Es bien sabido en las operaciones secretas y en los círculos de inteligencia que las personas que están bajo un estrés financiero mayor que el normal son blancos de chantaje o de tomar decisiones cada vez más insensatas para tratar de dar marcha atrás y corregir la mala decisión original que los metió en el desastre.

Jared Kushner es el protagonista de una deuda masiva cada vez más inmanejable a medida que pasan los días. Esta semana, Vornado Realty Trust anunció que había reclasificado la participación del 49.5% en el edificio 666 de la Quinta Avenida de Kushner Co. porque no tienen intención de mantener el activo a largo plazo.

Básicamente creemos que los rembolsos y la estructura y el tiempo son tales que preferiríamos salir antes que aguantar. Es prácticamente tan simple como eso”, dijo un portavoz de Vornado.

Esta misma semana Político informó que las tres líneas de crédito de Kushner habían aumentado de 5 millones 25 millones y que el endeudamiento total de Ivanka y Jared pasó de unos 98 millones a  155 millones de dólares. Téngase en cuenta que, mientras Jared estaba ocupado acumulando deudas, también estaba ocupado hablando mucho con Rusia.

Pero las cosas son aún peores en opinión del Chicago Tribune, que expone que Kushner se reunió con el embajador ruso, Sergey Kisylak, para hablar sobre un canal secundario secreto y con el jefe de un banco ruso autorizado, VneshEconomBank (VEB)

La conversación es curiosa no solo porque representa a un alto funcionario de Trump reuniéndose en secreto con un brazo del gobierno ruso, sino también porque las cuentas de la reunión difieren de maneras importantes”, señaló David Graham, de The Atlantic, “en ese momento, Kushner dice que asistió a la reunión en calidad de asesor del presidente electo Trump, pero VEB dice que la reunión se refería al negocio inmobiliario familiar de Kushner.” Y estuvo presente en la ahora infame reunión de junio de 2016 en Trump Tower a la que asistió un abogado relacionado con el Kremlin.

Los problemas financieros de Kushner hacen que estos contactos sean aún más preocupantes. Mientras acumulaba deudas, el profesor Jed Shugerman de la Facultad de Derecho de Fordham me dijo que Kushner “simplemente estaba preparando líneas secretas para el Kremlin y se estaba reuniendo con el banquero de (el presidente ruso) Vladimir Putin un mes después de las elecciones. Se reunió con los rusos en Trump Tower durante las elecciones”. Y explica: “Las deudas masivas de Kushner son una parte importante de la conspiración de Rusia sobre algunas de las partes (Kushner, el ex asesor de seguridad nacional Michael Flynn y Trump), por su comportamiento inexplicable y por tal ascensión de riesgos”,

Además de la investigación de Rusia, fiscales en Brooklyn ya han citado registros del Deutsche Bank, que ha prestado “cientos de millones al negocio inmobiliario de la familia Kushner”. (Como señaló The New York Times, “no hay indicios de que la citación esté relacionada con la investigación que está llevando a cabo Robert S. Mueller III”).

El Washington Post, por su parte, informó que un mes antes del día de las elecciones de 2016, la compañía de bienes raíces de Kushner concretó un préstamo por  285 millones como parte de un paquete de refinanciamiento para su propiedad cerca de Times Square en Manhattan

El préstamo llegó en un momento crítico. Kushner estaba desempeñando un papel clave en la campaña presidencial de su suegro, Donald Trump. El prestamista, Deutsche Bank, estaba negociando para resolver un caso federal de fraude hipotecario y acusaba a los reguladores del estado de Nueva York de haber ayudado a un posible plan de lavado de dinero ruso. Los casos se resolvieron en diciembre y enero.

Por si no fuera suficiente, el día de ayer Bloomberg informa que el IRS (Internal Revenue Service) ha solicitado documentos “a prestamistas e inversionistas en proyectos inmobiliarios administrados por la familia de Jared Kushner”. En este momento, no está claro si el IRS sólo está buscando a socios comerciales de Kushner o a la compañía misma. Mientras tanto, la investigación de Kushner Co dentro del programa E-5 para inversores extranjeros también continúa. Todos los puntos comienzan a conectarse entres grandes rubros: “Grandes sumas de dinero”, “Rusos” y “Donald Trump”.

El profesor de Derecho Constitucional de Harvard Laurence Tribe lo resume así: cuanto más dinero debe Kushner, especialmente a los prestamistas o garantes que no tienen los mejores intereses de Estados Unidos en el corazón, más él y su suegro, el presidente, están sujetos a presiones comprometedoras en el mejor de los casos y al chantaje absoluto de la peor calaña.

Kushner, sin la autorización de seguridad completa, tiene permiso para leer detenidamente el informe diario del presidente, que contiene la información más secreta que existe, y hace que todas las obligaciones y deudas financieras de Kushner sean amenazas urgentes para la seguridad nacional de Estados Unidos. Esta situación es inconcebible. Ahora se sabe que el yerno de Trump es investigado por otra trama de intrigas y millones, pero ahora con los chinos.

En resumen, Kushner no puede continuar, debe irse.

  • Foto: Especial