El arquitecto británico David Chipperfield se alzó ayer con el Premio Pritzker 2023, el ‘Nobel’ de la Arquitectura.

El jurado del Premio Pritzker calificó a Chipperfield como “artífice de una arquitectura meditada, serena y precisa, que resiste el paso del tiempo y que prima el equilibrio frente a la exageración”. La ceremonia de entrega del premio será en Atenas, Grecia en mayo.

Chipperfield, arquitecto, urbanista y activista nacido en Londres  fundó su estudio de arquitectura en 1985 en Londres bajo el nombre de David Chipperfield Architects, después de haber trabajado con reconocidos arquitectos como Norman Foster, Richard Rogers y Douglas Stephen.

Estudió arte y arquitectura en Kingston School of Art, de donde se graduó en 1976, y continuó sus estudios en Architectural Association School of Architecture de Londres, concluyendo en 1980. Hoy en día, David Chipperfield Architects se ha expandido para incluir oficinas en Berlín, Shanghái y la más reciente en Santiago de Compostela, según registra la revista especializada en arquitectura ArchDaily.

Me tomo este premio como un estímulo para seguir dirigiendo mi atención no sólo a la sustancia de la arquitectura y su significado, sino también a la contribución que podemos hacer como arquitectos para abordar los retos existenciales del cambio climático y la desigualdad social.

Sabemos que, como arquitectos, podemos desempeñar un papel más destacado y comprometido en la creación no sólo de un mundo más bello, sino también más justo y sostenible. Debemos estar a la altura de este reto y ayudar a inspirar a la próxima generación para que asuma esta responsabilidad con visión y valentía”, publicó Chipperfield en su página web.

Chipperfield (Londres, 1953) ha firmado a lo largo de más de cuatro décadas más de cien proyectos, entre los que destacan intervenciones en edificios públicos como el Neues Museum de Berlín, la Royal Academy of Arts o las Procuradurias de Venecia (Procuratie Vechie)

La James Simon Galerie, en Berlín, Alemania, una de las obras más emblemáticas de Chipperfield.

Actualmente el arquitecto inglés vive con su familia en una casa en el pueblo gallego de Corrubedo, donde creo en 2017 la Fundación RIA, un foro de debate, desarrollo y promoción de ideas para apoyar el desarrollo y protección del paisaje y la economía local de la zona, y ha llevado a cabo colaboraciones con firmas locales.

Somos una agencia independiente sin ánimo de lucro, un ‘thinktank’ que contribuye al análisis, la reflexión y la planificación territorial estratégica”, refiere la Fundación RIA en su página web.

Fundado en 1979 por Jay A. Pritzker y su esposa, Cindy, el premio se concede anualmente a un arquitecto cuya obra haya contribuido de forma constante y significativa a la humanidad y al entorno construido a través del arte de la arquitectura.

“(El compromiso de David Chipperfield) con una arquitectura de presencia cívica discreta pero transformadora y con la definición -incluso a través de encargos privados- del ámbito público, se hace siempre con austeridad, evitando movimientos innecesarios y manteniéndose al margen de tendencias y modas, todo lo cual es un mensaje de lo más relevante para nuestra sociedad contemporánea.

“Tal capacidad de destilar y realizar meditadas operaciones de diseño es una dimensión de la sostenibilidad que no ha sido evidente en los últimos años: la sostenibilidad como pertinencia, no sólo elimina lo superfluo, sino que es el primer paso para crear estructuras capaces de durar, física y culturalmente”, resume el dictamen del jurado del Premio Pritzker.