Luis Felipe Guerrero Agripino se ha convertido en una especie de catalizador del ideal contemporáneo de la Universidad de Guanajuato (UG): una comunidad académica de nivel internacional.

El Rector General de la UG es una figura que aglutina a su alrededor, con buena mano izquierda, a las diversas fuerzas al interior de la casa de estudios con miras a consolidarla en el escenario mundial. Su último Informe de Actividades es un avance significativo para ello. Quizá por eso ha conseguido, sin aspavientos, la reelección.

Además de rendir cuentas, cada año en el Informe de Actividades se requiere de ingenio y creatividad para hacer que el evento no sea aburrido, insulso, que despierte interés, que logre su cometido. Este año no será la excepción.

El Auditorio del Estado, en Guanajuato capital, a las 11 de la mañana ya está al tope. En la parte alta se congrega a centenares de alumnos de nuevo ingreso, muchos de los cuales ya portan con orgullo la playera de la UG. Son las nuevas abejas del panal que abajo comienza a vibrar.

Como escenario se ha elegido la fachada de la UG, con su icónica escalinata que asciende hacia el azul celeste del cielo coronado por nubes impolutas. Un símbolo que representa la aspiración de la educación y la cultura que se congregan en la universidad: la elevación del espíritu.

Un par de pantallas a los costados del escenario muestran en un bucle animado los motivos del escudo universitario en movimiento con vibrantes abejas doradas en torno al panal

La actuación introductoria de la OSUG causó sorpresa en el auditorio.

Para las 11:30 de la mañana la ceremonia oficial ya ha comenzado. Luis Felipe Guerrero Agripino es recibido por la comunidad universitaria con aplausos, con abrazos y saludos por los invitados especiales en primera fila, con expectativas sobre lo que habrá de decir este día.

La primera sorpresa se da al entonar el himno universitario. El ‘telón’ con la imagen de la fachada y la escalinata se levanta y aparecen detrás, en perfecta disposición -con fondo de paneles rojos que contrastan con el negro de los ropajes de gala- todos quienes integran la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG).

La exclamación colectiva del onomatopéyico ¡Ohhh, demuestra que se ha cumplido con la expectativa de la sorpresa. Nunca sobra decir que siempre es una delicia escuchar a la OSUG bajo la batuta de Roberto Beltrán Zavala, quien la ha elevado para consolidarla como una de las mejores del país.

Michel Alejandra Vergara Arredondo es la alumna encargada de dar la bienvenida. Figura nacional e internacional en oratoria, esta joven estudiante de la Licenciatura en Comercio Internacional, abre su introducción hablando del poder de las palabras.

Gracias a las palabras se puede escribir la realidad para ser comprendido”, expone Michel en una breve exposición de argumentos donde destaca el que la UG es hoy más fuerte, da una educación de calidad, hace sentir integrados e integrales a los alumnos, pero sobretodo les da un acompañamiento como seres humanos –además del acompañamiento profesional inherente-,  “Aún somos sueños, pero gracias a eso tenemos capacidad de poner en marcha proyectos”.

El mensaje de Michel Alejandra es bueno, ha tocado el interior. Expone con humildad un orgullo que se desborda hoy en toda la comunidad académica presente en el Informe de Actividades

Los estudiantes de la UG fueron representados por Michel Alejandra Vergara, una talentosa oradora.

El profesor Geovanni Hernández Gómez tiene ahora el turno para hablar a nombre de la comunidad académica.  Este joven doctor en ingeniería bien puede ser un ejemplo de la persistencia y de los alcances futuros de los actuales o nuevos alumnos.

Sus habilidades en la ciencia le han llevado a ser parte importante del Centro en Investigaciones Ópticas (CIO), a ser titular del Departamento de Estudios Multidisciplinarios en la sede Yuriria y Director Ejecutivo del Innova Tecnoparque. Su empuje habla del poder transformador de la UG.

No existe nada más subversivo que la educación (…) y hoy las universidades somos una fuerza crítica ante los embates del entorno”, enfatiza el profesor Geovanni Hernández quien ha llamado a sus colegas a dinamizar la educación con las herramientas tecnológicas actuales, a servir a sus comunidades para cambiar las realidades indeseadas.

Un video de 45 minutos, posterior a los mensajes, da cuenta de los logros y avances de la UG en el último año y, en suma, durante los cuatro años en que la universidad ha estado bajo la rectoría de Luis Felipe Guerrero Agripino.

Una matrícula que ha crecido hasta el 24.7 %, es parte de los avances sustantivos, donde la calidad educativa brilla. Después de la UNAM es la universidad pública con más profesores en el Sistema Nacional de Investigadores, y la gran mayoría cuenta además con el Reconocimiento de Perfil Deseable.

El Ranking de la Times Higher Education 2019 la coloca el lugar 76 de las mejores universidades públicas de Latinoamérica, y el cuarto sitio a nivel México –ocupando además en el rubro de internacionalización el segundo lugar nacional-. En el Ranking Web of Universities, de Webometric, le da el lugar 85 en Latinoamérica, y el QS University Rankings Latin America, le da el lugar 96.

Un aumento del 22% en programas de licenciatura con calidad reconocida, un crecimiento de más del 550% en los programas de licenciatura con reconocimiento internacional; 16% más de posgrados en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) y un aumento del 33 % en los posgrados de competencia internacional.

Más becas, más estudiantes de las comunidades rurales marginadas integrados a los programas de estudio, y más esfuerzos por atender de mejor forma los derechos humanos, la igualdad de género, el dirimir con cultura de paz y mediación los conflictos internos.

Gracias a que Luis Felipe Guerrero Agripino es un rector metódico, severo, puntual y con visión, la UG está entre las 100 mejores universidades públicas de Latinoamérica

Aspecto general del Informe de Actividades, celebrado en el Auditorio del Estado.

El Rector General de la UG no ha estado exento de yerros o polémicas, él mismo lo reconoce, aunque en su gestión durante el periodo 2015-2019 ha logrado hacer que la universidad a la que representa brille con luz propia, es lo que da cuenta en último informe.

Su mensaje será breve, con más conceptos que cifras, con emotividad, con una gran calidad oratoria lejos de los triunfalismos o el autoelogio. Mal haría, pues sabe que su fuerza radica justo en la fuerza de la unidad de la comunidad académica que sostiene a la UG.

Por ello reconoce ampliamente a los alumnos, a los profesores, a los sindicatos, al Consejo Universitario, al Patronato; pero sobretodo a los estudiantes porque sin ellos no existiría nada que contar, nada de qué hablar.

Ustedes son la razón de ser, el acto de todos los afanes (…) la Universidad de Guanajuato refrenda su vocación y trascendencia en la medida que cada estudiante trasciende (…) cuando es capaz de brillar con luz propia (…) esta es una institución que acompaña en los procesos de formación y vida”, se dirige Guerrero Agripino a los alumnos de todas las clases sociales, religiones, sexualidades diversas, porque en el siglo XXI la UG es modelo referencial en libertades y diálogo.

También da su reconocimiento a todos los actores políticos que han apoyado a la universidad, y haciendo precisamente política recuerda que sin el apoyo del ASTAUG y ASPAAUG, no se habría logrado salvar la crisis por las pensiones y jubilaciones con una reforma histórica tras un año con disidencias, pero también con diálogo permanente para lograr un fin común.

Al final se despide hablando del origen de la UG y su finalidad: que es la de dar oportunidades a los menos favorecidos, quizá por ello casi se le quiebra la voz al recordarse como uno de ellos –tras mencionar que de no haber entrado a la UG a estudiar la licenciatura (en Derecho), quizá nunca habría logrado llegar hasta donde está ahora-.

¡Ser universitario es sentirse pleno y vivo. Qué viva la Universidad de Guanajuato!”, exclama un exultado Luis Felipe Guerrero Agripino. No es para menos su gozo. Los resultados en su trabajo le han llevado a un proceso de reelección como candidato único. Una muestra de su habilidad y capacidades.

El Rector General de la UG –al que la OSUG despide con el poema sinfónico Finlandia, de Jean Sibelius- tutelará durante otros cuatro años más a una comunidad con miras altas, al panal que se agita vibrante ante su líder.

*Nota: Para conocer a detalle el Informe de Actividades puedes dar clic aquí

  • Fotos: UG