La música, el teatro y la danza fueron las principales disciplinas que dominaron los escenarios este primer fin de semana en los festejos del 50 Festival Internacional Cervantino (FIC).
La agrupación canadiense CAS PUBLIC, con la pieza The Monsters, exploró los miedos internos y el reflejo de los recuerdos de la infancia que en el futuro definen los rasgos de identidad de los individuos.
Envueltos en una atmósfera lumínica de sombras y destellos sorpresivos, los objetos escénicos ubicados en el escenario —libros, golas y pilares— marcaron y acompañaron el ritmo de los los bailarines.
Danza clásica, contemporánea y urbana; ópera y scratching, y cinematografía son algunos de los lenguajes que articulan las piezas escénicas de CAS PUBLIC, fundada en 1989 por la coreógrafa Hélène Blackburn.
En la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas el grupo Café Tacvba se hicieron acompañar, en la segunda parte del concierto, de la Banda de Bronces de Oaxaca, con quienes interpretaron La muerte chiquita, Olita de la altamar y uno de sus temas del álbum lanzado en 2017: Futuro.
Y para la tercera y última parte del concierto, el cuarteto contó con la colaboración de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato. Así, los fans pudieron escuchar La locomotora o Las Batallas con esos arreglos.
Para el encore, los temas Aviéntame y Eres pudieron ser escuchados acompañados de los instrumentos de cuerda de la Sinfónica, dando una experiencia diametralmente distinta a sus versiones en álbum. Café Tacvba cerró su participación en el 50 FIC con Ojalá que llueva café, tras dos horas y media de interpretaciones.
En la Plaza de San Roque escenario natural del Teatro Universitario de Guanajuato, iniciaron los Entremeses Cervantinos para celebrar ambos aniversarios, tanto el número 50 del Festival, así como el 70 de la compañía

La presentación comenzó con una voz narrando a la audiencia cómo fue que el autor se inspiró al escribir los entremeses presentados. El primero, La guarda cuidadosa, contó sobre las desventuras amorosas de un caballero .
Y el segundo, El retablo de las maravillas, relató la ingenuidad de un pueblo ante las historias de unos embusteros; ambas historias cautivaron al público y lo hicieron reír.
Para finalizar, la voz del narrador volvió para recordar al público la herencia que Cervantes ha dejado al mundo con su obra más conocida, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, ganando así los aplausos del público.
En el Teatro Juárez se llevó a cabo el concierto de la soprano coreana Sumi Jo, el cual incluyó un recorrido musical con canciones en coreano, inglés y hasta español.
La primera parte del concierto contó con temas de Antonio Vivaldi, Julius Benedict y Adolphe Adam; asimismo incluyó la canción Danza del Indio blanco de Heitor Villa-Lobos, la cual fue interpretada en solista por el pianista Sergio Vázquez.
La segunda parte del concierto mostró un poco más de humor casual por parte de Sumi
Jo, y ella provocó risas entre el público, También contó con un solo de piano con el tema Pequeña valsa de Esquina núm. 2 de Francisco Mignone.
Finalmente, al concluir el programa oficial, tras los aplausos del público, la cantante ofreció algunos temas de agradecimiento como Ave María y O Mio Bambino Caro; lo cual fue muestra del cariño mutuo entre la artista y el público Cervantino.
Otros espectáculos del fin de semana corrieron a cargo de artistas de Grecia, Irán y México, con conciertos de música y un espectáculo de performance interdisciplinario

También el fin de semana hubo una muestra de música tradicional persa, así como un recital del contratenor Iván López Reynoso, acompañado por el pianista Ángel Rodríguez, y otro de la Academia de Música Antigua de la UNAM. Y la ‘Orientación Transversal’, del griego Dimitris Papaioannou en el Auditorio del Estado.
Kaliveh Music Band, ensamble de música tradicional persa, dedicó su concierto en la Ex-Hacienda San Gabriel de Barrera a las mujeres iraníes que hoy encabezan una revolución por la defensa de sus derechos.
La agrupación, creada por la percusionista Sara Ahmadi en 2010, deleitó al público con ritmos de la música tradicional de Irán y canciones interpretadas en lengua farsi o persa. Al introducir su concierto, la fundadora del ensamble agradeció al festival, así como a las autoridades diplomáticas de México y de Irán que hicieron posible su presentación en el país, en un momento en que su nación vive una complicada situación política. En su mensaje, aprovechó para dedicar su música a las mujeres de su pueblo y de todo el mundo.
Ataviada con un vestido con motivos tradicionales de su cultura, la percusionista dio muestra de su talento con el daf, un tambor redondo común entre los pueblos persas, kurdos y otras etnias de esa región. Instrumentos de cuerda, como el kamanche y el tar, se escucharon también en este concierto que trasladó a los asistentes al Medio Oriente.
La puesta en escena ‘Orientación Transversal’, de Dimitris Papaioannou, fue presentada por primera vez en México en honor a esta celebración de aniversario; en ella, el artista performático de origen griego evocó a su cultura natal a partir de elementos propios de la mitología de su país.
Un minotauro, escaleras y tabiques blancos fueron algunos de los objetos simbólicos que configuraron la obra donde la iluminación fue utilizada como un arquetipo, en relación con la necesidad humana de encontrar un camino y reorientarse en el espacio mediante ella.
El Templo de la Compañía de Jesús Oratorio de San Felipe Neri fue el escenario para el recital que presentó la Academia de Música Antigua de la UNAM, agrupación, comandada por el director de orquesta y clavecinista brasileño Bruno Procopio.
La agrupación ofreció un repertorio de piezas de los compositores Jean Philippe Rameau (16832-1764), André Campra (1660-1744) y Jean-Joseph de Mondonville (1711-1772), principales exponentes de la música francesa sacra del siglo XVIII.
Procopio, formado en el Conservatorio de París, llevó la batuta de este concierto en el que los jóvenes músicos de esta escuela fundada en 2017 dieron una muestra de su talento.
- Fotos: FIC