Una niña de 3 años fue acribillada en la ciudad de Silao, a unas cuadras de donde vive el Alcalde, en un presunto ajuste de cuentas. Ella y su padre murieron. De acuerdo a la autoridad son ‘víctimas colaterales’, un bello eufemismo para una cruda realidad.

La tragedia que se ha vuelto noticia nacional ocurrió la tarde de ayer en la colonia Los Espárragos. Sujetos armados arribaron al domicilio ubicado en la calle Feliciano Peña esquina con Miguel Alemán y abrieron fuego contra la familia ahí reunida.

La niña fue identificada como Maritza Paloma. Iba a ser reina infantil

Su padres, Ana Anayeli y Ernesto, dos jóvenes de 26 años de edad recibieron diversas heridas tras la balacera en el interior de su hogar. El padre de la niña murió por la noche en el hospital. La madre sobrevive.

De acuerdo a diversas versiones dos hombres llegaron, a bordo de un auto negro con franjas rojas y amarillas y dos motocicletas, entraron a la casa y dispararon. En el lugar de encontraron casquillos de armas calibre 9 mm.

Después del crimen, familiares y vecinos del lugar acudieron a manifestarse a la casa del alcalde panista Juan Antonio Morales. En la zona también hay una zona militar improvisada.

De acuerdo a la versión oficial del subprocurador de Justicia de la Región D, César Augusto Gasca Toledo, fueron ‘víctimas colaterales’ pues los sicarios iban por una pareja que vivía en la planta alta de la casa a donde entraron para disparar.

Atrapan a dos sicarios

Dos de los sicarios que acribillaron a la niña de 3 años y su padre, fueron detenidos después del crimen, según informó el procurador de Justicia de Guanajuato, Carlos Zamarripa Aguirre. Amos cuenta con antecedentes penales por narcotráfico y están relacionados con otras ejecuciones en Silao. No se han dado a conocer sus nombres.

La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) aún está tras de otros sicarios que arribaron en dos motocicletas.

  • Intervención fotográfica: Ruleta Rusa