis costillas, haciéndome doler tus gestos violentos, la desesperación de ver como todo estalla en pedazos alguna vez. La desintegración que refleja el salvaje quebranto del alma.

Homesick

Alcanzar una calma de atardeceres violetas. Un volvernos a ver a los ojos otra vez y decirnos que vale la pena empezar, una vez más. Eso que nos hace abrasarnos. La nostalgia.

Untitled

Y dejarnos ir. Sin un título específico para nuestra vida entrelazada. Antes del fin.

 

  • Ilustración: Portada del disco ‘Disintegration’