La Sesión del Pleno parecía una más, ‘de cajón’ como se dice en el argot periodístico. 22 puntos en la Orden del Día y la sensación del tedio en las gradas, en el propio salón, como casi siempre. Hasta que llegaron los Asuntos Generales.

La llegada de Evo Morales a México como exiliado político y el atropellado nombramiento de Rosario Piedra Ibarra al frente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), anticipaban la tormenta. En el Congreso del Estado el choque ideológico entre Morena y el PAN, fue inevitable.

Pasan sin conflicto las reformas en Salud y otros apartados, la presentación de iniciativas para dar 5 años más de cárcel a los llamados ‘motoratones’, para implementar el Código Adam a fin de evitar la desaparición de niñas y niños en lugares públicos, para sancionar la violencia digital y hasta para castigar con prisión a quienes pidan cuotas escolares.

Nada parece alterar el sosiego instalado durante horas, e incluso diputadas y diputados de todos los partidos celebran los logros conjuntos para aprobar la nueva Ley de Desarrollo Forestal Sustentable. Besos y abrazos, saludos de mano efusivos, charlas animadas. El cambio abrupto ocurre cuando llegan los Asuntos Generales.

Cuando la diputada María Magdalena Rosales Cruz pide pasar a la tribuna todos los presentes se espabilan al escuchar su motivo: Dar la bienvenida a México a Evo Morales

La Diputada Rosales es una mujer firme. De ideas y convicciones sólidas. Educada e inteligente. Cirujano dentista con una maestría en Salud Pública, ha sido catedrática y directiva en la Universidad de Guanajuato (UG). Y es una acérrima y fervorosa defensora del presidente Andrés Manuel López Obrador.

En el 2019 los golpes de Estado siguen estando vigentes. La ultraderecha sigue queriendo imponerse por medio del uso de la fuerza de las armas. No les gusta la democracia, porque no es beneficio para esas élites económicas y fácticas que por años, o siglos, han sometido a la población indígena y a los mas en pobreza. Por lo anterior, condenamos el golpe de Estado contra el presidente Evo Morales”, es el inicio del mensaje de la Diputada del Grupo Parlamentario de Morena (GPMorena).

Y la mecha que prende para dar inicio a un acalorado debate que se extenderá por 54 minutos y 52 segundos.

En sus argumentos para defender a Evo, la Diputada Rosales Cruz va desgranando una numeralia para soportar lo que dice: durante sus tres mandatos continuos al frente de la Presidencia de Bolivia -enfatiza citando las cifras del Banco Mundial- la pobreza pasó de un 60 a un 35 %, hubo un crecimiento económico sostenido anual de 4.9 %, aumento la esperanza de vida de 64 a 71 años, y creció 7 veces el presupuesto para educación, dejó la tasa de analfabetismo en apenas un 2.4 % .

Y tunde a quienes han manifestado su rechazo a que AMLO haya dado asilo político y defienda al ex presidente de Bolivia, quien forzado por el Ejército tras una elección manchada por la sospecha de fraude y protestas civiles que colapsaron al país dimitió acusando un golpe de Estado.

Acusa que las críticas al gobierno mexicano por dar asilo a Evo están fundadas en el racismo, el clasismo, los prejuicios, las fobias y la ignorancia.

La contraréplica no tarda en darse. Y la diputada Libia Dennise García Muñoz Ledo asesta argumentos contundentes para tratar de derribar los de su par

Cita la polémica declaración de la autoproclamada presidenta de Boliva, Jeanine Áñez, contra los mexicanos, para luego hablar sobre el fraude electoral en el país que gobernaba Evo, detectado por una auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA), y la posterior presión ciudadana y de la comunidad internacional.

La Diputada García Muñoz Ledo recuerda además que en 2016 hubo un referéndum donde los ciudadanos votaron en contra de que Evo se volviera a postular para un cuarto periodo presidencial, pero una interpretación del Tribunal Constitucional le dio ‘luz verde’ a su candidatura bajo el argumento de que no se le podía negar un derecho humano. Luego habla de los escándalos de corrupción en lo que se vio envuelto el Presidente de Bolivia.

Para el senador opositor Edwin Rodríguez, en este gobierno (de Evo), voy ya citar sus palabras: ‘Se ha desestructurado el país, se han desmantelado las instituciones públicas, los Poderes del Estado, se desnaturalizó la democracia, se han corrompido los sectores sociales y los pueblos indígenas a partir de dádivas, y se han acostumbrado a pedir al gobierno en función de estos regalos’. ¿Les suena conocido? ¿Nos suena conocido? (…)

Nadie niega, nadie niega que hubo cosas buenas en el gobierno de Evo Morales. Negarlo sería faltar a la verdad. El problema no es que haya sido en alguna ocasión un buen Presidente, el problema es que se sentó en la silla y ya no se quiere ir de allí. Y eso, aquí y en todos lados se llama: dictadura”, fustiga con ironía la Diputada García Muñoz Ledo, en una alusión velada a lo que muchos ven está haciendo ahora AMLO.

El toma y daca verbal se va alargando entre el regreso de la Diputada Rosales a la tribuna y las preguntas sueltas que le lanzan la diputada panista Alejandra Gutiérrez y luego el diputado Jesús Oviedo, coordinador del GPPAN.

A mí me preocupa esta concepción, porque es reconocer ser fascista. Porque el que reconoce los golpes de Estado es que está de acuerdo con el fascismo. Y el fascismo, pensábamos que, hace mucho tiempo, se había acabado en este planeta, y no, resulta que hay fascismo y que hay gente que apoya al fascismo”, puntualiza también con ironía la Diputada Rosales, machacándole al GPPAN de una forma indirecta que son parte de eso.

Durante el debate, dos preguntas de los panistas la hacen tambalear en sus argumentos, pero termina por salir al paso. No sin pagar las ‘heridas de guerra’ que le deja el acalorado debate.

La Diputada Rosales Cruz -que es una líder visible en la bancada que hoy encabeza con solvencia el diputado Raúl Márquez Albo- ha enfrentado con razonamiento y educación a cinco diputados del GPPAN. La hazaña no es menor

Para convalidar los argumentos de su compañera sobre el golpe de Estado -aunque paradójicamente tiene suspendidos sus derechos por tres años tras ser acusado de fraude en la elección de regidores en Guanajuato capital- el diputado Ernesto Prieto Gallardo, ‘El soldado de López Obrador’, pide la tribuna para aportar algunos argumentos. Aunque se queda más rozando en la diatriba.

Prieto lanza pullas contra el ex presidente panista Felipe Calderón a quien acusa de haber perpetrado fraude contra AMLO en 2006. Habla de los altos porcentajes de aceptación de Evo en sus tres elecciones consecutivas, y remata que si nadie quiere a AMLO en el 2022 se podrá revocar su mandato, no como el del fiscal general de Guanajuato Carlos Zamarripa -su villano favorito- que lleva nueve años consecutivos en el cargo.

“(En 2022) se puede mandar por un tubo al Presidente de la República. O revocación de mandato o golpe de Estado”, termina en su mensaje atropellado el Diputado Prieto.

Los posicionamientos en tribuna de los diputados panistas Víctor Zanella y Luis Antonio Magdaleno, van de lo mismo, que si Evo es un dictador, que si hay hartazgo en Bolivia, que en México no lo quieren, y un largo etcétera ya planteado por sus antecesores.

A su turno en la tribuna la diputada panista Laura Cristina Márquez agrega algunos comentarios encaminados a desacreditar la propuesta en curso que impulsa Morena para avalar la revocación de mandato. Un instrumento que el PAN asegura es la antesala para la reelección indefinida de AMLO.

Las reformas constitucionales en la materia parecen muy bonitas a primera vista: la ‘participación ciudadana’, ‘la voz del pueblo’, las promesas del mesías tropical; pero en el fondo, lo que vemos es una estrategia sistemática para debilitar a los poderes, para derruir las certezas institucionales y ofrecernos a cambio el capricho de un gobernante supuestamente iluminado”, remarca la legisladora que recibe aplausos y abrazos de sus compañeros de partido al bajar de la tribuna..  

El remate a este largo debate vendrá con una sorpresiva postura del Grupo Parlamentario del PRI (GPPRI), en voz de su coordinador el diputado José Huerta Aboytes. Y no porque aborde el tema de Evo, sino porque emite un durísimo mensaje contra lo que considera una imposición en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH)

Fiel a su estilo retórico del PRI setentero, Huerta Aboytes mete el dedo en la llaga al acusar que Morena está socavando a los organismos autónomos en un afán de entregar el poder total a AMLO. Cosa rara escucharlo de un priista que vivió sus mejores tiempos políticos justo cuando el PRI era amo y señor de horca y cuchillo.

La turbulenta designación de la señora Rosario Piedra Ibarra en la titularidad de la Comisión Nacional de Derechos Humanos no es un hecho aislado, sino que se percibe como parte de una preocupante política integral de desarticulación y deslegitimación de los organismos constitucionales autónomos”, espeta el Diputado Huerta tras argumentar sobre ese ‘desmantelamiento’ de instituciones que ha iniciado AMLO y Morena, y al que califica de “cadena de agresiones calculadamente infligidas desde el gobierno federal”.

Como muestras ha referido el cese fulminante del Secretario Ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) por criticar la política errática y el modelo de austeridad de AMLO, la imposición de integrantes sin un perfil adecuado en la Comisión Reguladora de Energía, la desaparición del Instituto Nacional para la Evaluación Educativa, las presiones presupuestales al Instituto Nacional Electoral (INE) y la intentona para derribar a su actual titular y consejeros modificando la ley para que se ocupe sólo por 3 años el cargo.

Por si fuera poco, la contumaz insistencia de la fracción (de Morena) mayoritaria en el Senado, puso en evidencia, una vez más, que el actual gobierno tiene una fuerte propensión al Bonapartismo y a la concentración autoritaria del Poder público, que por mandato constitucional debe dividirse para su ejercicio.

Que no se confunda, estamos de acuerdo con los cambios, en lo que no estamos de acuerdo es en que estos se hagan aplastando las instituciones, a la constitución, y a las leyes que de ella emanan ”, enfatiza Huerta Aboytes en su mensaje con el que se cierra el debate.

La Sesión del Pleno más que dejar ganadores y perdedores dejó ver el abismo que separa a los partidos en su ideología. Cada uno cree tener la razón en cuanto a lo que argumentan. Y en mucho de lo expuesto también hay contradicciones, si se busca con detenimiento. Es natural en todo ser humano.

En lo cotidiano, los ciudadanos de a pie no son muy distintos a los legisladores del PAN o Morena cuando se trata de expresar las ideologías que defienden y predican.

Aunque siempre será mejor un argumento, que un insulto. Y en Guanajuato la llamada Casa del Diálogo es un ejemplo que que se puede hacer política de altura sin ser grosero o llegar a los golpes; como ocurrió esta semana en el Senado.

A final de cuentas, como dice el verso inmortal del poeta Ramón de Campoamor: «Y es que en el mundo traidor / nada hay verdad ni mentira: / todo es según el color / del cristal con que se mira».

  • Foto: Congreso del Estado
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