El ‘Sinatra del Sur’ arrasa en España con su nuevo disco y relata en una entrevista por Skype con Ruleta Rusa su deseo de presentarse pronto en México con ‘Si sucede, conviene’ 

 

En 2013, en un comercial de Loewe, nos tomó por asalto con la canción ‘Soñar contigo. Este promocional abrió las puertas de México al universo Zenet, que se expande a partir de un hombre con sombrero y traje de tres piezas. En realidad, mucho antes de saltar el charco, desde el lanzamiento de su primer álbum (Los mares de China, 2008) Zenet ya había conquistado España. Ahora, ocho años más tarde, vuelve a las andadas con ‘Si sucede, conviene’, un disco donde se reinventa, pero donde es más Zenet que nunca.

“La vocación artística siempre estuvo ahí”, recuerda Zenet mientras enciende un cigarro, vestido con una sencilla camisa blanca, despojado de traje y sombrero. Su familia advirtió la inclinación de Toni por las artes e intentó corregir su camino. “Trataron de convencerme para ser banquero, pero no lo consiguieron, me escapé”. Estudió Arte Dramático en la Escuela Superior de Málaga, interpretación, danza y de manera autodidacta aprendió música y pintura. Interpretó al pintor español por excelencia en la serie de televisión ‘El joven Picasso’. Y cuando parecía que se le abriría un camino de rosas en el cine español, ese sendero se diluyó. “Es difícil la continuidad y yo soy muy inquieto”, asegura Zenet a Ruleta Rusa en una entrevista realizada por Skype.

Actor, pintor, mimo, bailarín, cantante y proyecto frustrado de hombre pegado a una corbata. “Trataron de convencerme para trabajar en un banco, pero no lo consiguieron. Me escapé” 

Y precisamente esa inquietud ha marcado su vida. Antes de convertirse en el ‘crooner’ malagueño que hoy atiborra teatros, Zenet ejerció toda clase de oficios: mimo, bailarín, profesor de teatro para niños, pintor de brocha gorda, barman, camarero, aprendiz de albañil, vendedor de enciclopedias, agente de seguros y animador en cruceros. Y aún ahora sigue alternando los micrófonos con los pinceles: “No hay nada como pintar solo, de noche, en una calma absoluta”. Algunos cuadros de su autoría ayudaron incluso a financiar su nuevo álbum.

Pero si ha habido una constante en su vida, ésa es la música. Desde niño, el trovador del sur ya calaba sus cuerdas vocales esgrimiendo una escoba como micrófono y fingiendo que deslumbraba en Eurovisión. Mientras estaba en la universidad, se paseaba por escenarios invitado por amigos músicos y aun llegó a editar tres discos de funk flamenco con su primera agrupación: Sur S.A. En 2008 irrumpió en la escena musical española con ‘Los mares de China’, donde coqueteaba con el jazz, el tango, el bolero y la copla. Su voz de lija e intención de terciopelo, su estilo de otro tiempo y su fresca invocación del cabaret lo llevaron a cautivar oídos de audiencia y crítica. Ganó el Premio de la Música al Mejor Artista Revelación y dos años más tarde, con ‘Todas las calles’, ganó el Premio a Mejor Disco de Fusión. En 2012 cerró su trilogía musical con ‘La menor explicación, confirmando que esta vez pensaba ser protagonista durante largo tiempo.

El momento decisivo fue tocar en el Café Central, legendario local de jazz de la capital de España, donde se han presentado figuras como Lou Bennett, Paquito D’Rivera, Randy Weston o Sam Rivers, entre otros. “Tiene algo de romántico para mí”, dice con una sonrisa nostálgica. “Yo me colaba para ver a esos monstruos y me escondía en la esquinita para que los camareros no me vieran”. Ahora algunos de esos monstruos tocan con él y son otros los que se cuelan para escucharlo.

A Zenet se la ha llamado de muchas formas pero el mote más recurrido es el de ‘crooner’, nombre que reciben en Estados Unidos los cantantes que interpretan clásicos, especialmente de jazz. Hay quien incluso lo apoda ‘El Sinatra del Sur’. “Para mí son referencias visuales. Uso un traje de tres piezas, sombrero. Es evidente que estamos ahí. Alguna vez se me ocurrió buscar la definición de ‘crooner’ y era: cantante masculino de voz grave que hace propios temas de otros. Yo no encajo con ninguna de las dos, los temas son nuestros y mi voz es aguda”. Zenet es el fruto de una mezcla. “Yo me crié viendo películas en blanco y negro. Tiene algo de mágico ese mundo. Crecí escuchando a Atahualpa Yupanki, Silvio Rodríguez, Serrat, Sabina y también a The Beatles y a los Stones. Pero también soy del sur, y aquí el flamenco está en los bautizos, las bodas y los funerales”. Quizá quién mejor ha resumido el resultado de las muchas fuentes en las que abreva el estilo de Zenet es el periodista Rodrigo Terrasa: “Vale, él no tiene la voz de Sinatra, pero tampoco Sinatra tiene el duende de Zenet”.

Disco nuevo, Zenet nuevo. “Dejé la noche y el resultado es un disco más luminoso. Mi voz suena más limpia. Es un mito eso de que hay que emborracharse para componer”

En ‘Si sucede, conviene’ se revela un Zenet renovado. Es el mismo, pero con un ánimo distinto. El nombre del nuevo álbum define su espíritu. “Estábamos esperando el transporte y todo iba mal”, rememora Zenet. “Me enfadé. En eso soy muy sureño, me cabreo. Soy de arrebatos. Entonces Manuel Machado me dijo con su voz cubana: Calma, si sucede, conviene”. Este episodio se le presentó como una epifanía y así descubrió el nombre de su nuevo disco y un nuevo principio vital para regir su vida en transición: “Significa no coger lucha. Últimamente soy así. Más abierto. He descubierto que el universo tiene razones que desconocemos: Si sucede, conviene”.

El disco es un reencuentro con un viejo amigo que tiene el mismo carisma de siempre para contar anécdotas, pero viene con historias nuevas. Vuelven las letras del poeta Javier Laguna, que se pasean por sus veredas preferidas: la seducción desvergonzada, la sal sobre las heridas y la idealización de la vida bohemia. “Entre los dos surge un alter ego invisible, un hombre con sombrero que es una parte mía y una parte suya”, acepta Toni. Vuelven también los instrumentos de siempre: la guitarra de José Taboada, el chorro dorado de la trompeta de Machado, el juego de teclas de Pepe Rivero, el trasfondo del trombón de Ove Larsson; pero ahora otros talentos se unen a la pandilla: Yrvis Mendes suma el hondo repiqueteo de su contrabajo, Moisés Porro pone el ritmo en las percusiones y Antonio Serrano agrega una armónica que suena a bandoneón en el tema ‘Perdona’. El resultado es más luminoso, más fresco que los anteriores y, en esta ocasión, Zenet se sumerge de lleno en los ritmos cubanos: la salsa, la rumba y el jazz latino.

El álbum es en parte el resultado de su cambio de vida. “Cada disco es un reflejo del momento. Es como el pintor, la mano expresa su alma”. El ‘crooner’ se ha despojado de los artilugios del alcohol: “La noche la vivo menos. Es un mito eso de que hay que emborracharse para componer”. Antes, Taboada y él componían en los bares, por la mañana. “Todavía se olía la noche anterior en las paredes”, dice Zenet, que ha cambiado las tabernas por la mesa del desayuno. “Todo eso se nota. La gente puede escucharlo, mi voz está más limpia”.

‘Si sucede, conviene’ fue editado en México por el Instituto Mexicano del Sonido y es un fruto colectivo, pues se logró a través del crowdfunding. Se pusieron un límite de cuarenta días para reunir 22 mil euros y antes de la fecha límite llegaron a 26 mil. Con ello consiguieron un disco cuidado por el productor musical Carlos Nerea: “Él se fija hasta en que se escuche el toque en las cuerdas y la respiración en la voz”. Tres días después de su lanzamiento, el álbum ya se posicionó en el número 1 de ventas en iTunes España.

El nuevo disco de Zenet fue editado por el Instituto Mexicano del Sonido y financiado por ‘crowfunding’. Solo tres días después de su lanzamiento ya era número 1 de ventas en iTunes España

Zenet ya tiene en la mira a México para presentar el álbum e incluso está impaciente: “Editamos el disco ahí. Además el público mexicano es muy entregado. La primera vez que fui me sorprendí. Había personas en las primeras filas que alzaban las manos y mostraban el disco ‘Los mares de China’, que no estaba a la venta en físico en México. Tenían que ordenarlo desde España. Ellos me lo mostraban como diciendo: Fíjate, lo tengo”.

Además, Zenet no puede negar la influencia de un par de mexicanos: Chabela Vargas y José Alfredo Jiménez: “Claro, las letras de José Alfredo y la voz de Chabela. Ella me parecía un poco flamenca, parece que llora. En ella hay algo de pérdida, algo de grito. Una culpa, un desarraigo”. Le emociona la posibilidad de presentar ‘Si sucede, conviene’ en la tierra del cantautor guanajuatense. Al preguntarle si sus fanáticos aquí podemos soñar con un concierto suyo en León o en Guanajuato capital, responde ilusionado: “Seguro que sí. Yo tengo ganas de mostrar este trabajo a todo el mundo. Y me encantaría que mi voz suene allá donde la vida no vale nada”, dice Zenet. “No pienso quedarme con las ganas”.

 

OCT 2