Los grupos e invitados de la Universidad de Guanajuato (UG) abrieron esta primera semana del Festival Internacional Cervantino (FIC) con propuestas y puestas en escena de primer nivel.

El talento artístico que cultiva la casa universitaria es referente nacional e internacional. La UG ha logrado consolidar una tradición de excelencia en las artes que ya no sólo se representa en los míticos Entremeses; hoy el abanico se abre con una oferta de calidad en música, danza y en las propias manifestaciones académicas.

Revolución Cultural y Transformaciones Urbanas

La División de Arquitectura, Arte y Diseño (DAAD) del Campus Guanajuato de la UG, en conjunto con la Escuela Nacional de Arquitectura y Paisaje Bordeaux,  inauguró en la Sede Belén la exposición “ABG Atelier Bordeaux Guanajuato” y comenzaron los trabajos del Foro “Revolución Cultural y Transformaciones Urbanas”.

Desde el año 2015, se realiza como parte del intercambio entre el Departamento de Arquitectura de la UG y la École Nationale Supérieure d´Árchitecture et de Paysage de Bordeaux, Francia, un taller anual en cada una de las escuelas, en el que participan estudiantes y profesores de ambas instituciones.

Este encuentro, con un programa de cuatro días en el marco del FIC, se organiza entre ambas escuelas y la Embajada de Francia en México, para abordar las experiencias de los talleres de intercambio entre 2015 y 2017. Y se hace alusión sobre todo a los nuevos paradigmas que se han impuesto en las últimas décadas en el accionar sobre el territorio de las ciudades.

Francisco Javier González Compeán, Director de la División de Arquitectura, Arte y Diseño, Michel Vernejoul, representante de Bordeaux Metropole, y Carlos Gotlieb, en representación de Philippe Cougrand, Director Adjunto de Escuela Nacional de Arquitectura y Paisaje Bordeaux celebraron la alianza de ambas instituciones y los logros conjuntos.

En el patio del edificio Sede Belén, se encuentra la exposición de los trabajos realizados en los tres años del “workshop Bordeaux México”, es decir los talleres de 2015 a 2017 realizados tanto en Bordeaux como en los barrios históricos del Santuario y de San Juan de Dios, en León.

¿Revolución o Participaciòn? 

Un cuestionamiento de estereotipos de género y prácticas sociales hecho y comunicado mediante el arte, es una herramienta que nos hace transgredir el pensamiento cotidiano y ubicarlo en una reflexión sobre la violencia ejercida hacia las mujeres en nuestro país. Esto, es lo que hace en el espectador la exposición de la artista, activista y crítica de arte feminista, Mónica Mayer.

La exhibición artística se encuentra en la Galería Polivalente de la Universidad de Guanajuato y forma parte del XLV Festival Internacional Cervantino. Como parte de la programación, se llevó a cabo la charla denominada ¿Revolución o participación?, en la que la artista habló de tres de sus más reconocidas obras: El tendedero, Maternidades secuestradas y Yo no celebro ni conmemoro guerras.

La característica de estas tres obras es que son piezas elaboradas en colaboración, ya que convocan al público a participar y además son de larga duración, tan sólo con el proyecto de “El tendedero”, lleva trabajando 40 años.

En la presentación de su obra la destacada artista mexicana comenzó su intervención con una interrogación con la que trabaja constantemente: ¿qué hace que el arte político sea político?, también dijo que uno de sus intereses es que las obras sean de larga duración, que tengan como base una producción artística participativa, colaborativa y de co-creación, razón por la cual, busca que sus obras puedan habitar en distintos espacios.

Mónica Mayer utiliza los soportes actuales para que la obra expanda sus horizontes, en este caso, pasó al espacio virtual mediante el hashtag #UnaMaternidadSecuestrada es para invitar al público a participar con sus ideas.

El Retablillo Jovial

Las catacumbas del Mesón de San Antonio fue el escenario de la presentación de la obra El Retablillo Jovial. El Teatro Universitario de la Universidad de Guanajuato (UG) dirigido por Hugo Gamba Briones, se engalanó al presentar esta obra, la cual fue puesta en escena por primera vez en 1953 por Enrique Ruelas al combinar tres obras literarias de Alejandro Casona, Mancebo que casó con mujer brava, La fabulilla del secreto bien guardado y La farsa y justicia del Corregidor.

De manera rudimentaria pero elegante, El Retablillo Jovial ha servido de plataforma para evocar a personajes rústicos y lograr cautivar al público e inclusive ha permitido que se identifiquen con alguno de ellos, llámese moradores, posaderos, labriegos, peregrinos, mozas, pordioseros, todos ellos son figuras de un lugar remoto que año con año se presentan en el FIC.

El Teatro Universitario, cautivó a los asistentes con una serie de ligeras comedias que hicieron reír y divertirse, puesto que reflejan situaciones y conductas cotidianas del ser humano.

Entremeses

Con la Plazuela de San Roque como escenario, integrantes del Teatro Universitario dieron vida a los personajes creados por Miguel de Cervantes Saavedra, al representar los Entremeses, origen del Festival Internacional Cervantino (FIC).

A iniciativa de Enrique Ruelas, los Entremeses Cervantinos empezaron a representarse en 1953 en la Plazuela de San Roque, y como cada año, forman parte del FIC, con cuatro fechas programadas.

El 14 y 15 de octubre los integrantes del Teatro Universitario, dirigidos por Hugo Gamba Briones recrearon tres divertidas historias: La Guarda Cuidadosa, Los Habladores y El Retablo de las Maravillas.

Al iniciar la función, se recordó la trascendencia de la obra de Miguel de Cervantes Saavedra, así como el contexto en el que escribió. De igual manera, se rememoraron los orígenes del Festival Cervantino y el legado de Ruelas, en su 30 aniversario luctuoso.

Al igual que hace más de seis décadas, el Teatro Universitario está integrado por maestros, estudiantes, amas de casa, profesionistas y ciudadanos que se preparan arduamente para ofrecer al público un entretenido espectáculo, que hace accesible a todo público la obra del gran literato español.

Claustro Académico Mtro. Eugenio Trueba Olivares y Programa Editorial

Con el propósito de reconocer el arduo trabajo que Eugenio Trueba Olivares ha realizado a lo largo de los años, para impulsar los proyectos culturales de la Universidad de Guanajuato, se llevó a cabo la develación de la placa del Claustro Académico que lleva su nombre.

Además, el Claustro Académico Mtro. Eugenio Trueba Olivares también es sede del Programa Editorial de la Universidad de Guanajuato (UG). En el evento, Luis Felipe Guerrero Agripino, rector general de la UG, hizo referencia a que la develación de la placa y el nombramiento del Claustro Académico es un acto de alto impacto institucional pues refrenda el compromiso que tiene la Universidad de Guanajuato con su proyecto editorial, mismo que impulsó Trueba Olivares cuando fue Rector.

Guerrero Agripino definió al Programa Editorial como un proyecto de alta trascendencia que estará vinculado con diversas instancias de la UG para que cada vez más, sea de gran envergadura. Reconoció el trabajo como escritor de Trueba Olivares y le agradeció en nombre de toda la institución, por el legado de su obra y por su trabajo universitario. También destacó que el Programa Editorial simboliza la esencia humanitaria que caracteriza a la Universidad de Guanajuato.

Actualmente, el Programa Editorial cuenta con más de 450 títulos de académicos y estudiantes de los cuatro Campus y del Colegio de Nivel Medio Superior, por lo que representa una importante y noble labor.

La Rabia

La violencia, las injusticias, desapariciones forzadas, violaciones, el desamparo, la rabia por el daño infligido, emociones a flor de piel que fueron vividas en la segunda función de La Rabia, obra de teatro representada por alumnos de la Licenciatura en Artes Escénicas de la División de Arquitectura, Arte y Diseño (DAAD) del Campus Guanajuato de la UG.

Esta obra que se estrenó el 8 de marzo de este año con motivo de la conmemoración por el Día Internacional de la Mujer, fue elegida por su calidad para participar dentro del programa universitario en el marco del FIC y, en las dos presentaciones que tuvo en el Centro Cultural Mariel, tuvo un gran éxito y casa llena.

La obra que fue puesta en escena, es autoría de David Eudave, profesor de la Licenciatura en Artes Escénicas de la División de Arquitectura, Arte y Diseño (DAAD) y es interpretada por las y los alumnos Lucy Thomson, Araceli Velázquez Estrada, Perla Mariana Domínguez, Elena Spindel, Job Díaz, Sergio Rojas y Mauricio Romo.

Eudave, ha señalado que esta puesta en escena denuncia la violencia entre los seres humanos, las desapariciones, la migración, las violaciones y los asesinatos. La temática ya difícil de por sí, fue sin embargo colmada por las y los jóvenes intérpretes que han adquirido tablas en estos meses, en un escenario minimalista que deja a la actuación el trabajo de conmover el alma.

Coro de la Universidad de Guanajuato

Con una presentación llena de belleza y evocación a la tranquilidad, se llevó a cabo el concierto que ofreció el Coro de la Universidad de Guanajuato (UG).

Bajo la dirección de José Francisco Martínez Rodríguez, en esta ocasión, el Coro presentó un programa de música sacra francesa del siglo XIX denominado Le ciel visité la terre, brindando un homenaje al país invitado, Francia.

El evento se llevó a cabo en el Auditorio General de la Universidad de Guanajuato, recinto que lució lleno de personas que atentas disfrutaron de un concierto de gran valía, pues, además, se realizó un recorrido por la historia de la música francesa del llamado siglo de la industrialización.

El Coro de la UG deleitó al público con sus distintas tonalidades y sorprendió a causa de la sublimidad que pueden emanar de las voces, cantaron obras de distintos autores en idiomas como latín y francés.

Algunos de las canciones que interpretaron fueron O salutaris, Ave verum, Dómine non secundum, Pie Jesu y Offertoire, por mencionar algunas de compositores como Cesar Frank, Camille Saint-Saëns, Théodore Dubois, entre otros, quienes renovaron la música de cámara, coral y sinfónica de su nación, al musicalizar textos sacros en francés a finales del siglo XIX.

OSUG

El compositor italiano Luciano Berio tiene una cita en la que dice que “intentar definir la música, que en cualquier caso no es un objeto sino un proceso, es como intentar definir la poesía. Es una operación afortunadamente imposible, y es fútil establecer la frontera entre lo que es y no es música, o entre lo que es poesía y lo que no. La música es sin duda todo aquello que uno escucha con la intención de escuchar música”.

Quizá la música no cuenta con una definición precisa, pero lo cierto es que llena de diversas emociones a quienes la escuchan, la Cuarta Sinfonía del reconocido compositor ruso Dmitri Shostakovich es un claro ejemplo de una obra que transita por una intensidad que se transmite como sensaciones puras.

En el marco del XLV Festival Internacional Cervantino, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG), interpretó dicha obra gigantesca. El evento se llevó a cabo en el Teatro Juárez y en el escenario se pudo observar un contingente orquestal de músicos concentrados a causa de la complejidad y el ímpetu de la Sinfonía.

La obra de Shostakovich fue escrita en un contexto particular pues en lo que fue la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) a principios del siglo XX se vivía una represión constante a causa del régimen estalinista y en muchas ocasiones, el compositor temió por su propia vida.

Precisamente, una de las razones por las que fue forzado a postergar el estreno de su Cuarta Sinfonía, fue la represión, las persecuciones y las desapariciones que vivía el gremio artístico en la época de Stalin, por no promulgar con los decretos del Realismo Socialista.

El reconocido músico mexicano Carlos Prieto, es uno de los estudiosos más asiduos de la obra del compositor ruso y en su libro Dmitri Shostakovich, genio y drama, escribe lo siguiente: “… desde el primer movimiento en la Cuarta Sinfonía se impone el carácter trágico y violento de la obra. Esta Sinfonía es como una premonición del gran terror que habría de desatar Stalin”.

De igual forma, menciona que el tercer movimiento de la obra es el más alejado de “cualquier forma clásica y también de las normas exigidas por las autoridades culturales”. En el concierto, los asistentes escucharon este movimiento que inicia con una marcha fúnebre con golpes y valses, para después concluir en “una indescriptible tristeza la que se impone el carácter trágico y fúnebre de la sinfonía”.

La OSUG logró desatar las emociones más profundas del público, quienes los despidieron con un prolongado aplauso de pie, que hizo cimbrar la bella estructura del Teatro Juárez.

 

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