La historia de la encuadernación está enormemente ligada a la historia del libro y de las bibliotecas.
Ya en las épocas antiguas, desde el rollo de papiro hasta los libros o documentos en forma de códice, comenzaban a acumularse en las estanterías de las bibliotecas, y sólo el bibliotecario o responsable era capaz de localizar una obra.
Con la desaparición del rollo y la llegada del códice se dan las primeras y primitivas encuadernaciones. En la época romana, los esclavos eran los encargados tanto de copiar el libro como de realizar su encuadernación.
Las primeras encuadernaciones se realizaron en tablillas de cedro, con bandas de cuero para envolverlos y unas correas para sujetar y transportar el códice. En las cubiertas comenzaron apareciendo las primeras ornamentaciones y técnicas decorativas.
Para preservar este arte milenario el Instituto Estatal de la Cultura (IEC), a través de la Biblioteca Central Estatal (BCEG ) ofrece el taller de Encuadernación para jóvenes y adultos, con una duración de 12 horas, en el que pueden desarrollar habilidades para la elaboración de encuadernados, para diversos usos.
El taller considera una introducción e historia de la de la encuadernación, las diversas técnicas y la parte práctica. Llama al 01 (477) 1524200 para inscripciones
“Me gustó la técnica de cosido japonés porque es muy artesanal, se enfoca en los estético, es más artística y nos puede servir para hacer libretas personalizadas e incluso venderlas”, comenta Oznar Sierra Domínguez, quien ha sido participante del taller.

Este taller lo imparte Andrea León, bibliotecaria de la Sala General quien va cumplir 11 años en la BCEG y tiene gran experiencia en el tema.
“Inicié tomando un taller básico de reparación de libros y después con cursos que tomé por mi cuenta fuera de la biblioteca, me apasionó este tema y aprendí sobre tipos de costuras y tipos de encuadernaciones de diferentes épocas”, comenta de León.
El éxito del taller consiste en la generación de objetos personales por lo que los participantes se van muy complacidos al terminar el curso con un producto de su propia creación. Lo enriquecedor de esta actividad no es sólo la creación de un objeto, que ya de por sí es un atractivo importante, sino cómo se vincula con la misión y visión de la biblioteca al acercar a los participantes a la lectura a través de generar la inquietud por conocer más del tema, consultar las referencias bibliográficas y el marco teórico.
Por cuestiones de espacio en el taller, solo pueden participar 13 personas, por lo cual continuamente se está impartiendo para que más gente conozca de las técnicas de encuadernación pero sobre todo para que se acerquen a la Biblioteca Central y descubran todo lo que les puede ofrecer.
- Fotos: Especial