Sobre la conversación escribió Gracián en ‘El Criticón’:

En la noble conversación hija del discurso, madre del saber, desahogo del alma, comercio de los corazones, vínculo de la amistad, pasto del contento y ocupación de las personas”.

Discurso, Saber, Alma, Amistad, Persona… ¡he aquí las realidades que justamente faltan en las conversaciones que sostienen las cabezas parlantes de nuestros días!

Pareciera que un destino triste va dibujándose en el horizonte del actual babelismo, de las interminables habladurías con que se entretiene la gran mayoría de nuestros contemporáneos, porque falta en ellos el Saber y el Discurso, el Alma y la Amistad, la Persona

Hoy los hombres se reúnen diariamente en el mundo del trabajo, en los múltiples tratos sociales sin conseguir un efectivo y real “encuentro”. Sin lograr ese comercio cordial en virtud del cual el Yo y el Tú se integran en una unidad trémula, cálida dentro de lo colectivo, de lo impersonal.

Todos los días y en todas las horas, hombres de distintas condiciones, de distintos ámbitos socio-culturales se citan en las conversaciones, hablan y se despiden tan ajenos los unos de los otros como si jamás se hubiesen conocido y tratado.

Falta en su superficial convivencia, en su epidérmico trato diario, la comunicación, esa comunicación que Jaspers ha denominado “existencial”. En esta situación cada cual hace sonar su yo como si fuese una trompeta pronta a romperle los tímpanos al prójimo. De allí que vivimos inmersos dentro de un mundo definido por la palabra atomizada, pulverizada en una yuxtaposición de monólogos interminables.

Que vivamos babélicamente, sin poder transmigrar hasta el corazón de nuestro prójimo, sin poder ampliar el radio de nuestra intimidad con el trazado de ajenas espiritualidades

No faltará quien estime este cuadro somero como sombrío, pesimista. Pero si así resulta ser no es culpa ni personal figuración mía. Es en nuestra sociedad actual donde ha de buscarse su inspiración, su realidad.

No cabe dudar que este tiempo nuestro, donde la conciencia fanatizada, el Estado totalitario, han suprimido todo intento de vida personal, sea la conversación, el diálogo, una de sus primeras víctimas.

Procedencia del texto:

Las Conversaciones”, Jueves 25 de julio de 1957, sección “Punta de lápiz”, vespertino La Gaceta, Santiago de Chile.

  • Ilustración: Carlos Bloch

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