Para honrar la memoria de medio siglo de existencia del Festival Internacional Cervantino (FIC), la Secretaría de Turismo de Guanajuato y el Instituto Estatal de la Cultura (IEC) auspiciaron el libro FIC 50 Años, una relatoría de 13 voces sobre la historia del festival.

En FIC 50 Años se describe su historia, la descentralización, el advenimiento cultural, las ideas y la estética, la función social, el papel de la ópera, el teatro, la música, la danza, las artes, el pensamiento y literatura, en el festival más importante de América Latina.

Aquí están las voces y las palabras del historiador y cronista de Guanajuato, José Eduardo Vidaurri Aréchiga, del poeta Jorge Olmos, del académico Luis Miguel Rionda, de la académica Carmen Beatriz López Portillo.

Y también de exdirectores del FIC como Sergio Vela, Ramiro Osorio y Marcela Díez-Martínez.

Además de intelectuales como Octavio Sosa -historiador e investigador experto en ópera-, Estela Leñero -dramaturga y antropóloga-, Juan Arturo Brennan -cineasta y crítico musical-, Rosario Manzano -periodista experta en danza-, Gloria Maldonado -curadora y promotora cultural-, y Carlos Ulises Mata -ensayista y académico-.

El Festival Cervantino ha forjado una historia de éxito formidable en estos primeros 50 años de vida; una edición tras otra nos muestra que es posible lograr un mundo unido y en paz a través del arte y la cultura. Esta sería la profunda vocación del espíritu de Cervantes y del idealismo de Don Quijote de la Mancha.

Es imposible negar que el FIC ha desempeñado un papel fundamental en la formación de públicos y en la promoción del talento estatal. Cada año son más los artistas guanajuatenses que se presentan en el Festival y alternan con lo más granado de la escena nacional e internacional”, escribe el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo en la introducción del libro.

Bajo el fino cuidado editorial de Mauricio Vázquez González, director de Editorial La Rana del IEC, el libro ofrece además de una docta relatoría de los participantes, un muestrario de carteles oficiales del FIC, fotografías -a color y en blanco y negro- de diversas presentaciones artísticas a lo largo del tiempo.

El libro FIC 50 Años está disponible en versión impresa y también puede se descargado dando clic aquí

Parte de los carteles oficiales para promocionar la edición en turno del FIC a lo largo de sus 50 años.

El montaje de los Entremeses cervantinos significó un parteaguas en la historia cultural de la maltrecha ciudad de Guanajuato. La fuerza de la versión pergeñada por los letrados de Guanajuato llamó la atención nacional, para convertirse en un atractivo que se potenciaba con el escenario callejero de la centenaria y deteriorada plazuela de San Roque. El montaje se convirtió en aventura colectiva, que congregaba e involucraba a vecinos, universitarios, curiosos y turistas”, escribe el historiador y cronista de Guanajuato, José Vidaurri Aréchiga, en una parte de su texto incluido en el libro FIC 50 Años, para evocar las raíces de la llamada fiesta del espíritu, que datan de 1953.

Vidaurri Aréchiga refiere que durante la II Asamblea Nacional de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior de la República Mexicana, realizada del 17 al 21 de febrero de 1953, el entonces rector de la Universidad de Guanajuato, Antonio Torres Gómez, solicitó al maestro Enrique Ruelas representar la obra teatral Arsénico y Encaje con el grupo de Teatro Universitario. Ruelas no se limitó y decidió experimentar con un montaje teatral en las calles que fue anunciado -cita Vidaurri el programa de mano original- como: Presentación de los célebres tres entremeses de Miguel de Cervantes Saavedra, su mundo imaginario y la realidad de su mundo. El resto es historia.

Mientras, el festival que nació bajo la advocación del autor de El Quijote sigue su andadura en un mundo siempre a un paso de la catástrofe. Asechado por dudas y crisis, va sin embargo acompañado por la certeza que enunció Carlos Fuentes y consta en el epígrafe: la palabra cervantina es el medio para recrearlo y salvarlo, la tenacidad de la imaginación habrá de sostenerlo y proyectarlo”, escribe el ensayista guanajuatense Carlos Ulises Mata, uno de nuestros intelectuales más lúdicos, sobre el poder de la palabra en esta fiesta colectiva y global.

Al ver las imágenes fotográficas no puedo dejar de experimentar un gozo íntimo, pues a los largo de los últimos 25 años he podido disfrutar, como todo guanajuatense, parte de esta historia áurea al ser testigo directo y escribir sobre las presentaciones de Akira Kasai, maestro de la danza butoh, el aire de colibrí en la barroca flauta de Horacio Franco, el sagrado canto de mi amiga Jaramar, el estallido callejero del fuego encarnado en Xarxa, el ballet neoclásico de Les Ballets de Monte-Carlo, la belleza amarga del canto de Chavela Vargas, la impactante muestra de danza sonora de la Sydney Dance Company, los ballets rusos, las danzas hindúes, el teatro de marionetas, un largo etcétera… una vorágine de emociones que alimenta el interior.

Por ello en Guanajuato se nombra al Festival Internacional Cervantino como la fiesta del espíritu. Y en el libro FIC 50 Años se inscribe ese testimonio por quienes también han sido testigos privilegiados de contemplar y ser arrebatados por la belleza que nutre el alma.