En el marco de los 114 años del Teatro Juárez, el Instituto Estatal de la Cultura (IEC) a través de Ediciones la Rana presentó el libro ‘El Gran Teatro Juárez. Una vida en escena’, el cual es una publicación escrita por el historiador Luis Ernesto Camarillo y el catedrático Luis Palacios.

La obra escrita por Luis Ernesto Camarillo y Luis Palacios, relata la historia de este recinto histórico, personajes y un rescate de narraciones de las personas que por años han atendido este teatro en un sinfín de eventos. La fotografía estuvo a cargo de Mario Armas, reconocido fotoperiodista.

Camarillo y Palacios dan cuenta de diversas historias y personajes relacionados con este inmueble histórico ubicado en pleno corazón de la ciudad de Guanajuato, que estuvo a cargo del entonces gobernador Florencio Antillón en el año de 1872, quien tenía en mente promover la educación y la vida cultural del estado.

La presentación del libro estuvo a cargo del director de Ediciones La Rana, Juan José de Giovannini Saldívar, y se celebró en el Foyer del Juárez

Juan José de Giovannini, Luis Ernesto Camarillo y Luis Palacios.

 

La elaboración del proyecto del majestuoso Teatro Juárez inició en 1873 a cargo del arquitecto José Noriega. Sin embargo, debido a diferentes situaciones, el proyecto de su segunda etapa constructiva continuó hasta 1892, para lo que fue contratado el arquitecto Antonio Rivas Mercado y el ingeniero Alberto Malo.

La decoración estuvo a cargo de los artistas mexicanos Jesús Herrera, el señor Pérez y el pintor catalán Amerigo. Y el trabajo pesado recayó en los experimentados obreros mexicanos, quienes ya habían construido túneles, cortinas de presas, el tendido de vías férreas y casas habitación por el rumbo de la Presa.

Tras 30 años de su levantamiento, por fin el pueblo guanajuatense pudo disfrutar de este lujoso escenario; las invitaciones se entregaron a principios del mes de octubre y  contenía el programa general de actividades.

Después de su inauguración por el entonces presidente Porfirio Díaz, el Teatro Juárez fue elogiado en comentarios tanto de la prensa nacional como internacional por su lujo e instalaciones modernas y desde entonces formaría parte de la vida de la ciudad capital.