Después de mantener al mundo en vilo durante más de un año con una eventual guerra nuclear, las diferencias y ataques entre Donald Trump y Kim Jong-un parece han terminado.

La foto del apretón de manos entre el Presidente de Estados Unidos y su homólogo de Corea del Norte le da la vuelta al mundo. Frente a las banderas de ambos países y ante periodistas los dos ‘archienemigos’ comenzaron una histórica cumbre para buscar acuerdos y la paz.

Este momento que marca una nueva era en las relaciones de Estados Unidos y Corea del Norte, se celebró en el hotel Capella de la Isla de Santosa, en Singapur.

No fue fácil llegar aquí… Hubo obstáculos, pero los vencimos para estar aquí“, expresó Kim Jong-un, quien nunca había interactuado con periodistas extranjeros, según reporta la BBC.

Vamos a tener una gran conversación (…) Tendremos una relación excelente, no tengo dudas. Es un honor encontrarme con él“, dijo Trump ante periodistas antes de celebrar la reunión en privado, registra El Mundo.

Los dos líderes sostuvieron un diálogo privado durante tres horas y media de reuniones, almorzaron y pasearon juntos

Hace unos meses ambos mandatarios amenazaban con iniciar una guerra nuclear.

La reunión (con Kim) ha sido realmente fantástica. Ha habido muchos avances. (Ha sido) lo máximo. Mejor de lo que nadie podría haber esperado“, enfatizó  Trump en una breve declaración durante el paseo con el líder norcoreano al que antes calificaba de ser “el peor dictador del mundo”.

Del objetivo fundamental de la cumbre, donde Estados Unidos exige que Corea del Norte ponga fin a su programa nuclear, aún no hay noticias. Las amenazas de destruirse mutuamente con ataques nucleares, por lo pronto han cesado.