Los desafíos éticos que supone dirigir una empresa más allá de la oferta y la demanda, es decir, más allá del beneficio económico, implica entender conceptos, dinámicas y liderazgos particulares.

Quien no entienda los modelos de negocios cimentados en valores alternativos, imprescindibles para contribuir tanto a la mejora de la economía al interior y al exterior de las empresas, no entenderá que existan propuestas empresariales competitivas y lucrativas basadas en la empatía, la solidaridad, la responsabilidad social, y la colaboración personal e institucional en la consecución del bien común. Antes bien, tenderá a satanizar los procesos productivos y el sector privado por generar riqueza.

Ejemplos de éxito los hay, existen empresas donde la responsabilidad social y cultural son prioridad, como en Konesh Soluciones, la cual es una empresa mexicana especializada en la integración de soluciones tecnológicas de facturación electrónica y colaboración (intercambio electrónico de documentos), Gestión Documental y Big Data, para todo tipo y tamaño de negocio.

Nombre es destino, si la etimología de una palabra indica su origen o procedencia, Konesh, que en maya significa “estamos juntos”, es el mejor ejemplo. Esta palabra-realidad se eligió para ser la tarjeta de presentación de la empresa y su carta identitaria. De acuerdo con su CEO, Héctor Gutiérrez Machorro: “estar juntos implica la idea de generar comunidad, de crear una comunidad productiva”.

Héctor Gutiérrez Machorro, es un empresario a quien nada humano le es ajeno pues ha incursionado en múltiples disciplinas del arte y la cultura. Además de dirigir un proyecto empresarial es dramaturgo y poeta

Mediante acciones de financiamiento y mentoría Gutiérrez, a través de Konesh Soluciones, ha creado espacios significativos y plataformas sustentables para los artistas emergentes y consagrados.

Maximiliano: La empresa que genera comunidad, siembra valores que fomentan el desarrollo personal. Dichos valores ayudan a potencializar el trabajo, a inculcar la misión, a enfocar la visión, a robustecer el capital y a mejorar el entorno. ¿Por qué apostar por valores culturales en Konesh Soluciones?

Héctor: Bueno primero, en la afirmación que hace, querido amigo, diría: la función de toda empresa es la de generar valor. Esto no lo digo yo, esto es muy viejo, desde Adam Smith hasta Engels, el tema de la generación del valor, el valor que permanece. Efectivamente, el enfocar la visión en función del valor que se genera o de los valores, y cuando hablo de valores, habrá que ser justos, no solamente hablo de los valores éticos y de los valores morales que estos son muy importantes, hay valores tangibles también y una empresa se funda en la necesidad de generar valores tangibles también.

El asunto en la modernidad es poder hacer equivalentes los valores intangibles con los valores tangibles. Los valores intangibles como la verdad, la pertenencia, el sentido de la belleza, el sentido de comunidad son tan importantes para la sobrevivencia como generar riqueza, como generar elementos para la salud, como generar valores asociados al legado y a la posibilidad de permanecer.

En mi opinión es tan importante poder generar ingresos para poder pagar la nómina o para poder pagar las oficinas o los servicios de comedor como para poder aportar a la cultura: son equivalentes, son valores iguales. En ese sentido, ¿por qué apostarle a la generación de valor en lo cultural?, pues por lo que acabo de decir, si son valores equivalentes y complementarios, apostarle a la cultura, también es una manera de competir, también es una manera de posicionarnos.

No es lo mismo tener un equipo con un acceso limitado al universo cultural, al universo de la literatura, de las ideas, de los viajes, que contar con un equipo de trabajo que encuentra herramientas y oportunidades en lo cultural.

Podría parecer muy desquiciado afirmar que lo poético tiene un impacto en el estado de resultados, pero si lo revisáramos juntos, claramente lo tiene. Un equipo preparado, un equipo expuesto a los valores culturales, es un equipo que encuentra opciones en el discurso, es un equipo que encuentra posibilidades a la hora de generar respuestas, es un equipo que conoce otras ideas y por lo tanto las usa

Entonces una buena razón para apostarle al mundo de lo cultural es, primero, y ya lo he dicho varias veces en esta entrevista, generar riqueza interna. Lo otro, también dicho en el mundo de lo pragmático, porque son valores equivalentes, es esta visión de decimonónica en donde románticamente están separados, como en una especie de maldición, los valores tangibles, los valores que tienen que ver con la supervivencia, con los valores que se llaman “más altos” éticamente, pues me parece un error propio del momento en el que vivimos, en lo que llaman posmodernidad.

Lo tangible y lo intangible es equivalente y complementario y, por lo tanto, generar valor en lo cultural también nos inserta de otra manera en la sociedad. Nos ha dado otro nivel de credibilidad y nos da alternativas para diferenciarnos de nuestros competidores. También nosotros generamos la posibilidad de que los creadores a nuestro alrededor puedan permanecer y sobrevivir y así ir creando un tejido mucho más sano.

No es una locura pensar que todos tenemos de alguna manera la posibilidad de impactar mínimamente el mundo que nos rodea, apoyando a la cultura, nos apoyamos nosotros, nos generamos otras formas de competir, hacemos que los creadores y los pensadores permanezcan y contagiamos a otras comunidades, a otras empresas y alrededor de nuestras oficinas a pensar más grande. Es decir, generamos valor, y ese valor es también perceptible en lo tangible.

M: ¿Al fundar Konesh Soluciones consideró incluir el arte a su modelo de negocio?, y ahora que se incorpora el humanismo como un elemento diferenciador, ¿Cuáles son los ingredientes que configuran la fórmula empresarial de Konesh Soluciones?

Tendría que ser muy honesto con usted y decirle que como fui educado por un artista, mi padre fue pianista, el arte ha hecho parte de todo lo que hago en la vida. Fui contagiado e incluido desde muy joven, de manera que de manera consciente o inconsciente, el arte hace parte o está incluido en casi todos los proyectos que emprendo, yo no concibo la vida, ni tiene sentido la vida sin arte.

Entonces de alguna manera en mi modelo de negocio, porque es mi modelo de vivir, sí ha estado incluido el arte. Esta no es la primera opción, yo la incluí, yo incluí el arte en casi todos los proyectos profesionales de los que participé y casi nunca tuve éxito, parecía o les ha parecido a muchos de mis colegas anteriores una idea fuera de contexto, no lo es. Y si el humanismo es un elemento diferenciador, tampoco es un elemento diferenciador opcional deliberado, el humanismo o el pensamiento en el otro que también es humano y la inclusión del otro, es un valor con el que crecí y aprendí a defender, con mucho orgullo lo digo, desde que soy niño. De manera que ninguno de los dos valores ha sido incluido en mi modelo de negocio de forma deliberada, pero sí ha sido incluido por estar este inmerso en mi estructura de valores personales.

¿Cuáles son los elementos que configuran la fórmula empresarial de Konesh Soluciones?” Esos sí que los tengo muy claros y con todo gusto se los comparto. Todo el modelo de negocio Konesh se basa en la confianza, las palabras “ven conmigo” implica una invitación desde la confianza. Esto quiere decir que las estructuras en las que creemos y que hemos configurado en el modelo empresarial son horizontales y autogestivas en Konesh. Se crean a partir de la confianza, y a partir de esto que usted llama el “humanismo”, que no es nada más que el reconocimiento del otro como un equivalente.

Nadie gana un salario por supervisar el trabajo del otro, la gente genera y crea su trabajo en función de una especialidad, cada uno es responsable de un entregable y este entregable está en función de las habilidades y de la especialización que cada cual va teniendo

Mi trabajo como capitán, me gusta decirlo así, es efectivamente armar un equipo identificando habilidades y fortalezas entre los miembros que lo conforman para descansar en ellos las tareas que requerimos con un objetivo fundamental.

Esto forma el otro pilar: la generación de valor medible y tangible. la generación de valor como discurso podría ser hasta facilón, es un cliché, pero cuando se trata de medir ese valor en los resultados que generamos, esto es muy palpable y es una apuesta, y este sería otro factor en la fórmula de Konesh. Tenemos estructuras horizontales, somos autogestivos, estamos enfocados en la generación de valor, y ese valor es medible, y es medible por el cliente, que es el otro factor.

El otro elemento muy importante en la fórmula de Konesh es que nosotros entendemos el valor a partir de identificar necesidades en nuestros clientes y a partir de identificar habilidades en nuestro equipo. El valor se produce cuando a esas necesidades podemos asociarle alguna de nuestras habilidades, esto produce movimiento y ese movimiento genera indicadores que pueden ser positivos: ya sea porque generamos ahorros, o bien porque reducimos riesgos, o porque evitamos multas y recargos, etcétera.

Hay indicadores que miden perfectamente el impacto de lo que hacemos, aun cuando estos elementos estén basados en cosas como el humanismo o el arte. “¿Por qué sí está incluido nuestro modelo de negocios el arte y la cultura?”, lo hemos repetido ya en algunas ocasiones en esta entrevista: el arte y la cultura tienen un impacto que es medible y tangible y que tiene que ver con enriquecer el mundo que nos rodea.

Sí, la inclusión del arte y la cultura en nuestro discurso y nuestra manera de presentarnos genera diálogos de otra calidad y respuestas de otra calidad en nuestro equipo, que impactan positivamente esta generación de valor y este fenómeno que ya describí

El mantener proyectos culturales vivos nos posicionan desde un estatus de credibilidad, es decir, nos avalan éticamente y eso genera confianza y la confianza genera ventas. ¿Hacemos arte para vender? No. No es tan fácil, no es cierto que hacer arte venda más, eso no estoy diciendo, lo que sí afirmo es que a partir de tener acceso a herramientas que sólo están disponibles en el mundo de la cultura, nuestros discursos de ventas, nuestras maneras de razonar y nuestras soluciones son más complejas, más profundas y mucho más allegadas a la naturaleza de lo humano.

No olvidar que Konesh trabaja para otras personas, nuestros clientes en el fondo son personas. Aunque estas personas representen megaempresas muchas veces o empresas pequeñas, siguen siendo personas y sus necesidades siguen siendo personales y humanas.

Cuando nosotros somos capaces de tener un vínculo más profundo y más humano generamos un mayor nivel de confianza y un mayor nivel de empatía. Por lo tanto, esta es una fórmula muy importante, además de los elementos que ya dije, en la receta de Konesh.

M: ¿Cuáles son los proyectos culturales que ha apoyado hasta la fecha y de qué forma ha contribuido Konesh Soluciones a ayudarles a instalarse en el mercado y cuál es la ventaja competitiva que les ha aportado?

H: La primera experiencia fue Teatro en corto, una experiencia dramática de teatro que llevamos a la oficina con escritos o dramaturgia de Carlos Mujica. Esto ocurrió varias veces, fueron varias obras las que llevamos a nuestra oficina y después a las oficinas de varios de nuestros clientes.

La intención fundamental era (con Teatro en corto), a partir de estos textos muy cortos, cambiar el espacio de trabajo y su cotidianidad a un espacio excepcional en donde se incrustaran como virus otras historias y otras visiones de manera muy sorpresiva. Fue una experiencia maravillosa

Otra fue con mi amigo Armando Gama que es un maestro importante en el Centro Cultural Ollin Yoliztli. Tuvimos varias experiencias musicales con sus alumnos. Fue una especie de iniciación musical para mi equipo de trabajo. Además de la experiencia de probar a los alumnos de mi amigo ante un foro, un foro novato, de manera que esto fue un intercambio en donde nosotros poníamos el público, el espacio y los medios y mi amigo llevaba o lleva a sus alumnos. Todos disfrutamos de veladas, de buena música, lo que creó, en muchos casos, la primera exposición a la música de concierto.

Estuvo el apoyo a las obras de teatro de mi amiga Jimena Gutiérrez que tiene que ver con Fantasmas del Imperio. Fueron obras de tinte histórico que se montaron tanto en el Castillo de Chapultepec como en el Centro Histórico. Su obra de teatro Frida, que es una versión paralela a la oficial sobre Frida y Diego, muy novelada pero muy interesante, que se presentó en San Ildefonso. Ahí apoyamos directamente a San Ildefonso como institución en presentar esta obra.

También está la adquisición de obra, como el cuadro de Pierre Fudaryli que está expuesto en mi oficina que se llama Metamorfosis, el grabado de Jorge Crespo Berdecio, pintor costarricense muy importante, que fue un obsequio para todos nosotros y para nuestros clientes. Este grabado nos gusta mucho, su trabajo se convirtió en un obsequio para nosotros, se convirtió en muchísimos casos para nuestro equipo, y en muchos casos para nuestros clientes, en la primera forma de acercamiento a las artes gráficas. Por increíble que parezca, esto es muy común, sobre todo en las empresas de tecnología, casi no hay o es muy árido el acercamiento al mundo del arte.

También está la publicación del libro de mi amiga queridísima Carmen Nozal, Poesía Reunida: 1991-2021, qué tiene que ver con toda su obra poética desde 1991 hasta la fecha. Esto también fue pensando en un obsequio para todos nosotros primero y en un obsequio para mis clientes. Ya habrá una segunda edición. Los tres libros de Mariana Yáñez, de fotografía, entre los que se cuenta Kuira Bá. Te recibo y te dejo libre. La edición de los tres libros de Mariana fueron pensados también como un obsequio para nosotros y para nuestros clientes.

Esto contribuyó a aumentar el acervo cultural de nuestro equipo acercándolos al mundo de esta fotógrafa maravillosa, pero no sólo al mundo de la fotógrafa, sino a lo que ella retrata que son visiones de las culturas originarias en México y en el mundo, concretamente los rarámuris, los quechuas en Perú, el Tíbet y los mongoles.

¿En qué nos ha beneficiado todo esto?”, yo voy a empezar recalcando y siendo muy enfático en que esto no es una estrategia de marketing, esto no tiene un impacto directo en el mercado, el impacto es totalmente indirecto, pero sí muy palpable.

Primero a nuestro equipo le da una exposición a un mundo mucho más amplio. Ya habíamos mencionado que cada año Konesh viaja con todo su equipo, todo es todo, todo el mundo Konesh tiene derecho a acompañarnos y todo el mundo viaja en este viaje. Durante la pandemia no hemos podido tener estos obsequios y este acercamiento, se plantea un viaje hacia el mundo interior y desde el mundo interior crear vínculos mucho más duraderos. Un beneficio clarísimo y medible. Si no es medible no es beneficio. Por esto nosotros tenemos cero rotación, la retención del talento es un impacto muy importante, que claro, esta retención del talento tiene que ver con mantener a nuestros clientes.

Tenemos relaciones con megaempresas de más de 15 años, esto se debe, sobre todo, a nuestra capacidad de generar valor y nuestra capacidad de generar valor a partir de retener el talento que nos acompaña. Este acercamiento al mundo del arte claro que retiene talento, lo mantiene de una manera y por razones muy válidas o profundas, muy verdaderas

El segundo impacto es que somos percibidos, como suele pasar con todos los consumidores del arte, en otro nivel socioeconómico, por alguna razón, o tal vez por muchas razones.

Aquí yo le regresaré la pregunta: ¿por qué será que el acercamiento al mundo del arte hace percibir a aquel que tiene este acercamiento como un ente rico? Konesh se ve como una empresa más sólida y mucho más rica por acercarse y por promover el mundo del arte. Esto tiene y genera confianza de muchas maneras, desde nuestras posibilidades de permanecer, que ahora son tan cuestionadas por los grandes compradores.

¿Cuánto tiempo va a durar Konesh? La posibilidad de perecer parece más lejana porque nos podemos acercar al mundo del arte. Es esta idea-fetiche en donde si te puedes acercar al mundo del arte eres más rico, y claro, si somos más ricos, pero no de la manera en que se percibe

¿Qué otro beneficio nos produce? Nos genera enorme satisfacción, le da sentido a nuestro trabajo, nos conecta con nuestros valores nacionales, nos conecta con nuestros valores individuales, y yo diría que, el más importante de todos, nos funde con estos seres tocados por la vida. Nos dan voz, nos dan vista, nos representan. Estos seres privilegiados que pueden escribir o hacer fotos o pensar nos permiten expresarnos a través de ellos, es un poco robarles esa posibilidad y darnos espacio en su universo, que es tan bello y tan importante.

Algo importante es que hemos adquirido obra del maestro Miguel Peraza y estamos trabajando muy de cerca para publicar el libro o acompañar la publicación del libro sobre su señor padre, Miguel Peraza, también, y el beneficio es el mismo. Otro muy importante que estos creadores no están solos, están rodeados por gente de los medios, por otros empresarios y esto va creando una red a partir del interés en el mundo del arte.

Nosotros no estamos solos, hay otros empresarios con iniciativas muy importantes también. Ahí está FEMSA con su Bienal, ahí está el grupo Carso con sus museos, etcétera, y esto nos vincula con este otro universo de empresarios interesados en este mundo, nos genera un dialogo: ¿para qué otra cosa sirve el arte si no es para eso? De manera que el arte nos beneficia igual que beneficia a todos los que podemos acceder a él

M: ¿Qué beneficios ha recibido Konesh Soluciones a partir de la ayuda brindada a los proyectos culturales? ¿Es posible hacer y replicar un modelo de inversión atractivo para que otros actores del sector empresarial se sumen?

Voy a empezar por la última pregunta: claro que es posible y existen muchas iniciativas para que esto pase. Yo creo que hay iniciativas de dos naturalezas y me parece importante dar el punto de vista aquí. Iniciativas que tienen que ver con el beneficio inmediato, es decir, si pongo un peso recibo dos. Esta lógica, aparentemente empresarial, que sí es una manera de hacer negocios, muy arraigada todavía, otra vez, en esta visión del siglo XIX o de Adam Smith, en donde cada peso que sale de la empresa debe producir más pesos.

De esa manera, pues sí, sí hay varios proyectos, varias becas por allí, yo creo que no tengo derecho a nombrarlas y no me parece justo que lo haga yo en nombre de sus representantes, sobre todo enjuiciándolas, sólo puedo dar mi opinión.

Creo que cuando una iniciativa del arte tiene que ver con esta visión de “por cada peso que pongo voy a obtener tres” es una aproximación pobre y creo que poco fructífera. Entonces el modelo financiero que se pueda crear para generar valor, entendiendo que hay valor tangible y valor intangible, tiene que ver con este esfuerzo en donde el primer valor que se debe generar es poder crear riqueza en el discurso, poder crear riqueza en la auto imagen, en la autoestima empresarial, en estos valores intangibles.

Es decir, el modelo empresarial y el modelo financiero, que, por supuesto existe, no es el principal motor. Siempre estará disponible esta posibilidad de utilizar el dinero que se dedica a impuestos para usarlo en arte. Yo creo que es un modelo del que se ha abusado mucho, se ha usado mal y no sólo en México sino en el mundo se han ido cerrando válvulas porque se prestó para cualquier tipo de evasión, lo que no hace más que generar valor negativo.

Al final la evasión lo que hace, aún en un estado con problemas o en un estado información o a un estado no muy creíble, la evasión sigue generando problemas porque los recursos que vienen de la recaudación de impuestos están destinados, entre otras cosas, a la preservación del arte y a la preservación de la salud. De manera que tener modelos que abusen de la posibilidad de desviar dinero de los impuestos para adquirir arte no me parece que sea una opción tan válida o la primera opción. Si bien hay beneficios y con eso he obtenido beneficios por esto mismo, no es el principal valor ni el más grande. El usar estos beneficios en la ley para abusar de ellos, lo que hace es bloquear oportunidades para las siguientes generaciones de artistas y de aportadores.

El otro modelo que no comparto es este modelo del mecenas, que estaba muy bien para el siglo XVI, para los banqueros florentinos, tomar y comprar maestros y capillas para poder diferenciarse en el mundo social. Yo creo que esto siguió pasando mucho tiempo, pero ese modelo financiero, ese modelo empresarial, también dejó de funcionar en el momento en que tanto el arte como las empresas se volvieron más complejos y más complejos en la manera de relacionarse y esta relación con el dinero se volvió también mucho más difícil de explicar.

Yo creo que el modelo empresarial exitoso que le da vida a esto y que tiene beneficios muy importantes, es este que tiene que ver con adquirir el valor, el intercambio de valor entre el creador y la empresa, en donde se compran libros, se editan libros, pero la empresa se queda con los libros y estos libros son usados tanto por el equipo como para hacer tarjetas de presentación o embajadores en otros entornos empresariales

Otra parte importante del modelo de intercambio de valor tiene que ver con hacer que los creadores puedan seguir viviendo de su trabajo y generar aún más oportunidades de arte. Es decir, apoyar a creadores para que creen más cosas: nuevas cosas permiten a los empresarios acceder a nuevos valores.

El tercero es que las obras de arte tienen valor monetario por sí mismas, no solamente las artes plásticas se valoran, es decir, invertir en la obra de Miguel Peraza, invertir en la obra de Pierre Fudaryli o invertir en la obra de Jorge Crespo no solamente nos va a generar beneficio en el futuro, porque estas obras se podrán revender o se podrán convertir en un legado. También las fotos de Mariana Yáñez, los libros de Mariana en la medida en que ella va ganando premios y se vuelven más exitosos, van teniendo otro valor y los libros de Carmen pues qué te digo.

Es decir, en la medida en que un empresario hace crecer al creador y la empresa, de alguna manera, es codueña, porque nunca será propietaria totalmente de la obra, sino copropietaria de la obra, pues el valor de esa obra va creciendo y la inversión también. Entonces, puntualizando, si hay modelos financieros que permiten a otros empresarios tener beneficios tangibles, estos beneficios no siempre y no únicamente son de orden fiscal, buscar esto como la única manera de valor normalmente es un error y normalmente sale mal.

La otra es, la obra en la que uno invierte va adquiriendo valor y genera plusvalía a partir del apoyo que se continúa con los creadores. El otro valor son las obras de arte que uno adquiere, son representantes y embajadores, que generan vínculos de credibilidad en la empresa. La credibilidad abre puertas y genera mayores oportunidades de generación de demanda, no existe realmente una relación uno a uno entre inversión y ganancias, no funciona así.

La idea del mecenato es una idea injusta, es una idea caduca, los empresarios somos beneficiarios del valor que apoyamos, no patrocinadores.

M: En estas dos décadas del nuevo siglo, hemos podido apreciar que venimos de un pasado dado a la hiperespecialización. Sin embargo, el presente se articula complejo y la especificidad se ha quedado en la técnica de la máquina dejando un gran sector enfocado en el servicio: integración, colaboración, relaciones humanas. Habilidades como leer, escribir y hablar, la capacidad de relacionarse y colaborar, de trabajar en equipo son los talentos y las exigencias de colaboradores y clientes. ¿Cómo ha resuelto esa unión entre la cultura humanística y cultura científico-tecnológica Konesh Soluciones?

Muchas gracias por la pregunta, es interesante, yo creo que se podría escribir un libro a partir de este cuestionamiento. Déjeme citar dos autores que me son muy útiles en este pensamiento, uno se llama Michael Bhaskar, es autor de muchos artículos en The Economist y The New York Times, pero hay un libro de él que recomiendo mucho: Human Frontiers: The Future of Big Ideas in an Age of Small Thinking.

El otro autor se llama Allen Buchanan con su libro Our Moral Fate: Evolution and the Escape from Tribalism, ambos plantean este tema y que por supuesto nos obsesiona en Konesh. Yo diría que en el siglo XIX se arraigó muy bien, o tal vez desde el siglo XVIII con el positivismo, esta diferenciación horrible, injusta, espantosa, entre el ingeniero y el filósofo, entre el matemático y el escritor.

Esta idea de la especialización en función de lo que hace alguien para vivir y que la demás lo constriñe a una etiqueta o a un estereotipo, a mí me parece que por lo complejo del mundo y por lo complejo de las relaciones entre lo tecnológico, el arte, el pensamiento y la filosofía cada vez es más obsoleta

Obsoleta es esta separación entre lo científico-tecnológico y lo cultural, primero porque lo cultural incluye a lo científico-tecnológico. Yo creo que en el mundo de los artistas ocurre este mismo fenómeno pero al revés, este sentimiento de culpa arraigadísimo por abandonar el siglo XIX y este asco absoluto que sienten los artistas por administrar y manejar dinero y esta imposibilidad que tienen los artistas de verse a sí mismos como empresarios, aunque lo sean.

Ahora me explico, esta división o esta idea que tienen de sí mismos los ingenieros sobre su enfoque exclusivo en el mundo de lo racional, como dueños del mundo de lo racional o los científicos en el mundo de las ideas, como feudos intelectuales y espirituales que no existen en realidad, cada vez tiene menos sentido y en nuestra pequeña comunidad esto es muy evidente.

Yo creo que es necesario romper estos estereotipos, en donde un ingeniero solamente puede hablar de ingeniería o de desarrollar software. Nosotros desarrollamos en Konesh todo nuestro software, quiero decirles que nos sentimos muy orgullosos de esto, Konesh es tecnológicamente agnóstico, eso quiere decir que somos completamente independientes en lo que a producción y uso de la tecnología se refiere, y dedicamos una parte muy importante de nuestro presupuesto a la investigación y el desarrollo de nuestros productos.

Hay una parte muy importante de nuestro equipo enfocado en entender nuestro complejísimo entorno fiscal, para poder crear soluciones tecnológicas que además resuelvan los problemas fiscales. Además, también hay una parte muy importante de nuestro equipo enfocada en aprender y determinar metodologías nuevas, o aceptarlas o modificar las que existen, para poder llevar este conocimiento al mundo del cliente y aterrizarlo en una solución.

Uno diría, bueno, estas personas que deben estar muy ocupadas en crear todo esto, ¿en qué momento pueden pensar en el mundo del arte y de lo espiritual?, pues estas habilidades nos han sido dadas por estos amigos que ya he citado antes y por tener acceso a la cultura.

Sumado a los viajes que hemos realizado en todo el equipo, hemos viajado a Europa, hemos viajado por América, hemos viajado al interior del país, todos estos elementos juntos, mezclados con las posturas tecnológicas, con el hecho de que seamos autosuficientes, en lo que a creación de productos tecnológicos se refiere, y que de veras seamos expertos en tecnologías como Blockchain o transformación de objetos, integración de aplicaciones, B2B-BTC, el haber tenido acceso a estos otros mundos, nos dan habilidades igualmente importantes.

Habilidades como las de comunicarnos y de comunicar la idea, las habilidades de explorar nuestro propio mundo y, a partir de nuestro propio mundo, encontrar soluciones distintas a las que nuestra competencia podría encontrar con las mismas herramientas que el mundo tecnológico le ofrece a todo el mundo.

Es decir, no comparto con usted que en el mundo contemporáneo esta especialización esté teniendo ha lugar, lo complejo del mundo, lo complejo de las relaciones entre cliente y proveedor, entre creador tecnológico y tecnología versus la necesidad de comunicarse con mayor profundidad y mejor, a partir de imágenes y a partir de elementos culturales, cada vez es más necesaria. De manera que, desde mi punto de vista, nosotros estamos regresando a un nuevo momento de renovación, como eran las personas o los pensadores en el Renacimiento, que eran científicos y eran ingenieros, pero también eran pintores y escultores maravillosos.

Yo creo que estamos viviendo una transformación hacia allá. La pandemia creó un fenómeno muy importante que fue el estar mucho tiempo en contacto con tu mundo interno, y pasaron dos cosas que puedo observar en nuestra comunidad: quién, la mayoría afortunadamente, encontró en el encierro oportunidades para explorarse a partir de las herramientas que nos han sido dadas por los creadores y por esta gente del mundo de la cultura que afortunadamente nos rodea, pudo encontrar salidas muy interesantes en el hecho de estar enclaustrados.

O bien la desesperación que produce cuando el mundo interno no da los suficientes elementos como para poder quedarse con él.

Entonces yo diría que aún la pandemia destruye más este paradigma, tal y como lo mencionan los autores que cité, ambos coinciden en que estamos abandonando esta idea megatribal para volvernos un poco más amalgamados al resto del universo, y esto solamente es posible a través de los vínculos culturales

O con Michael Bhaskar, que lo que hace es plantear cómo pensar en grande, cómo pensar en amplio, cómo pensar en muchas aristas y en muchos niveles de manera más completa en lo que a humanos se refiere. Nos reconocemos más como humanos y menos como ingenieros y menos como cualquier otro estereotipo, pues nos permite actuar mucho más eficazmente, pero también nos permite crear ideas en lo tecnológico más interesantes.

Espero haber respondido una pregunta tan compleja en estas pocas palabras, los autores a los que me refiero explican mucho mejor lo que yo acabo de decir en Human Frontiers: The Future of Big Ideas in an Age of Small Thinking, donde le llaman small thinking a esta idea de “yo soy ingeniero y sólo pienso en ingeniería” eso no ya no existe, o Our Moral Fate: Evolution and the Escape from Tribalism, es decir, la postura de en lugar de vernos como grandes masas, vernos como pequeños grupos con identidad comunicándose de manera homogénea con otros pequeños grupos a partir de vínculos culturales. Se los recomiendo mucho, creo que esto puede ayudar a que yo me explique mejor, para eso sirve el arte, la literatura: me dan voz y hago uso de ella en este momento. Pinto mi librito de oro. Gracias.

*Ruleta Rusa agradece a nuestro aliado editorial  Taller Igitur las facilidades para la publicación de este texto.