La aprobación del crédito por 5 mil 350 millones de pesos al gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo convirtió al Congreso del Estado en un campo de batalla política.

Las protestas con pancartas ya estaban pactadas. Habría un bando en apoyo a Morena y otro en apoyo al PAN. La sorpresa no fue aprobación del crédito al Gobernador, sino el voto de una diputada de Morena a favor y la furia desatada de más de 100 morenistas a grito abierto.

Diputadas y diputados han llegado al Congreso del Estado con sus mejores galas. Hay motivo doble. La Sesión Extraordinaria para aprobar el crédito solicitado por el Gobernador y la Sesión Solemne, a celebrarse en el Museo del Palacio de los Poderes, para refrendar lazos de amistad con el Congreso de Arizona, Estados Unidos.

En la orden del día sólo está la aprobación del crédito que, desde septiembre de 2019, solicitó el gobernador Diego Sinhue ante los recortes federales al presupuesto de Guanajuato, mismos que en dos años consecutivos suman ya 21 mil millones de pesos , según los datos oficiales.

Frente a la Mesa Directiva, en las gradas, del lado izquierdo se han apostado cerca de 100 morenistas con pancartas de color neón; del lado derecho, los panistas con pancartas verdes. El simbolismo político está a la vista

Cuando Alejandra Gutiérrez Campos, diputada panista presidenta de la Comisión de Hacienda, toma la tribuna para hablar en favor del dictamen, el ambiente aún es tranquilo. A las pancartas morenistas en tribuna se suman pequeños caballetes en las curules morenistas con la leyenda Austeridad sí. Deuda no. Salvo en el de la diputada Guadalupe Josefina Salas Bustamante. Un pequeño indicio de lo que vendría luego.

“No a la deuda”, “Morena rechaza la deuda” y hasta la sorna manifiesta en la frase “Vayan a endeudar a su abuela” son parte de lo mostrado en las pancartas morenistas. En contraparte, las pancartas de panistas lucen frases como “Para seguir creciendo sí al crédito”, “No al estancamiento” o “Por la fortaleza financiera de Guanajuato #Sí al crédito”.

La Diputada Gutiérrez Campos habla de las finanzas sanas de Guanajuato, de que es uno de lo estados menos endeudados en el país, de las calificaciones crediticias otorgadas por los corporativos financieros Moody`s, Fitch Ratings o Standard & Poors, de que la economía en México que creció 0 % en 2019, de que el dinero del crédito será para reactivar la obra pública en Guanajuato e irá a obras de educación, salud, servicios y un largo etcétera.

Queremos decir que en Guanajuato  la deuda es sostenible y es adecuada”, enfatiza la Diputada Gutiérrez antes de que comience la batalla de gritos y futurismo político de Morena.

Desde las gradas un hombre vestido con sudadera negra y gorra de igual color, lanza el primer grito de batalla: “¡El pueblo manda. Somos los patrones!”; y a partir de ahí sería la constante de reclamos y pullas en el bando morenista, tanto en la tribuna como en la gradas

El diputado Raúl Márquez Albo, coordinador del Grupo Parlamentario de Morena (GPMorena), sube a tribuna para dar su versión sobre el endeudamiento. Hábil en el manejo de cifras y datos, va soltando un rosario de balances financieros negativos, aunque en momentos le gana la imprecisión. Además no trae ánimos de debatir para defender sus argumentos, así que rechaza las preguntas de sus pares panistas. Lo mismo harán sus pares del GPMorena al ocupar la tribuna también.

Más intereses a pagar porque hay una deuda previa de 2 mil 400 millones de pesos, que solicitó en su momento el ex gobernador Miguel Márquez Márquez, poca eficiencia en el gasto publico del Gobierno del Estado que podría ahorrar hasta 6 mil millones de pesos si realmente quisiera, entre otros argumentos, son parte de su postura que descalifica a las calificadoras, pues Márquez Albo asegura que serán ellas finalmente las que ganen con el endeudamiento.

No estamos en contra de que Guanajuato crezca, lo que no queremos es endeudarlo, que los ciudadanos paguen (…) El día de hoy vamos a ver quiénes están con el pueblo de Guanajuato”, enfatiza el Coordinador del GPMorena y estallan luego los aplausos y vivas morenistas en las gradas.

La Diputada Gutiérrez Campos, experta en temas financieros, desarma de golpe y con nuevas cifras, más concretas, las reclamaciones de Márquez Albo y mete el dedo en la llaga: el crédito se pide porque el presidente Andrés Manuel López Obrador ha recortado presupuesto a Guanajuato.

El caldeo en los ánimos está presente también en los pasillos de las gradas donde morenistas furibundos se colocan frente a los panistas que permanecen sentados. No hacen caso cuando les piden vuelvan a su lugar. No les gusta escuchar las críticas a AMLO, traen cargando además un coraje visible. Son parte del Guanajuato bronco al que olvidó el tren de la modernidad. Los que ya se cansaron del PRI, del PAN y han encontrado refugio en Morena.

Cuando el diputado panista J. Guadalupe Vera, sube a tribuna para defender el endeudamiento lo hace un poco a trompicones. Habla de que se reactivará la obra pública y “hasta las señoras de las quesadillas” se van a ver beneficiadas cuando ello ocurra. Lo que le vale burlas y gritos de los morenistas desde la tribuna.

El desorden permanente de las huestes morenistas, encabezadas por su presidenta estatal Alma Alcaraz, ya no para. Se dará en cada intervención de los panistas. Se irá haciendo cada vez más intolerante, rayará en lo grosero. Algo que no abona al objetivo legítimamente perseguido

La diputada morenista María Magdalena Rosales toma la tribuna y lanza un discurso atropellado, visceral, habla de los gastos excesivos en comunicación, en seguros médicos, en privilegios de los altos funcionarios, y defiende que los recortes del gobierno federal son para evitar el “mal uso” en el gasto público y por ello ahora llegan “directo” a los pobres en Guanajuato.

La deuda solicitada por el Gobernador es ilegal (…) no tiene fundamento legal ni moral”, atruena en su mensaje la Diputada Rosales, lo que le vale los aplausos y los vivas de sus invitados en las gradas. Las huestes morenistas se exultan.

Cuando el diputado panista Víctor Zanella toma la palabra, va directo al grano.

Es una medida urgente y muy necesaria para que Guanajuato no detenga su desarrollo”, dice Zanella, lo que provoca gritos y reclamos en su contra desde las gradas. “¡Cállate!”, “¡Mentiroso!” son parte de la estridencia que envuelve a los morenistas broncos, reacios a escuchar lo que no les gusta.

La avalancha de gritos obliga a la Mesa Directiva a decretar un receso para poner orden. Tranquilo, moderado y educado el diputado panista Armando Rangel pide sosiego y a la Diputada Rosales que hable con sus invitados para evitar más desorden e interrupciones. El mensaje del Diputado Zanella se reanuda. Al final vuelven los gritos y reclamos.

Los aplausos morenistas apenas se escuchan cuando habla el diputado morenista Ernesto Prieto Gallardo. No es de extrañarse. Prieto vive en pleito permanente con la dirigente Alma Alcaraz. Ambos se dicen dirigentes estatales. Ambos son de grupos contrarios y no se pueden ver. Ambos son reflejo de un tribalismo furibundo que ha encontrado asilo y caldo de cultivo en Morena.

Las invectivas del Diputado Prieto no son tan sólidas como en otras ocasiones. Apenas le alcanza para llamar la atención cuando se lanza para hacer futurismo político

Y espero ser profeta”, dice el legislador morenista tras ‘vaticinar’ que en 2026 el PAN perderá la Gubernatura ante Morena.

Una nueva intervención del joven Diputado Zanella vuelve a caldear el Salón del Pleno cuando regresa a la tribuna para reclamar que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha recortado, en dos años consecutivos, 21 mil millones de pesos. Y los gritos y la estridencia vuelven a las gradas. “¡Por ratas!”, grita alguién tras las pancartas.

El desorden ya alcanza proporciones de pleito en mercado público, durante tres minutos se suceden reclamos e insultos de los morenistas, por lo que el diputado J. Jesús Oviedo Herrera, coordinador del Grupo Parlamentario del PAN (GPPAN) y presidente de la Junta de Gobierno, tiene que imponer su autoridad y pide a la Mesa Directiva que reitere la moción de orden.  Su orden tiene efecto inmediato y una apenada diputada María Magdalena Rosales hace una llamada a Alma Alcaraz para evitar más caos. Con su metalenguaje de señas y mirada penetrante verbaliza lo evidente: se propasaron.

En la votación final del dictamen la diputada morenista Guadalupe Josefina Salas Bustamente, da la sorpresa al sumar a favor del PAN para lograr el endeudamiento. Un cubetazo de agua fría para las huestes enfurecidas que al final deciden llevar su fiesta a otra parte y salen del recinto a grito pelado.

El diputado Jesús Oviedo Herrera lo ha logrado otra vez. Su habilidad política le alcanzó para sumar a PRI, PVEM, PRD, Movimiento Ciudadano, Nueva Alianza y hasta un voto de Morena. Por ello su rostro dibuja una ligera sonrisa de satisfacción, que contrasta con la cara encolerizada de una mujer que sostiene una pancarta con la leyenda: “Estamos hartos. Inseguridad. Violencia. Endeudamiento. Fuera el PAN”

¡En el 2021 nos vemos!”, espeta con furia esa mujer madura que sostiene la pancarta con ambos brazos mientras avanza por el pasillo de las gradas. En su mirada se refleja resentimiento acumulado, una muestra del Guanajuato bronco que crece en las periferias.

Una premonición del violento choque de trenes que se avecina, porque la lucha rumbo al proceso electoral intermedio ya comenzó en Guanajuato. Y no habrá tregua.

  • Foto: Congreso del Estado