Libia es una feminista moderada, racional, argumental, y eso lo transmite bien a la multitud de mujeres que la escucha con atención, pues también han padecido machismo o menosprecio, son sus aliadas en Guanajuato.

El evento ‘Encuentro Aliadas’, para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, congrega a mas de mil 600 mujeres de los 46 municipios en uno de los salones del Auditorio del Estado, en Guanajuato Capital. Desde temprana hora la multitud busca acomodo hasta ocupar todas las sillas, y aunque muchas quedan de pie no les importa.

Ahí están las campesinas, las empresarias, las comerciantes, las amas de casa, las burócratas, las jóvenes, las emprendedoras, mujeres guanajuatenses. Todas vienen a ver a la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, a escuchar su mensaje, sus vivencias, su compromiso para con ellas.

El diseño de la imagen oficial con una corona sobre la palabra Encuentro Aliadas, marca de entrada la importancia de las mujeres -reflejada en el escenario-: la abuela con mandil, la joven con su camisa rockera, la mujer policía, la mujer indígena, la mujer profesionista, la mujer médico. Todas de pie, empoderadas.

Como preludio se ofrece un micropanel con mujeres que vencieron sus miedos, el menosprecio machista y persiguieron sus sueños, por ello ofrecen su testimonio, su ruta de vida para hacer sororidad.

Diana Guzmán, la astronauta análoga, Karen Valadez, la chef profesional, Luz Valdés, la promotora cultural indígena. Cada una resume su historia de vida, las dificultades para avanzar en un sistema que privilegia al patriarcado, su ánimo para acompañar a las demás y darles largo aliento, para demostrarles que todas pueden.  

El resumen es elocuente: todas deben ser aliadas, todas deben apoyarse, todas deben escucharse, todas deben abrazarse, darse ánimo en los momentos bajos, seguir avanzando con firmeza por lo que les toca cambiar, por las que vienen detrás. Los gritos y aplausos se suceden entonces. Hacen que se ponga la ‘piel de gallina’.

Esta reunión tiene sentido y es necesaria para la señora Olga Lidia Quintero Acosta, una ama de casa de 52 años de edad y madre de 6 chicos, quien hace trabajo comunitario en la Yerbabuena, en Guanajuato Capital.

“Pensábamos que un día habría Gobernadora, pero no que fuera posible tan pronto. Y ahora que ocurrió pues creo que como mujer, nos representa a todas. Ella está trabajando bien, va por buen camino, con sus acciones se está viendo. Mire, yo me siento alidada de ella porque soy puente con las demás mujeres de mi comunidad a las que les enteró de todo lo que veo en este gobierno, lo bueno y lo malo”, comparte con orgullo la señora Olga Lidia.

El grito de “¡Go-ber-na-dora!”, “¡Go-ber-na-dora!”, “¡Go-ber-na-dora!”, sacude el auditorio cuando Libia aparece para tomar la palabra. La Gobernadora de Guanajuato que hoy viste un traje sastre color turquesa claro -que simboliza el equilibrio, la elocuencia, la protección- se emociona, se deja querer, se entrega total a sus aliadas

La Gobernadora de Guanajuato congregó a más de 1 mil 600 mujeres de los 46 municipios para una charla conmemorativa por el Día Internaconal de la Mujer.

“Este gobierno de Guanajuato, yo quiero dejarlo claro, es un gobierno que tiene claro que somos y debemos seguir siendo aliados incondicionales de las mujeres. Para nosotros trabajar con ustedes, con las mujeres, ha sido no solo un privilegio es hoy un compromiso que asumimos con mucha responsabilidad”, abre Libia su mensaje, uno que será emotivo, íntimo, vivencial y sobre todo común en lo general sobre lo que vive cualquier mujer en Guanajuato, en México.

Libia les recuerda a sus aliadas que todas son herederas de una previa y larga lucha de mujeres que levantaron la voz, que ‘picaron piedra’, que se sobrepusieron a las adversidades, y por ello hay que honrarlas en la memoria. Por ello está orgullosa y agradecida por ese empuje que le ha permitido llegar a ser la primera Gobernadora en 200 años de historia en Guanajuato.

“¡Llegamos aquí gracias a ustedes (…) es un logro plural!”, les comparte emocionada. Y sus aliadas le responden con aplausos y gritos de aprobación.  

Frase de la Gobernadora Libia Dennise con una imagen de colegiala y al tomar protesta como la primera mujer en ejercer el cargo en 200 años de historia en Guanajuato.

Entre citas de personajes célebres, cifras de logros, con honestidad, pero sobre todo con empatía, la Gobernadora mantiene a su auditorio atento y emocionado, los gestos de aprobación, el balanceo de miles de cabezas asintiendo ante los ejemplos, las vivencias, dan fe de que su mensaje cala hondo.

A lo largo del encuentro, Libia relata sobre el sentimiento de cupa que le asalta como madre que no siempre está para atender a sus hijos, por su trabajo demandante, el que no siempre es fuerte porque a veces también duda, como todas, de sus capacidades y habilidades, de su rebeldía contra las imposiciones políticas, de su molestia porque a la mujer se le exige siempre el doble de esfuerzo o se le encasilla en estereotipos, de otros tópicos comunes que cualquier mujer entiende porque también los vive y padece.

Entre sus anécdotas más sinmólicas comparte que un día tuvo que acudir a insistencia de su hija Elisa a su clase de natación pues un chico le decía que no tenía mamá, porque nunca aparecía. Y cuando llegó con su hija, ella no cabía de gozo y le gritaba al compañero: “¡Mira, ella es mi mamá. Sí tengo mamá!”.

Les relata que ella nació en una colonia popular de la ciudad de León, que en su familia no hay políticos, que se abrió paso contra todo pronóstico y que nunca pensó desde niña en ser Gobernadora sino que su trabajo la fue llevando a ganar posiciones -primero como diputada local, luego como la primera Secretaria de Gobierno, después como Secretaría de Desarrollo Social, y luego como candidata a la Gubernatura-, a contracorriente a veces, que nada fue fácil. Como en la vida diaria.

Su conexión con miles de mujeres que la escuchan atentas es inevitable ante lo expuesto. En cada anécdota hay una vivencia compartida por otras mujeres.

La Gobernadora de Guanajuato abre su corazón, entrega parte de su intimidad como mujer y madre, evoca las dificultades que ha padecido, los momentos de lágrimas y dudas, sostiene sus argumentos contra el sistema patriarcal, la misoginia y el machismo a través de un feminismo moderado como ejemplo para sus aliadas

Aspecto general del ‘Encuentro Aliadas’ celebrado en el Auditorio del Estado de Guanajuato Capital.

“¡No estamos aquí para encajar en estereotipos, no estamos aquí para demostrarle nada a nadie (…) nosotras no llegamos a encajar, llegamos a incomodar, porque nuestro liderazgo es diferente, porque es la única forma de avanzar!”, arenga Libia a sus aliadas que continúan aclamándole, como las madres buscadoras a las que ha acompañado desde hace años, incluso saliendo a campo con ellas y rompiendo los protocolos políticos que ha ido desdeñando para continuar ejerciendo un liderazgo de representación cercana.

En su informe a sus aliadas, la Gobernadora enumera varios logros importantes a un año y ocho meses de asumir el cargo: un Gabinete paritario, la creación de la Secretaría de las Mujeres, el programa ‘Aliadas’ -que ofrece apoyos económicos, créditos, becas, atención médica, etc.-, una reforma de ley que penaliza el acoso sexual y laboral, más de 679 mil tarjetas rosas para poyo económico directo a las mujeres, que hoy Guanajuato ocupa el primer lugar nacional en Presupuesto con Perspectiva de Género.  

Aunque en su mensaje central insiste sobre su feminismo y la sororidad, en la necesidad de revalorar el trabajo de las mujeres, en no dejarse vencer por las adversidades o el sistema patriarcal. Y eso ha quedado claro.  

“¡Aquí tienen a una Gobernadora siempre aliada de las mujeres!”, cierra su mensaje Libia con un grito que retumba en el auditorio y provoca el aplauso multitudinario de miles de mujeres que la ovacionan.

Su mensaje feminista, enarbolado desde la campaña a la Gubernatura, no ha sido en vano. Ha calado en las mujeres guanajuatenses. Algo que comparte, con una anécdota personal, la joven psicóloga Lupita López Hurtado, una mujer de 32 años de edad y madre de dos niñas que vive en Purísima del Rincón, y que asistió al evento.

“A mis hijas las puse a ver, por primera vez, la toma de posesión de la Gobernadora. Estuvimos viendo por televisión el momento y les expliqué que era algo histórico, que estaban viviendo un momento histórico y de importancia también para ellas. Fue algo muy bonito”, evoca Lupita, quien enseña hoy a sus hijas de 2 y 9 años que Guanajuato tiene por primera vez en 200 años de historia a una mujer como Gobernadora, y que ese cargo ya no es exclusivo para los hombres.

  • Fotos: Gobierno del Estado de Guanajuato/Especial